Hay ocasiones en las que tu pasado es la base para construir tu futuro, pero en otras, es mejor dejar ese pasado atrás para vivir un nuevo presente. El encuentro de Serena cara a cara con la familia Black Kou traería grandes cambios a su felicidad pasajera.
—Serena, querida, me preguntó ¿Que trajo hasta aquí? ¿Habrá sido el destino?
O será quizá que estoy viendo un fantasma, una aparición— las palabras de Diamante estaban cargadas de sarcasmo, tenía una mirada frívola y una sonrisa malévola que mezcladas en su rostro infundían temor.
—No entiendo. Estoy confundida. Me duele mucho la cabeza.
—Usagi, vámonos, es mejor regresar a casa— Darien interrumpió la conversación entre la joven y Diamante, la tomó del brazo y trató de alejarla del lugar. Por el momento no tenía idea de lo que iba a suceder, pero sí tenía presente que debía sacar a la mujer a la que amaba y a su hija de ese lugar, en este momento los tres corrían un grave peligro, pero para Darien no era importante él, sino las dos mujeres más importantes en su vida. A pesar de los esfuerzos de Darien no pudo lograrlo en ese momento.
—¿En dónde te habías metido niña? No volví a verte desde el compromiso de Seiya. Supongo que aceptaste que mi hijo iba a casarse con una mujer digna de él. Un día se nos informó que habías fallecido y hoy estás de nuevo en mis terrenos, cerca de mi familia, y con un distinguido caballero...— lo que dijo a continuación dejó helado a Darien y a Serena —...y con una hermosa niña. Vaya, sería una lástima que algo les sucediera a tan nobles personas, a quienes te ocultaban.
—Nadie me ocultaba, aún no comprendo bien cómo pasaron las cosas pero sí puedo decirte que sufría de amnesia temporal, de alguna manera, el volver a cruzarme con ustedes me devolvió mis recuerdos perdidos— el diálogo de Serena se vió interrumpido por el grito de una persona que se acercaba corriendo hacia el lugar en el que se encontraban.
—¡Serena!— Seiya se acercó a Serena, la abrazó y un llanto comenzó a recorrer su rostro —Serena, pensé que estabas muerta, la policía me lo confirmó. No sabes las veces que me sentí culpable por tu muerte, no tienes idea de cuántas noches pasé en vela por el remordimiento, y hoy estás aquí, de nuevo, conmigo.
—Aléjate de él Serena— una tajante voz sonó e hizo a Seiya separarse de Serena —ese hombre que te lloró durante noches ahora es mi esposo, si antes peleé por su amor con mayor razón lo voy a hacer ahora.
—Michiru, basta, sé perfectamente que me casé contigo...— respondió Seiya ante el malintencionado comentario de su ahora esposa —...Pero tu también sabes que lo hice sin amor y que solo fue un convenio entre nuestros padres, pero si hubiera sabido esto hace unas horas jamás me hubiera atado a ti.
—Pues resignate Seiya, por qué no pienso divorciarme, eres mi esposo y así será por el resto de nuestras vidas.
—Callate Michiru, no tienes que decírmelo, lo sé de sobra. Anda serena, puedes irte, nadie te seguirá, te lo prometo— Seiya abrazó fuertemente a Serena y tomó una de sus manos para depositar un papel con algunas palabras escritas.
—Anda Serena, vete tranquila, la familia Black Kou tiene palabra, y se cumplirá la de mi hijo, aunque sea solo por esta noche— fue el último pensamiento de Diamante para sí mismo al ver a Serena retirarse en compañía de Darien y su hija.
El camino de regreso a casa se hizo una eternidad, el silencio reinaba dentro del auto de Darien, pero al llegar a casa se rompería ese sigilo.
—Usagi, tenemos que hablar.
—Serena, por favor, mi nombre es Serena.
—Si, lo siento, es la costumbre. Serena, necesito que me escuches.
—Darien, he recordado mi vida, todavía existen algunos vacíos en mi mente pero recordé la mayoría, aunque no logro entender algunas cosas.
—Serena, el día de tu accidente no estabas sóla, estabas con tu novio, pero él se fue de la escena y te dejo ahí, sola, sin saber si ibas a estar bien. Cuando la policía investigó se dió cuenta de que lo que te sucedió había sido planeado. No se muchos detalles más que lo que me contó el capitán que atendió tu caso. Él fue el que me hizo jurar que nadie sabría que estabas con vida, solo me dijo que tu vida corría peligro, que esa familia tan poderosa había tratado de matarte.
—¿Y aún así, sabiendo eso, me llevaste con ellos?— Serena estaba furiosa, pues aún no entendía la situación.
—No Serena, como te dije, yo no sabía quién era el novio de Michiru. El capitán me dijo que quien te quería matar era Diamante Black, y que quien te acompañaba ese día era Seiya, su hijo. Si yo hubiera sabido que se trataba de ellos jamás te habría arriesgado de esa forma. Cuando gritaste su nombre no supe cómo reaccionar, pero sabía que debía sacarte de ahí por tu bien. Y si hubiera tenido que arriesgar mi vida lo habría hecho para que tú y Rini estuvieran bien. Serena yo te amo. Todo lo que hice fue para protegerte. Todo lo que te he dicho es verdad, me devolviste la vida, me hiciste sonreír de nuevo. Eres la mujer de mi vida.
—Darien, yo también te amo, sé que hubo alguien en mi vida, pero mis sentimientos cambiaron, lograste ganar mi corazón, y quiero que las cosas perduren para siempre.
—Así será Serena, siempre y cuando que tú lo desees— la pequeña hija de Darien comenzó a llorar, era su hora de dormir
—Serena, voy a dormir a la niña, ahora regreso— mientras Darien se retiraba, ella recordó que Seiya había colocado en su mano una nota y se dispuso a revisarla, lo que leyó la dejó sin poder reaccionar "Serena, mi padre fue quien quiso matarte y no se detendrá hasta conseguirlo, aléjate de ese hombre por su bienestar y el de esa niña, estarán a salvo pero solo por esta noche. Huye, ocúltate y si necesitas algo búscame. Te amo."
—Serena ¿Estás bien?— sin darse cuenta Darien había vuelto para abrazarla desde atrás de su cuerpo rodeándola por la cintura.
—Darien, te amo— una lágrima corrió por su mejilla.
—¿Qué pasa Serena?
—Gracias Darien, gracias por protegerme siempre— Serena acercó su rostro al de su amado y lo besó. Fue un beso tan apasionado que despertó sensaciones en los cuerpos de ambos. Sin separarse ni un momento dieron algunos pasos hasta llegar a la habitación de Darien. Los besos y caricias subían más su intensidad, hasta que llegaron al borde de la cama en donde delicadamente Darien colocó a Serena. —Darien, es la primera vez que estoy con alguien.
—No te preocupes, déjate llevar, todo estará bien.
—Esta última noche quiero estar contigo Darien.
—¿La última noche? ¿Qué quieres decir?
—No me hagas caso, ya no sé lo que digo, solo quiero hacer el amor contigo— Serena sabía que si se quedaba a su lado él y Rini estarían en peligro.
ESTÁS LEYENDO
Perseguida
FanfictionSerena conoce un secreto que debe permanecer oculto por el bien de ella y de su familia, pero también por las personas que protagonizan dicho misterio. Ella promete no contar absolutamente nada, pero hay gente peligrosa detrás de todo esto que inte...
