(Randall)
Abrí poco a poco mis ojos, la luz me molestaba, había olvidado cerrar las cortinas, solo que no recuerdo haber llegado al departamento. Da igual, tampoco soportaba el dolor de cabeza, si que era impresionante. Tenía tanta hambre y sed. Estiré mis brazos haciendo un poco de ruido, mi brazo derecho pegó con algo haciendo que me asustara. Mi respiración se detuvo, a mi lado estaba Penny ¿Qué rayos hacia aquí?
Fue el momento de mirar a mi alrededor, este no era el departamento de Dallas, ni el mío. Quité las sabanas para ver que me encontraba desnudo, completamente, miré a Penny y ella estaba de la misma forma.
– No, no, no, no, no – me levanté tomando mi cabeza entre mis manos – ¿Qué hice? No, joder – murmure. No recordaba absolutamente nada, ni siquiera recordaba el que bebí. – Penny – me acerqué a ella para moverla, escuché sus quejidos – ¡Penny, joder despierta! – me exalté, abrió los ojos.
– ¿Qué pasa? – frunció el ceño recargando su espalda en la cabecera, talló sus ojos – ¿Qué sucede?
– ¿Cómo que, que sucede? – empecé a buscar mi ropa – ¡¿Qué no te das cuenta?!
– Ay por favor, no te alteres ¿Vale? Que anoche estabas como toda una bestia – rio.
– ¡Maldición! – me coloqué mis bóxer y mi pantalón.
– Ve el lado bueno, te olvidaste de todo por un momento, no tiene nada de malo. – se burló.
– Tengo novia – pensé un momento en mi Chels.
– Bueno no se enterará y listo – se encogió de hombros – así son las relaciones de ahora, supéralo, solo no le digas nada – la miré mal. – ¿Qué? Ayer te la pasaste muy bien, eso es lo que me decías mientras me follabas duro. – sonrió.
– Me tengo que ir de aquí – en cualquier momento me volvería loco o más bien, vomitaría. Tomé mi playera, me coloqué mis tenis y salí de la habitación.
– ¡No le diré nada a Chels si eso te preocupa! – gritó desde la habitación – ¡Sera tu responsabilidad decirle guapo! – no la escuche más, bajé las escaleras. Esta era la casa donde se hizo su fiesta de cumpleaños. Afortunadamente no me tope con nadie mientras salía, ni siquiera con Eddy y eso era lo que quería.
– ¡Demonios! – le pegue a una pequeña maceta con mi pie. Mi celular comenzó a vibrar, había olvidado revisarlo, tenia cientos de llamadas de los chicos, por una parte, me alegraba no tener de Chelsea. Le contesté a Dallas.
– ¡¿Dónde demonios estas bestia andante?! – expresó enojado. – No llegaste a dormir y nos preocupamos.
– Estoy bien – murmure, pero por dentro quería llorar como un niño pequeño – ¿Crees que puedas venir por mí?
– ¿Tanto así? – suspiré – Mándame la dirección.
– No la sé, pero estoy en la casa de Eddy y Penny – murmure.
– ¿Qué rayos haces ahí?
– Solo ven por mí, por favor. – colgué, ni siquiera tenia ganas de hablar.
Luego de varios minutos de espera, Dallas llegó por mi. Le iba a preguntar como es que supo la dirección, pero luego recordé que posiblemente Billy se la haya dado. Al principio el me preguntó que es lo que pasaba, pero finalice la conversación diciendo que no quería hablar ahora. Me alegre de que lo haya entendido, pues en todo el transcurso del viaje me quedé callado, lo único que se escuchaba era la música que Dallas había puesto. Si les soy sincero hasta la melodía me parecía fastidiosa, estaba de muy mal humor, eso es obvio, pero por una parte no quería que mi amigo se diera cuenta tan pronto. Y también no iba a permitir que me viera llorando como un niño pequeño o que me regañara como a uno. Sabía que lo he arruinado todo con Chelsea, su confianza, su amor, su amistad, lo perdí todo y eso me mataba. ¿Como demonios se lo dire? ¿Como lo tomará? Todas estas preguntas me estaban matando, sólo quería acabar con este dolor, al menos cerrando los ojos y olvidarme de mi realidad.
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VUELVE A MI: Siempre regresaré a ti. (Terminada)
Ficțiune adolescențiADVERTENCIA: TIENES QUE LEER "VUELVE A MI" ANTES DE COMENZAR ESTE LIBRO. . . . - Ok, ¿Lista para esto? - pronunció Randall guardando todo en su maleta. - Si tu estás conmigo ¿Qué puede salir mal? - reí. - Esa es mi chica - me acercó a...
