Para cuando Mackenzie llega al apartamento, totalmente enojada con Killian, ve a su hermana tomando café junto a los guardaespaldas como si nada hubiera pasado, pues eso quería pensar. Pero las cosas no van igual para Christian que cuando llega a su apartamento, arroja las llaves de su Jeep, se quita su abrigo, se sirve una copa de vino y con la botella al lado, se sienta en el sofá con la vista en un punto fijo pero sus pensamientos fuera de sí.
No quiere pensar pero cada vez lo recuerda más, sus palabras, cada letra que le dijo a Elisabeth, sus besos, su fragancia y Aiden, "el amigo" que con una sola palabra la alejó de él,
- ¿ qué querías?- rie tristemente, recordando a Liv, su novia, su vida antes de Elisabeth...
- ya está en casa- habla Zac a Alessandro que fue por su mano que Aiden llegó a Elisabeth,
- perfecto- contesta Alessandro con una sonrisa.
- Magnus, llegará el fin de semana, falta poco días Zac, pocos dias-
Pero cada día parece ser más difícil, ya las cosas no son como solían ser. Cuando las amigas vivían solas, trataban de sobrevivir y sus amigos eran eso, amigos pero ahora tratan de ser algo más justo cuando hay nuevas personas metidas en sus corazones...
▶▶▶
Es viernes pero Elisabeth sigue estancada en el martes, esa mañana, esa casa, ese hombre, el cual no volvió a ver después de eso. En tanto Mackenzie, no se molestó en seguirle la pelea a Killian, ahora, parece esforzarse por alejarse de él ya que prometió darle una semana y todo eso no desaparece de la mirada de Alessandro que nota a Elisabeth distraída y a Mackenzie cabizbaja, ambas con sentimientos que a la vista parecen ser imposible, en tanto Christian, definitivamente no tuvo valor de volver a almorzar como amigos con Elisabeth pero lo que tiene que acontecer, acontece.
Ya que ahí está, entrando al restaurante Demián junto a Astrid como si no supiera que Mackenzie trabaja ahí.
La joven hace todo lo posible para que sea otra persona quien los atienda pero la verdad es que Astrid sabe muy bien cuál es su lugar de trabajo y todo va bien hasta que se da cuanta de algo, se está ocultando, de ellos. De esa felicidad, esas risas, esos venosos besos de Astrid sobre las mejillas de Demián. ¿En que momento esto llega a afectarla? ¿en que momento pensó en Demián sin Astrid?
- ¿ estas bien?- le sorprende una de sus compañeras que la ve pálida,
- si, yo...- sonrie, - iré al baño- y desaparece por más tiempo que quisiera, lo suficiente para dejar que ellos se vayan y recupere la poca dignidad que le queda.
Cuando termina su jornada laboral, sigue pensando en eso, ya que nunca se escondió, nunca bajo la cabeza ante la fastidiosa existencia de Astrid pero no lo hizo por ella, lo hizo por Demián y eso quiere pensar en todo su recorrido al apartamento donde cuando ingresa escucha la risa de Aiden y logra ver la sonrisa de Killian, ambos en la cocina,
- hola, Mack- saluda Aiden, - iré a llevarle algo a Elisabeth- le enseña una bolsa donde contiene un tupper con comida,
- hasta luego- le habla Mackenzie, viendo como se marcha y cuando ya no está regresa la vista a Killian, quien sigue lavando sus mano,
-Killian- y anula la imagen de Demián en su mente, -quiero...- y aún con los ojos del joven puestos en ella, tiene muy presente los sentimientos que siente por Demián, - yo... acepto- suelta al fin antes de vacilar,
- ¿ aceptas, que?- pregunta Killian,
- podemos intentarlo, salir- agrega sin poder obligar a su cara a sonrier pero Killian lo hace por ella,
- ¿encerio lo escuché?- se acerca a ella tomándola de las manos, - ¿ aceptas salir conmigo?-
La joven asiente lentamente y cuando apenas dibuja una sonrisa sus labios son vilmente robados por Killian que le da un beso sin previo aviso pero con todos sus sentimientos sinceros hacia ella aunque no sea lo mismo para Mackenzie,
-Mack- murmura el joven sobre los labios de Mackenzie, - juro que no te arrepentirás-
- lo sé- habla casi como un murmuro, -ire por...a cambiarme- deja un beso sobre la mejilla de Killian y se aleja como quien no quiere la cosa dejándole a Killian bien claro que aún está dudando...
- la imbécil no se dejó ver- habla Astrid a su hermana, - sabía que está enamorada de Demián- tensa su mandíbula, - pero, le voy a enseñar cómo son las cosas-
- por favor, Demián no le haría caso...
- callate, no sabes cómo son los hombres-
- si lo sé- gruñe,
- como digas- Se rasca la cien, - tengo un plan, y tu me ayudarás-
Tania levanta ambas, - ¿ qué es?-
- vamos, levántate-...
En tanto, Aiden llega a la empresa y toma su lugar en el mismo sitio donde se paraba Christian. Asi, cuando sale Elisabeth se ve a si misma emocionada al ver a alguien parado allí pero ese "alguien" no es quien espera,
- huy, bombón- habla Jack,
- ya- salta Amelia proporcionándole un golpe en el brazo,
- nos vemos- agrega Elisabeth derecho a Aiden, quien le regala una sonrisa al verla llegar, - ¿ a qué debo esto?-
- comida- deja un beso en la mejilla de la joven,
- gracias- Lizzy toma entre sus manos en tupper y cuando levanta su vista a su amigo, ve a Christian del otro lado de la calle a espalda de Aiden. Primero cree ver un alucinación pero lo ve girar sobre sus talones y alejarse justo cuando Aiden se voltea,
- ¿qué pasa?- pregunta con la frente fruncida,
- nada, solo vamos...allá- señala el restaurante donde acostumbra a almorzar con sus amigos, - vamos- debe jalar el brazo de Aiden para que empieze a caminar.
Una vez que entran en el restaurante y toman asiento en la mesa de Jack y Amelia, no tardan en llegar las buenas conversaciones hasta que Jack y Lizzy se levantan para pedir un refresco, dejando solos a Amelia y a Aiden. Este último no puede dejar ni por un segundo todo lo que sabe, todo lo que hace desde muy joven,
- ¿ cuántos años tienes?- le pregunta a Amelia que tarda largos segundos en contestar,
- veinticinco- Responde,
- eres muy joven, ¿ por qué sigues con él?-
La primera reacción de Amelia es bajar las mangas de sus remeras que de por si le tapa parte de sus manos,
- ¿qué?-
Aiden se apoya sobre la mesa,
- mangas largas, pero aún así se nota lo morado en tus muñecas. Cabello suelto, siempre ocultan tu cuello, y ni hablar de ese pañuelo...
- basta- ruge, - esto no es de tu incumbencia-
- tienes razón, no lo es pero tu debes pensarlo. Esa basura no te quiere y lo sabes-
- no quiero tu maldita opinión- se pone de pie arrastrando la silla con ella y sin más se va haciendo que Jack y Elisabeth se acerquen rápidamente,
- ¿ que rayos pasó?- pregunta Elisabeth,
- nada- le regala una sonrisa, - me tengo que ir- toma su chaqueta y deja un beso en la frente de Lizzy, una palmada en la espalda para Jack y se va...
Nos leeremos❤
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Always You ✔
RomanceCOMPLETA Las hermanas Blackburn, se volvieron a encontrar con sus amores de la niñez pero ahora ya no todo es inocencia. Hay muchas cosas que los pueden separar, pero quizás eso sea lo mejor, ya que puede ser que ese amor de la niñez no sea el verda...
