#022

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Esta triste, no pensé que Tobi se molestaría tanto, yo solo quería a alguien con quien jugar y lo pudiera derribar fácilmente por ser de mi edad, y tras ver a Tobi, supe que el sería más enano que yo, por eso mismo le aplique el jutsu a el, pero no tiene caso el esta molesto.

Entre a la casa y me senté en el sillón tenía la cabeza gacha, solo escuche la puerta que daba al patio abrirse, después el chakra de Obito, me levante de mi lugar dispuesto a irme, pero una mano en mi hombro me detuvo.

—¡Alto ahí loca!— Su voz era sería y autoritaria— me quedaré así por lo menos un día, ¿no?— Asentí con la cabeza—, pues vamos a disfrutarlo.

No entendí a lo que el se refirió, hasta que me tomo de la muñeca y me arrastro por la casa hasta la habitación de Kakuzu, sip la habitación del hombre de trapo y medio amargado.

—¿Qué hacemos aquí?— Me solté del agarre de Tobi y me cruce de brazos, alzando una ceja en duda, no entendía nada.

—Kakuzu es el que tiene ingresos, iremos al pueblo— su voz sonó tan calmada, pero aún así activo su sharingan y movió sus ojos veloz mente por toda la habitación hasta parar en un punto.

De tras del armario.

El hombre de trapo, así lo llame yo, tenía buenas ingresos por las recompensas que cobraba por matar a alguien, aún así el tenían escondites para su dinero en toda la casa y otros lugares, pero el decían que yo sería su heredero, es bueno ser el favorito.

Camine hacia el ropero junto con Tobi y lo movimos, detrás de este había un hoyo en la pared. Si Konan se entera de esto lo ahorca y se queda con el dinero, quisiera ver eso. Solo tomamos uno de los tantos maletines que había en aquel lugar, y el Uchiha a mí lado lo absorbió por completo el maletín con su único ojo, aún me preguntaba como lo perdió, quizá hoy le pregunte.

Salimos de la cabaña sin que nadie nos viera, gracias a el Uchiha, como siempre, el hace todo, lo contrataré como mi sirvienta personal, no suena mal si lo analizas bien. En fin en cuanto nos acercamos al pueblo, el hizo un jutsu y ¡Woah! Su vestimenta cambió por completo, el iba de azul y yo de naranja, genial ¿Somos un dúo o algo por el estilo? También saco el maletín y poco dinero de el, me dio un tanto a mí el se quedo con otro tanto, aventamos el maletín vació a la nada, somos unos contaminadores.

En fin, entramos al pueblo y quede asombrada, había mucha neblina, y aunque las personas andaba fuera felices, yo no veía nada y al parecer mi acompañante tampoco, sin embargo decidimos arriesgarnos y entrar en la neblina, poco después sentí como me jalaban bruscamente del brazo haciendo que suelte a Tobi, no entre pánico porque era una pequeña mano la que me agarraba, y su chakra no parecía ser inmenso, supe también que no era el pelinegro porque cambiamos de dirección, y minutos después salimos de la neblina, estaba frente a el puente que unía a la aldea con el de más terreno. Al verme el grito asustado y soltó mi mano de inmediato, no muy lejos, un grito mucho más chillón se escucho, rebelando la ubicación de Tobi, sin embargo el niños que tomo mi mano me veía de mala manera.

Era más bajo que yo, y también supuse que era menor, portaba un jumper de color verde con una camisa blanca de cuello alto y un gorro blanco con dos franjas azules, su cabello era castaño y sus ojos igual. Aun así su mirada era mortifica a mi persona, puedo jurar que estaba matando con la mirada, pero aún así se cruzo de brazos y me analizo de arriba abajo, con una ceja alzada y una mirada amenazadora. Malditos niños, ya no saben respetar.

—¿Tú quien eres?— Su voz era chillona y molesta, si definitivamente era menor que yo.

Lo mire con una ceja alzada y le di la espalda, levante mi mano en forma de despedida y avance con una de mis manos dentro de mis bolsas, me alejaba de aquel niño que solo decía cosas absurdas.

Después sentí que una piedra paso junto a mi, la habían lanzado, gire mi mirada sobre mi hombro y vi a aquel niño molesto, tenía una pose extraña. Estaba en compás abierto y sus rodilla flexionadas hacía afuera, una de sus manos estaba doblada hacia su cadera con el codo alzado hasta el hombro, y la otra estaba de frente a su rostro con el puño cerrado y amenazándome, o bueno eso quiero creer. Me gire en su dirección y me acerque corriendo a el, después en un rápidos movimiento puse una pequeña rama de algún árbol en su cuello (a lo Sasuke con Naruto en el primer capítulo de Shippuden), estábamos lado a lado, el trago una gran cantidad de saliva al sentir el punto en su garganta, y estaba serio, sin una pizca de broma en mi ser.

—Deberías de tener cuidado, pudiste haber matado a alguien, y no hubiera sido bueno que esa persona fuera yo— mi voz era seria y cortante, en ningún momento cambie de posición, pero pasaron los minutos y su corazón latía cada vez más rápido.

Me aleje de el, viéndole por primera vez a los ojos, estos demostraban pánico y miedo, unas cuantas lágrimas, yo solo sonreí y me volví a girara para seguir con mi camino, ignorando que el cuerpo del niño cayó al suelo de una manera pesada, al parecer se había desmayado.

Junte mis manos alzando dos de mis dedos, siendo estos el medio e índice, canalice chakra en mi cuerpo tratando de dar con el de Tobi, lo encontré a unos metros de aquí con alguien más, alguien más grande y alto que el.

Corrí hacia allá, y en segundo vi a un Tobi gritándole a un señor más grande que el, al menos tenía unos cuarenta o cincuenta años, el señor vestía una camisa sin mangas gris, un cinturón de tela y unos pantalones, también en su espalada se podía ver un sombrero de paja, yo solo carraspee la garganta y de inmediato ambas figuras giraron en mi dirección, mi acompañante de travesía se acerco asfixiándome con un abrazo, en cambio el señor solo rodó los ojos frustrado y se fue.







Última actualización:
28/10/21

Naruto en Akatsuki [✔ ] Wattys 2022Donde viven las historias. Descúbrelo ahora