Capítulo 8: Extrañas preguntas y una ayuda a Anna

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Desperté a la mañana siguiente con un poco de dolor en la mano izquierda, pero al ver la venda sonreí, a pesar de lo terrible que pasó al principio, la noche había terminado bien. Podría ver a Peter de nuevo y la idea me emocionaba bastante.

Mientras desayunaba, recibí un mensaje de Anna: "Hola, Alice, perdona que no te llamara ayer, llegué de Moscú en la noche, te veo en la escuela :)" Las cosas mejoraban cada vez mas, pronto vería a Anna y le contaría sobre Peter, ella seria la única que no se molestaría conmigo por ir al bosque.

Alcancé a despedirme de mi madre antes de que saliera y justo un par de minutos después, Lucas tocó la puerta, metí mi mano herida en el bolsillo de mi chaqueta antes de abrir.

- ¿Lista para que te lleve? - Lucas dijo con una sonrisa.

- Seguro - Cuando me asomé, al frente de mi casa estaba parqueado un Porsche negro - ¿Iremos en eso?

- Si quieres traigo el Ferrari - Torné los ojos.

- No, ese está bien. Ya vuelvo.

Subí a mi habitación y saqué unos guantes que dejaban a la vista mis dedos, no eran muy gruesos y escondían la venda bastante bien. Era mejor esconder eso de Lucas, sino, me bombardearía con preguntas que no seria capaz de responder con mentiras, y menos a él.

Salí de la casa con mi mochila y Lucas me abrió la puerta del auto como si fuera un carruaje, haciendo una pequeña reverencia. A veces hacia eso, como si aún estuviéramos en su época, supuse que algunas costumbres eran difíciles de cambiar.

Llamé a Anna, necesitaba una excusa para evitar que Lucas empezara a preguntarme con quien me había visto en el bosque. Ella me respondió muy alegremente, y escucharla a ella me emocionaba a mi también, se había ido durante las vacaciones a Moscú y por la diferencia de horario, era bastante difícil mantener el contacto, aunque ambas nos desvelábamos a veces, me hacía mucha falta verla, más aún cuando Lucas viajaba con Charles.

- Alice, tengo mucho que contarte - Me dijo con una risa - Pero cuando lleguemos a la escuela, ¿Te parece?

- No puedo esperar. Más vale que sea interesante.

- Sí que lo es - Luego de una pausa añadió - ¿Y eso que me llamas a esta hora?

- Bueno, ayer me hiciste mucha falta.

Ella exclamó un Ahh, ese era nuestro pequeño código que significaba que tenía algo importante que contarle.

Nos despedimos y Lucas me miró con una ceja levantada, como si intuyera que algo me traía entre manos, yo solo me encogí de hombros como diciendo, "cosas de chicas". Él asintió con una media sonrisa.

Como un rayo, recordé el beso que Lucas me había dado la noche anterior, ¡¿Cómo se me pudo olvidar algo cómo eso?!

- Lucas... - Empecé a decir.

- Lo que pasó anoche no tiene por qué preocuparte - Suspiró - Y del trato que te dije que quería, pretende que nunca lo mencioné. A su debido tiempo te diré lo del bosque, ¿De acuerdo?

- ¿Estás seguro de que es lo que quieres? - Pregunté dubitativa.

- No lo sé, pero esa no es la manera en que se hacen las cosas.

- Me parece que tienes razón.

Lucas sonrió tristemente. Y yo asentí a su afirmación. Por suerte que llegamos a la escuela, por que hubiera sido demasiado incomodo tener que seguir allí sin saber que decir.

Al salir del auto, de nuevo, todos nos veían, pero ya disimulaban un poco más. Busqué a Anna con la mirada, la encontré y la saludé con la mano, ella vino hacia mi y ambas nos abrazamos riendo de la felicidad, mientras, Lucas hablaba con unos chicos del equipo de fútbol.

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