Algo no salió tan bien
Algo me fallo contigo
Algo que no supe ver en el momento debido
Algo me estalló en la sien cuando me hablaste al oído
Tom se despierta gracias al sonido del timbre de su departamento.
Todo esto es culpa de Harrizon. Thomas nunca lo va a perdonar en su vida. Se había querido ir a vivir solo y su amigo le había ofrecido uno de los departamentos del edificio de su padre. Lo que había olvidado mencionar era que el departamento de al lado se lo había ofrecido al mismo Satanás. "El alquiler es económico." Había dicho.
Tom odia a Harrizon.
Se da vuelta en la cama y alcanza su celular para mirar la hora: 3:05 AM. No puede creer el molesto dolor de cabeza que todavía persiste o el hecho de que alguien esté intentando dejarlo sordo un Jueves a las 3 de la mañana.
Excepto que lo puede creer porque no es la primera vez.
Y lo tendría que haber sabido la primera vez que llegó al edificio después de que Robert se mudara y encontró cosas desparramadas por todo el pasillo. Cajas en distintos estados de desarme y tanta cantidad de ropa como para abastecer un negocio.
Robert es un imbécil.
Y ahora no se puede volver a dormir y sabe que Robert no va a dejar de tocar el timbre hasta que le abra. Sale de su departamento enojado, azotando la puerta con fuerza y baja por la escalera. Está descalzo y camina en puntas de pie sobre el frío piso de mármol.
Cuando llega a la puerta de entrada encuentra a Robert apoyado contra la puerta, su cabeza apoyada contra el vidrio. Tom gira la llave y cuando la abre Robert cae sobre el piso, huele a cerveza. La luz del pasillo le deja ver la marca de un beso en el cuello del chico.
— Entra de una puta vez.— Es lo único que dice Tom.
Robert se levanta del piso sonriendo y tira un beso en dirección a Tom, antes de subirse al ascensor. No se molesta en decir excusas, Tom ya las conoce demasiado bien. Se olvidó la llave de abajo, Tom es el único vecino que conoce.
Thomas va de camino por las escaleras, no confía en sí mismo para no ahorcarlo si se quedan juntos encerrados en un espacio cerrado, y prefiere dormir, no sacar un cuerpo inerte del maldito ascensor.
-
— Te puedes mudar— sugiere Tuwaine. Están sentados en la vereda del bar a la vuelta del edificio. — O puedes desconectar el portero eléctrico.
Tom bufa. Podría, pero no quiere. Robert y él empezaron una guerra. Cree que empezó después de la tercera semana de vivir como vecinos, cuando Tom había puesto la música a todo volumen y Robert le había tocado la puerta para pedir si podía bajarle, alegando que estaba intentando ver un partido. Tom había sonreído y solo le había subido más, para luego, proceder a cerrarle la puerta en la cara. Es una guerra que se rehúsa a perder. Mudarse es perder.
Tuwaine se acomoda en la silla al lado de su novia y continúa insistiendo. — Tal vez podrían intentar llevarse bien.
Su novia y Tom se rieron en su cara.
— Se matarían antes de llevarse bien,— dice la chica finalmente. — Además ¿De que vamos a hablar si no es de Tomi quejándose de Robert?—
Tom le saca la lengua y toma el porrón que descansa sobre la mesa.
Se queda en el bar el resto de la tarde con sus amigos. Tuwanie y su novia se retiran un rato después y Thomas se queda solo hasta la tarde cuando por fin se decide a regresar a su departamento.
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𝔸𝕟𝕥𝕠𝕝𝕠𝕘𝕚𝕒 𝕊𝕥𝕒𝕣𝕜𝕖𝕣 «𝕀𝕝𝕝𝕦𝕤𝕚𝕠𝕟 »
Fanfiction𝘙𝘦𝘤𝘰𝘱𝘪𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯 𝘥𝘦 𝘖𝘯𝘦 𝘚𝘩𝘰𝘵𝘴 𝘚𝘵𝘢𝘳𝘬𝘦𝘳 𝘺 𝘙𝘰𝘮𝘩𝘰𝘸𝘯𝘦𝘺.
