Abril.
Hice dormir a Tobías y bajé a la cocina dónde estaba Paulo.
-¿Estás mejor gorda?- negué y suspiré pesadamente- vení- abrió sus brazos y lo abracé.
-¿Por qué me hace esto cuando le dí todo de mi?- llorosé, me sentía mal, muy mal- Yo se que no soy suficiente, ¿Pero cuernearme de nuevo? ¿Por qué no terminó la relación y así podía estar con otra chica?- esas preguntas eran más para mi que para Paulo.
-Ya está gorda, dejalo, no sabe lo que se pierde por tonro, vos sos más que suficiente- dijo tierno, una sonrisita se me escapó, ¿Que sería de mi sin este chico tan dulce que me ayuda siempre?
Nos separamos y fui hasta la heladera para sacar una botellita con agua para tomar.
-Ya se que te va a alegrar- habló sonriendo.
Agarró su celular, marcó un número y empezó a hablar.
-Si, quiero una pizza con paleta y queso, sin cebolla ni aceitunas, también cuatro hamburguesas con queso, un helado familiar de dulce de leche, banana splite y frutilla a la crema- ordenó, me reí por lo bajo, me vió cara de gorda- todo eso a "Mitre 3256" muchas gracias- cortó.
No aguante más y me reí, es un genio.
-¿Viste que te iba a ayudar?- se hizo el grande.
Asentí.
-Todo un capo el Londra- sonreí.
Fuimos al living y nos sentamos en el sillón a mirar televisión, estábamos concentrados hasta que tocaron la puerta.
Lo miré confundida, el delivery no era ni a palos, lo único que quería era no ver a Tomás, no ahora.
Paulo se paró y fue a atender, después de unos minutos Mauro estaba en el living.
De un saltito me paré y lo abracé.
-¿Cómo estás gorda? ¿Tobi cómo está?- preguntó serio.
-Yo estoy bien, no te preocupes y Tobías está bien, durmiendo- respondí.
Suspiró.
-Sentate amigo- dijo Londra y los dos nos sentamos.
-¿No lo puedo matar loco? ¿O no lo puedo mandar a qué lo agarren a trompadas al menos?- dijo Mauro haciéndose el mafioso.
Negué.
-Nada de piñas y muertes, no quiero que hagan nada, yo voy a hablar y dejar a Tomás, no ahora, ni mañana, voy a darme un tiempo para concentrarme en mi y Tobías- respondí y asintió.
-Está bien, pero voy a venir todos los días a romperte las bolas con los pibes y vos Paulo- lo apuntó con el dedo indice- me llevas a la nena a la mansión ¿'Tamo?- Paulo asintió.
Mauro se quedó un rato y después se fue, a los diez minutos llegó el delivery y nos sentamos a comer con Paulo.
Igual, antes fui a buscar a Tobías para que comiera también, no soy mala madre eh.
Comimos los tres, limpiamos todo y después fuimos al living a mirar "Hora de aventura".
A todo esto, quizás la semana que viene o un poco más, voy a ir a hablar con Tomás, que me explique todo y ver que pasa, quizás lo perdone pero no le voy a dar más oportunidades, ya le dí una vez, otra no.
