Scott lanzó un silencioso silbido y cambió el tema ante el pesado silencio que cubrió la mesa. Joseph supo que ___ estaba molesta, a pesar de su educado tono. Su postura cambió e ignoró casi por completo la presencia de Calum frente a ellos. Una pierna descansaba sobre la otra y su talón descansaba a centímetros de los de él. Él notó que su cuerpo se inclinaba inconscientemente hacia ___, casi como si quisiera ocultarla de la insistente mirada de Calum.
___ habló con Scott sobre su esposa y su hijo que ya había aprendido a caminar y se empeñaba en descubrir cada rincón de su casa. La notó cómoda hablando con él pero la tensión de su mano derecha debajo de la mesa le indicó que la mirada de Calum le molestaba. Él mismo notó que tensaba la mandíbula y decidió seguir su ejemplo e ignorarlo casi por completo. Calum no había dicho nada más y bebía de su copa con regularidad. Por lo menos parecía lo suficientemente incómodo para tratar de disimular cuando su mirada se dirigía hacia de vez en cuando.
Si esa semana había aprendido algo de ella era que ___ jamás se le insinuaría a alguien con el descaro que Calum lo había hecho frente a más personas. Desesperación, esa era una mejor palabra. Scott era su jefe y Calum con esfuerzo había mantenido sus pantalones cerrados frente a él. ___ nunca se comportaría de ese modo frente a un colega. Ni siquiera él se atrevería a hacerlo.
La satisfacción que sintió al escuchar su rechazo fuerte y claro lo hizo sonreír. Supo también que en cuanto ___ no estuviera feliz con algo, se lo diría. Y eso le encantó. Sus encuentros de esa semana habían escalado a un ritmo que lo hacía preguntarse si ella estaba tan feliz como él con su química. Pero el rotundo rechazo que lanzó hacia Calum le llenó el cuerpo con una tranquilidad sorprendente.
Cuando se despidieron frente al restaurante, ___ y Scott se abrazaron. Joseph se acercó a él para despedirse cuando escuchó que Calum insistió una última vez con que ___ tomara un trago con él. Se quedó quieto mientras ella rechazaba nuevamente la invitación.
–De alguna manera me las ingeniaré para conseguir un sí –dijo el hombre con tono engreído.
Joseph escuchó sus dientes apretarse.
–No va a suceder, Calum –dijo él con voz fría– ___ es bastante firme en sus decisiones.
Calum lo miró por un segundo y soltó una risa ácida.
–Puedo hacer que cambie de opinión.
–No lo haré –dijo ella con una sonrisa– Adiós, Calum. Mucha suerte mañana, Scott.
–Un no es un no, Riggs –dijo Scott, poniendo una mano en el hombro del otro hombre– Me disculpo, ___, Joseph. Que tengan buen viaje.
Joseph mantuvo la mirada fija en Calum mientras su jefe lo alejaba en la dirección contraria. Escuchó a ___ respirar con fuerza y su atención se enfocó completamente en ella.
–Imbécil –dijo con voz cansada.
Joseph tomó su mano y besó su muñeca.
–Estúpido, imbécil, hijo de perra.
***
Aterrizaron en Chicago el miércoles al medio día y se dirigieron juntos a la oficina. El resto del día tuvieron reuniones para poner al corriente sobre los nuevos prospectos. Algunos de ellos ya habían contactado directamente a la oficina y agendado reuniones para las siguientes semanas son los departamentos correspondientes. Por otro lado, se reunieron con Henry para comentar su interés en una pequeña desarrolladora de Nueva York. ___ y Joseph habían considerado la viabilidad de que J&M la adquiriera y Henry estuvo igual de interesado con la idea. Joseph iniciaría un análisis más detallado sobre la propuesta económica que podrían hacer y ___ un análisis del mercado. Acordaron revisar la propuesta completa en un par de semanas.
El resto de la semana ___ estuvo bastante ocupada poniendose al corriente con su equipo de trabajo y reuniendo un nuevo grupo para el proyecto de Nueva York. Casi no tuvo tiempo de pensar en lo diferente que era no estar a solas con Joseph las 24 horas del día, aunque lo veía constantemente y el viernes tuvieron su primera reunión para intercambiar datos sobre Morris Yards, la pequeña desarrolladora en la que tenían puesto el ojo.
Joseph estaba aprendiendo mucho sobre la forma de trabajar con ___. En las semanas pasadas a Detroit habían trabajado juntos pero no de una manera tan estrecha. En este proyecto, ___ había sugerido que analizaran juntos la información desde el principio para tener una perspectiva más completa en ambos campos: del mercado de la isla y de Morris. Tener esa visión sobre los competidores y compradores locales le sería de mucha utilidad para desarrollar la propuesta máxima que presentarían en Nueva York.
Cuando terminaron su reunión el viernes y salieron de la oficina, se despidieron por primera vez en dos semanas. ___ tenía planes con sus amigas para el fin de semana y apenas le daría tiempo de llegar a su departamento y cambiarse la ropa de oficina.
Joseph la acompañó a su auto con una mano sobre su espalda baja y la electricidad subió desde ese punto por todo su cuerpo. El estacionamiento aún no se vaciaba y ambos sabían que en cualquier momento podría salir alguien más de los elevadores. Abrió la puerta para ella y tomó su mano antes de que subiera al auto. Sus cuerpos estaban muy cerca contra el auto.
–Va a ser raro no verte por dos días.
___ sonrió.
–Necesitabamos el golpe de realidad o no saldríamos de la habitación.
–No necesitamos una habitación –susurró Joseph viendo sus labios entreabrirse.
–Touchè.
___ mordió ligeramente su labio inferior cuando Joseph colocó un beso en su muñeca.
–Quisiera besarte –dijo ella con voz suave.
Joseph acariciaba el interior de su muñeca con pequeños círculos.
–Pronto.
Se observaron y ___ tuvo que cerrar los ojos para controlar su deseo. Cuando abrió los ojos, Joseph sonreía.
–Lo sé, cariño. Dos días van a ser una eternidad.
–Hasta el lunes, Joseph –dijo colocando una mano sobre la solapa de su saco.
Él observó el movimiento y depositó un lento beso en su mejilla. ___ cerró los dedos sobre la tela y giró su rostro hacia sus cálidos labios. Sus lenguas se rozaron cuando el sonido del elevador recorrió el silencioso estacionamiento. Se separaron rápidamente y Joseph acarició suavemente sus labios con el pulgar antes de dar un paso hacia atrás. ___ subió al auto sin romper la mirada con él.
–Pronto, cariño –susurró Joseph antes de caminar hacia su auto.
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Be Mean - Joe Jonas & Tú
Fiksi Penggemar-Estás tan mojada -gruñó Joseph mientras extendía ambas piernas con las manos. -Desde que te conocí -respondió ____. Un eléctrico encuentro puede cambiarlo todo. Especialmente si no sabes con quién te estás metiendo. La química es innegable y su ca...
