Caminé hacia el restaurante con los puños apretados y la mandíbula tensa. Cada paso resonaba con la rabia que me carcomía por dentro. La imagen de Zoe desapareciendo con ese hombre aún ardía en mi cabeza como hierro caliente. Empujé la puerta con fuerza. El tintineo de la campanilla sonó casi como una burla.
Sarah y Jhonson levantaron la vista al instante. El antiguo general se puso de pie con rapidez, pero su esposa le hizo una seña discreta. Él me miró con esos ojos que parecían saberlo todo.
-Tuve una pelea -dije levantando una mano, la voz más ronca de lo que esperaba-. Solo quiero información.
Jhonson me evaluó un segundo, pero terminó relajando los hombros. Sarah desapareció hacia la cocina sin decir palabra alguna y la seguí.
El olor a comida caliente me golpeó, pero no tenía hambre. Me senté en el mismo banquillo de la vez anterior, mirando la madera gastada como si pudiera encontrar respuestas ahí.
Sarah se recostó contra la mesa, brazos cruzados.
-¿Y bien? ¿Qué quieres aquí?
Necesité varios segundos para poder hablar. Las palabras se me atragantaban.
-Necesito saber... quién fue el que se llevó a Zoe.
Ella no pareció sorprendida. Solo suspiró profundamente.
-Así que es por eso que no ha aparecido estos días.
-Pasó anoche, mientras dormía -murmuré, mirando al suelo.
-Cuéntame más, Alois.
Cerré los ojos un momento. La escena se repetía una y otra vez: la sombra, Zoe buscando mi protección, el ataque, la forma en que se fue sin mirar atrás.
-Un sujeto nos atacó mientras dormíamos. Se movía entre las sombras. Zoe... me atacó. Se fue con él. Así de simple.
El silencio que siguió fue pesado. Sarah tomó asiento frente a mí, su expresión era ya más suave.
-El Rey Demonio suele reclutar a los fuertes ofreciéndoles poder, venganza o lo que sea que necesiten. Si ella se fue con Zhask... la próxima vez que te la encuentres, probablemente será como enemiga.
Sentí como si me hubieran clavado un cuchillo en el pecho. El dolor fue tan real que tuve que agarrarme al borde de la mesa.
-Yo... lo sé -susurré.
-¿Entonces para qué irás tras ellos?
La ira creció dentro de mí como lava. Me había traicionado y no solo eso, ahora toda mi información podría estar en manos de esa gente.
-Los mataré.
Sarah me miró fijamente.
-¿De verdad serías capaz de matarla?
No respondí de inmediato. La verdad era que no lo sabía. Parte de mí aún recordaba sus risas, sus rechazos, las batallas juntos... Pero otra parte, la más oscura, solo quería que todo terminara... para ella.
-Tal vez no yo directamente. Si tengo que usar el Berserk para acabar con esto... lo haré.
Ella suspiró.
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Battlefox
FantasíaEstaba muriendo solo, atrapado en su propio cuerpo. Despertó en un mundo que solo respeta la fuerza. Alois no busca ser héroe. Busca volverse tan peligroso que nadie vuelva a decidir por él. A su lado viaja Midna, un hada que lo sigue por voluntad p...
