"Empleo"

1.9K 76 2
                                        


-¿Crees que me cogerá? Realmente me gustaría tener un trabajo estable. Y más si es con un amigo.- Comentó Hugo pasando sus brazo por los hombros de Flavio.

-No sé, Hugo. ¿Alguna vez has trabajado en un sitio parecido?-

-Por supuesto. Una tienda de cómics, de relojes u otras de juguetes para perros.-

-¿En cuántos trabajos has estado?-

-No sé. Muchos. Ahora mismo no puedo recordar todos.- Flavio suspiró y entró a la tienda seguido del mayor.

-Vale, quédate aquí. Ahora vuelvo.- Explicó Flavio antes de marcharse por una puerta que había en el mostrador.

Hugo se quedó observando y analizando cada rincón e instrumento de la tienda. Pero se quedó prendado por un guitarra que había colgada. Lo estaba llamando a gritos, o al menos eso era lo que pensaba el rubio. Esa guitarra le parecía perfecta.

No pudo seguir apreciando el instrumento ya que Flavio le llevó hasta el padre de Gèrard, Capde, también el jefe de la tienda.

-Así que este es...- Murmuró Capde.- ¿Seguro que es mayor de edad? Parece un crío.- Preguntó mirando a Flavio.

-Tengo diecinueve, senyor.-

-¿Alguna experiencia trabajando?-

Hugo iba a contarle sobre sus muchos trabajos, pero Flavio se le adelantó hablando.

-Ha trabajado en una farmacia.- Hugo le miró confundido.

-Mmmm... Vale. Supongo que te gusta la música. ¿Eres responsable y puntual?-

Hugo recordó que ese fue el motivo de su despido en sus múltiples trabajos.

-Si.-

Capde miró a Flavio un tanto desconfiado.

-¿De qué has dicho que lo conoces?- Ahora la pregunta fue dirigida a Flavio.

-Es uno de mis compañeros de piso.-

Capde lo pensó un momento.

-¿Podemos hablar un momento?-

Hugo se alejó para dejarles intimidad.

-Dame una razón para contratarlo. No parece tener ninguna experiencia, no creo que sea un buen empleado.-

-Tiene muchas ganas de conseguir empleo aquí.- Respondió Flavio.- Yo tampoco lo conozco mucho, no se que experiencia tiene pero Gerard y yo le podemos enseñar y ayudar. Además, tampoco es como si tuvieras mucho personal.- Razonó Flavio.

Y eso era cierto. En la tienda solo estaban: Gerard, Capde, Flavio y Bruno, un chico al que encontraron tocando música en la calle y decidieron darle un empleo.

-¿Algo más?- Pregunto Capde. Aún no estaba cien por cien seguro de contratarle.

-Bueno, sé que canta y toca la guitarra. Eso podría animar a la gente a comprar y podría promocionar la tienda.- Flavio improvisó.

-Mmmm... Esa no es un mala idea... De hecho, ¡es un idea maravillosa!- Exclamó llamando la atención de Flavio.

-Entonces, ¿lo vas a contratar?-

-Sí, pero algún día tendrá que dar un espectáculo para promocionar la tienda.-

-Lo convenceré de ello.-

Después de eso, Capde hizo que Hugo de volviese a acercar para darle la buena noticia.

-Bien, Hugo. Estás contratado.- Hugo reprimió un gritó de alegría y se limitó a asentir con una sonrisa.- Trabajarás con el mismo horario que Flavio. Si necesitas algo o tienes alguna duda se la preguntas a él.- Dijo señalando a Flavio.- Eso es todo. Os podéis retirar.-

-Gracias. ¡Hasta mañana!- Se despidieron mientras cruzaban la puerta.

-¡Qué guay, tío!¡Me has conseguido trabajo!¡Gracias!- Exclamó Hugo cuando estuvieron en la calle, dándole un fuerte abrazo a Flavio.

-Denada. Pero ahora vas a tener que despertarte pronto casi todos los días.- Se burló.

-En todo lo bueno tiene que haber algo malo.- De quejó Hugo. Flavio se rió.- Si me disculpas, me tengo que ir.-

-¿A dónde?-

-Mientras estábamos con Capde una de las personas a las que les cuido los perros, me escribió. Volveré bastante tarde, ¿Puedes avisarles a Eva y Samantha?-

-Si. Hasta luego, entonces.-

-Adios.-

"Pareja perfecta"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora