La sala de espera huele a desinfectante y el sonido de los pasos, las puertas y las voces bajas llena el lugar. Me dejo caer en una de las sillas azules, todavía con el cuerpo tenso, mientras Jack camina de un lado a otro frente a mí. No puede quedarse quieto. Sus manos pasan una y otra vez por su cabello y cada vez que una puerta se abre, levanta la cabeza de inmediato.
Jamás lo había visto tan preocupado.
—Jack... —intento decir, pero no me escucha.
Sigue caminando. Hasta que finalmente la puerta se abre y un médico sale. Ambos nos ponemos de pie al mismo tiempo.
—¿Familiares de Eric? —pregunta.
Jack asiente de inmediato, acercándose un paso más.
—¿Cómo está?
El médico nos observa un segundo antes de hablar, y ese breve silencio hace que el corazón se me suba a la garganta.
—Está fuera de peligro.
Jack se queda completamente quieto.
—La bala no penetró su cuerpo —continúa el médico— Quedó detenida en el chaleco antibalas. Tiene algunas contusiones fuertes y perdió algo de sangre, pero nada que ponga en riesgo su vida. Va a necesitar reposo, pero se recuperará pronto.
Por un momento, ninguno de los dos dice nada. Luego Jack deja escapar el aire de golpe, como si hubiera estado conteniéndolo todo este tiempo. Sus hombros se relajan y pasa una mano por su rostro, claramente aliviado.
—Gracias —murmura.
El médico asiente y se retira, dejándonos solos otra vez. Eric va a estar bien. Me dejo caer de nuevo en la silla, sintiendo cómo la tensión abandona poco a poco mi cuerpo. Jack se sienta a mi lado esta vez, ya sin esa urgencia en sus movimientos, aunque el cansancio ahora es evidente.
—Va a estar bien —le digo en voz baja.
Jack asiente despacio. Se recuesta en la silla y cierra los ojos durante unos segundos. Se ve cansado, mucho más de lo que admitiría. Eric no es solo su compañero. Es una de las pocas personas que considera parte de su familia, aunque probablemente nunca lo diga en voz alta.
Sin pensarlo demasiado, pongo mi mano sobre la suya. Él abre los ojos y me mira, pero no se aparta. Entrelaza sus dedos con los míos y los aprieta suavemente.
—Gracias por estar aquí —murmura.
—No iba a dejarte solo.
—Debiste quedarte en casa descansando.
—Sabes que no lo habría hecho.
La esquina de sus labios se levanta apenas.
—Eres demasiado terca.
—Mira quién habla.
Su sonrisa dura muy poco, pero es suficiente para hacerme sentir mejor. Apoyo la cabeza en su hombro y él pasa un brazo alrededor de mí, acercándome a su cuerpo. Durante unos minutos nos quedamos así, sin hablar. Por primera vez desde que recibimos la llamada, parece que podemos respirar.
La puerta de la sala se abre con fuerza y ambos levantamos la cabeza.
La inspectora Adams entra con paso rápido. Lleva su abrigo gris salpicado por la lluvia, el cabello todavía perfectamente recogido y una carpeta bajo el brazo. Su expresión es seria, demasiado seria para alguien que solo viene a preguntar por Eric.
Jack retira el brazo de mis hombros y se pone de pie de inmediato.
—¿Ya tienes algo? —pregunta él.
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Different People ✔
RomanceLibro #1 de la Saga People 📚✅ Nueva edición (2025). Una joven universitaria huye de casa y encuentra refugio en un bar, intentando escapar de una verdad que la ha dejado marcada para siempre. Lo que parecía un acto de supervivencia desencadena una...
