Parte 23

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La fiesta sucedía normalmente, incluso los novios habían sido dejados de lado para cenar, los niños estaban más interesados en ir a jugar con los otros niños que casi no comieron a pesar de ser comida hecha especialmente para ellos.

Los padres por su lado no dejaban de felicitar a Izuki, quien estaba más que apenando por la situación, hacia tanto que anhelaba volver a verlos, especialmente a ellos quienes se alejaron un poco después del incidente, pero se alegro que cada uno de ellos haya salido adelante, como las persona fuertes que siempre habían sido.

Todos brindaban por la feliz pareja, querían que fueran realmente felices, principalmente cuando solo faltaban unos pocos días para la boda.

— ¿Y ya está todo listo? — pregunto Momoi muy emocionada, aun tenía la ilusión de ayudar en lo que pudiera para que todo resultara perfecto.

—Sí, solo falta que los niños se prueben los trajes — respondió cuando vio que la chica se moría por saber.

—Excelente, mañana iremos de compras y a recoger muchas cosa para que tu día se igual de perfecto que el de todos aquí — extendió los brazos hacia sus amigos.

Como olvidar cada una de sus bodas... si como olvidarlas, todas estuvieron llenas de emociones y pensamientos felices y otros que hacían que la pareja quisiera salir corriendo.

— ¿Y ya escribiste tus votos? — siguió preguntando — Por favor dime que sí, porque si no va a resultar como la boda de Daiki... o como la de Midorima o como la de Tetsu-kun o como todas las bodas de los aquí presentes — nadie se atrevió a negarlo, no tenían forma de hacerlo, teóricamente si no fuera porque se amaban de verdad a su pareja seguramente los votos hubieran sido para llorar de lo vacios que eran.

—Si por supuesto... en realidad es algo que he estado haciendo a lo largo de nuestra relación, solo por si algún día se decidía. — eso causo entre enojo y ternura entre los presentes.

Himuro por su lado no podía escuchar lo que decían ya que estaba con su familia en otra mesa, sin embargo por sus caras se notaba que seguramente no sería nada bueno, pero ya había dado el primer paso que era proponer matrimonio solo faltaba pararse frente a un juez y decir: "Si acepto", a veces creía saber el por qué su hermano se caso. Eso realmente le conmovió e inspiro para su vida futura.

—Vengan quiero que conozcan a su tío y a amigos muy cercanos — les dijo a sus tres hijos, estos al verlo inmediatamente se movieron, no era conveniente hacer enojar a su padre en un día tan importante como ese.

Cuando los chicos vieron que este se acercaba con sus hijos, no pudieron evitar levantarse para ir a donde estos estaban.

—Chicos, se que los conocen por foto, pero ellos no los habían visto jamás, así que preséntense —sus hijos dieron un paso al frente, la mayor medito un poco en que decir.

—Mi nombre es Himuro Sai y soy la mayor de tres hermanos, soy vegetariana. Amo el color negro ¿Dudas? — la única duda era: ¿A quién se parece la chica?, no salió en carácter ni a Izuki, mucho menos a su padre.

—Yo soy Himuro Allen, soy el de en medio, generalmente se olvidan de que existo, odio las verduras — Allen era un chico bastante inquieto, todos sus profesores le pedían a su padres que lo mantuvieran en calma o que al menos pusiera un poco de atención a la clase que se le impartía.

—Himuro Gil, un placer — el más pequeño los saludo con una sonrisa, el si se parecía a Himuro, incluso en lo físico.

Cada uno se presento ante ellos, sacando una sonrisa en los niños y a la vez en los adultos, le hicieron muchas preguntas de cómo era la relación en su familia, estos contentos respondían que solía ser bastante normal, claro que sabían que sus padres no estaban casados, cosa que les impresiono, pero que al final solo podían observar como ellos en todos esos años sin la necesidad de un papel decidieron quedarse juntos.

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