A L E X A N D E R
Cierro la puerta de mi despacho mientras West sirve dos vasos de whiskey.
-¿Seguro que no esperabas eso de mí, eh?- me dice tendiéndome el vaso.
-Para serte sincero, claro que no, te creía indomable- digo riendo mientras bebo.
-Aún lo soy, ¿acaso crees que le soy fiel a aquella mojigata? por favor, no es la gran cosa como para contenerme y no cogerme a mis chicas- me contesta mientras se estira en mi sofá, dando una sonrisa triunfal -¿Y tú? No me dirás que te tiene atado de las pelotas-
-Perdona que te decepcione, pero si, ella es lo único que necesito- digo suspirando, soy un verdadero idiota enamorado.
-Así que me estas diciendo que ¿no pensaste ni por un segundo cogerte a esa preciosura de sirvienta que tienes? Porque déjame decirte que bastó un segundo para que quiera corromperla- West choca mi hombro en juego riendo.
-Es claro que me la follé- West me mira con incredulidad -Fueron solo unas pocas veces cuando Alicia se había escapado con aquel doctorcito de cuarta- genial, con pensar en eso y en lo viva que se veía Alicia, logré sentirme nuevamente como la mierda, pero no, no dejaré que la culpa me carcoma denuevo, yo quise hacer las cosas bien y ella la cagó.
-Hey, hermano, sabes que ella está aquí, siendo tuya, como debe de ser, está en tu sillón, en tú casa, duerme todas las noches contigo, en tu maldita cama, en donde también te la follas- me recuerda West, logrando reconfortarme, al fin y al cabo es verdad, la tengo yo y solo yo bajo mi ala.
-Además no falta mucho para que la reclames como tuya ante nuestro Señor, ¿no?- habla con su característico tono burlesco.
-¿Qué sucedió con tu ateísmo?¿Pasó de moda?- le contesto de igual forma.
-Tu sabes que desde lo sucedido con nuestros padres ya descarté toda creencia posible en algún ente que nos vigila, puras estupideces, si tanto nos vigilara, no hubiera permitido que dos niños pubertos se quedaran sin padres, pero bueno, volvamos a lo importante ya que con aquel barbudo no vamos a poder solucionar nada, así que dime ¿Cuándo la amarrarás? Bueno, legalmente hablando- ambos reímos y yo niego.
-A diferencia tuya, querido amigo, yo esperaré a que sea mayor pero si, planeo algo, ya sabes como soy, por mas impulsivo que sea, me gusta tener todo medido- nos sonreíamos hasta que West cambió su expresión por una más seria.
-Hermano, no quiero arruinarte tu momento pero recibí noticias de Drake- automáticamente cambié mi expresión, ese nombre solo me daba dolores de cabeza -Sospecha de tu falta de presencia en el cartel, creo que es cuestión de tiempo para que se entere tu motivo de ausencia porque sospecho que tenemos una rata mentida en seguridad, he estado buscando a algún culpable pero con Summer jodiendome, no pude averiguar muy a fondo personalmente, de igual forma, puse a investigar sobre el asunto a unos chicos de confianza que me debían favores, dudo que uno de esos hormonados nos traicione- a pesar de lo que me decía, no me transmitía ninguna tranquilidad, aquel hijo de puta nos tocó las pelotas tantas veces, al igual que su padre, ambos son unas ratas que solo saben hacer las cosas de forma sucia y despreciable, este no es el negocio mas sincero de todos pero hay límites que hacen la diferencia entre ser una rata y ser un genio.
-Escúchame una cosa West, sin importar la hora, tú me llamas apenas tengas información de ese imbécil, consigue ubicación y todo lo que sea necesario para darle una visita y un gran susto, si piensa en mi ausencia, también pensará en un motivo por la misma, y si llega a descubrir que estoy aquí y con mi mujer, no va a dudar en lastimarla, así que consigue lo que te pedí, mueve a esos pubertos para que obtengan todo- me levante a servirme otro vaso de alcohol.
ESTÁS LEYENDO
Mafioso Posesivo
Teen FictionEl representaba solo una cosa: miedo. Generaba miedo a quien lo mirase y pobre del que lo hiciera. Sabia que tenia que alejarme, pero no podia. No por quererlo, él me encontraría si lo hacía. Y el castigo que me esperaba no seria muy placentero. So...
