Episodio 59

2.6K 288 4
                                        

Se apoyó contra la pared, sin estar segura de que podría permanecer de pie mucho más tiempo. Moonbyul señaló el estómago de Jennie. Una fina línea de piel oscura corría por el centro de su bajo vientre.

— Eso sucede cuando tu lobo sube. Ya sabes...cuando eres desafiado o en el frenesí sexual.

— Se siente como si algo está tratando de rasgar su camino fuera de mí. – Jennie dijo, frotándose el estómago.

— Probablemente lo sea. Especialmente si necesitas una liberación, lo cual debes incluso si no lo puedes decir. Segura que no quieres...

— Comida.– repitió Jennie, a pesar de que la necesidad de tener sexo estaba de nuevo en pleno vigor. — Y ropa.– Moonbyul saltó de la cama y abrió la puerta.

— Venga. Te llevaré al comedor. – Jennie la siguió por el pasillo. Moonbyul señaló un hueco justo dentro de la puerta principal.  — Toma los pantalones de la pila. Una camisa también, si quieres.

— Gracias. — Dijo Jennie y se vistió automáticamente, pero cuando Moonbyul abrió la puerta del porche, dudó. — ¿Debería decirle a Sarah que me voy?

– No eres una prisionera. – Dijo Moonbyul en voz baja. — Eres Manada.

Jennie sabía mejor que pensar que sería así de fácil. Había estado en esta situación decenas de veces mientras se abría paso a través del sistema de cuidado del estado. Justo cuando se instalaba en un lugar, ella sería trasladada debido a los recortes de fondos o la falta de personal. Se despertaba en un lugar nuevo, rodeada de extraños. Si tuviera suerte, habría alguien como Moonbyul, a quien no le importaba si era una forastera, para amiga de ella y explicar las normas y reglas. Pero la mayoría de las veces no había nadie.

Incluso si ella hizo un aliado o dos, siempre podía contar con la necesidad de ganar su lugar. Había aprendido rápidamente cómo hacerlo, primero con los puños, luego con el cerebro. Ahora tenía que aprender las reglas de nuevo, pero estaba en un mundo completamente nuevo en un cuerpo que apenas reconocía, con sentimientos e impulsos que no podía controlar. Se preguntó si sobreviviría, y sin mencionar alguna vez pertenecer de verdad. La sensación de arañazos, crujir en su estómago comenzó de nuevo y ella se estremeció.

Afuera, en el patio del tamaño de un estadio de béisbol, entre el desorden de edificios de troncos y de piedra, Weres macho y hembra, la mayoría vestidos de caqui o negro, unos cuantos sin camisa, iban y venían en parejas y grupos. Algunos se retrasaron y miraron fijamente, unos pocos entrecerraron sus ojos y retumbaron. Jennie no hizo contacto visual, pero tampoco bajó la cabeza.

— Mira, Moonbyul, tal vez esto no es una buena ide...

— ¡Oye! Aquí vienen Jung Hyun y Jung-Kook.– dijo Moonbyul.

Jennie miró hacia donde Moonbyul señalaba. Los dos adolescentes que recordaba de la sala de emergencias se dirigieron hacia ellas a través de la dura tierra.

— ¿Qué debo hacer? – Jennie dijo en voz baja.

— Tu lobo sabe qué hacer. –  Dijo Moonbyul con confianza.

Jennie no estaba tan segura. Se quedó quieta mientras se acercaban. Su piel se sentía galvanizada. Los pelos en la parte posterior de su cuello se levantaron. Su lomo se tenso, no con el ahora familiar impulso para el sexo, sino con un impulso de pelear. Los dos chicos se detuvieron a unos cuantos metros de ella y la miraron cautelosamente, con las piernas extendidas agresivamente, los hombros empujados hacia adelante. Mantuvo las manos abiertas a los lados y levantó la cabeza. Ella miró de uno a otro, encontrándose con sus ojos a su vez. Jung Hyun inmediatamente agachó la cabeza y se movió hacia un lado, dejando a Jung-kook frente a ella.

— Soy Jennie. – Dijo, observando sus ojos.

— Te recuerdo de la sala de emergencias.– Sus fosas nasales se abrieron y él parecía confundido.
– Hueles a Alfa.

Jennie se preguntó por qué, pero no dijo nada, esperando, sin moverse. Él se deslizó detrás de ella y ella gruñó suavemente, una advertencia silenciosa. Oyó un gemido suave y lamentoso, luego la presión de una mejilla contra su hombro.

— Puedo enredarme contigo. — susurró Jung-kook, deslizándose delante de ella, rozando su pecho a través de su brazo. Se encontró con su mirada sólo por un segundo antes de lanzar una mirada a Moonbyul.

— ¿A menos que tú…? – Moonbyul sacudió la cabeza.

— No, gracias. – Dijo Jennie a Jung-Kook, y él se encogió de hombros, imperturbable, de la misma manera que Moonbyul.

— Moonbyul y yo estábamos en camino para conseguir algo de comer. ¿Quieren venir? – Dijo Jennie.

Jung-Kook y Jung Hyun estuvieron de acuerdo de inmediato y cayeron a ambos lados de Moonbyul, empujándola juguetonamente. Jennie suspiró internamente, el primer obstáculo despejado.

Empire I ( Metamorphosis ) [ Finalizada ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora