03

7.5K 467 89
                                        





–          Se que tal vez no preparé más para esta ocasión – rascó su cabeza – pero moría por darte este anillo antes de que lo extraviara – reí – sabes que soy medio brusco para estas cosas románticas – asentí, recordando la vez que me lanzó un pequeño panda– pero lo hago de todo corazón y estoy ansioso de ver esto en tu mano – lloraría en cualquier momento – te dije que hasta los veinticinco dejarías de ser mi novia para convertirte en mi esposa y si planeo cumplirlo – reímos.

–          Cariño es hermoso – tomé sus mejillas – gracias por hacer esto, me quedé sin palabras.

–          No es el momento para quedarte sin palabras – añadió algo nervioso, a lo que yo reí.

–          Ya lo sé, pero tu sabes cual es mi respuesta – sonreí – claro que aceptó estos anillos de promesa amor – le di un pequeño besó en los labios– Lo que más quiero en este mundo es pasar el resto de mi vida contigo...eso ya te lo he dicho muchas veces.

–          Si, es solo que me quiero mantener seguro – reí.

–          Te amo Randall – nos miramos fijamente – y con todo mi corazón, a pesar de que seas un pejelagarto feo.

–          Te amo – rio – aunque seas una pulga fea. – rodé los ojos. Cada uno tomó los anillos, Randall el mío y yo el suyo. – Espero que esta promesa se cumpla muy pronto – colocó el anillo en mi dedo.

–          ¿No hay un lugar en específico? – pregunté.

–          Por lo que investigué no lo hay – sonreí – así que en cualquiera lo puedes lucir. – terminó de ponérmelo, sonreí al verlo.

–          Me encanta amor – estiré mi mano para admirarlo – es sencillo, pero hermoso.

–          Lo es – con cuidado yo coloqué el suyo – ahora sí, estamos parejos – bromeó.

–          Lo estamos – finalizamos este bello momento con un dulce beso en los labios, volvieron las mariposas al estomago y eso me mataba, las caricias que daba Randall a mis mejillas hacia que el beso fuera mucho mejor. Nos separamos por falta de aire, inmediatamente juntamos nuestras frentes – Muero de hambre ¿Tu?

–          Un poco sí. – nos separemos – esta noche se ve fenomenal – miré la ciudad. – no puedo creer que estaremos aquí casi un mes.

–          En cualquier momento podemos regresarnos ¿Lo sabes? – me miró, yo sostuve su mano.

–          Lo sé, pero no tenemos planeado irnos tan pronto ¿O sí? – fruncí el ceño.

–          No amor, aún queda por explorar – guiño el ojo, yo reí.

Claro, apenas es el primer día. 

.

.

.

.

.

.

.

.

(5 DÍAS DESPUES)


–          ¡Dallas! Por dios, deja de jugar aquí – exclamó con un poco de miedo Wendy – sabes que odio las alturas.

–          Estas exagerando – respondió – no es como si por saltar se vaya a caer la torre.

– Es que últimamente has comido mucho – se burló Billy, junto a Randall rieron.

VUELVE A MI: Siempre regresaré a ti. (Terminada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora