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Severus fue sacado abruptamente de su sueño, inmediatamente se dio cuenta que se había quedado dormido, aún tenía a Harry en sus brazos y este se encontraba totalmente dormido, posiblemente la única diferencia era que ahora el niño por fin había soltado su camisa, dejando una serie de arrugas en su lugar. 

Inmediatamente escucho como alguien se acercaba, en realidad no le extraño, a final de cuentas él le había pedido que viniera. Se pasó una mano por el rostro intentando quitar toda evidencia de que había estado previamente dormido, ni siquiera había nota el momento en que había ocurrido, sin lugar a dudas había sido a causa de las pocas horas de sueño de la noche previa.

No pasaron mas que unos pocos segundo antes de que Poppy ingresará a la sala, aún portaba su atuendo como medimaga por lo que Severus supuso que había venido lo más rápido que le había sido posible, sin permitirse siquiera el tiempo de cambiarse.

Por su parte Poppy se quedó de pie en la entrada de la sala al ver la escena frente a ella, la verdad es que aunque sabía que Severus era un buen hombre y sin lugar a dudas se esforzaría por ayudar al niño, nunca se le pasó por la cabeza la imagen del pocionista arrullando a un niño, no negaría que la imagen le alegraba, sin lugar a dudas Harry estaba ayudando a Severus tanto como este lo hacía con el niño, pero aún así la imagen no dejaba de ser cuando menos inusual, esto tendría que verlo Albus.

Severus inmediatamente colocó um hechizo sobre el niño para evitar despertarlo, era suficiente con ver las ojeras bajo sus ojos para saber que cualquier minuto extra se sueño que obtuviera sería bienvenido, solo el sabría cuanto tiempo tenía con problemas para dormir, ya lidiaría con eso más tarde, se dijo.

- Tu carta sonaba bastante urgente Severus - mencionó Poppy mientras tomaba asiento en el sillón de enfrente, a decir verdad la carta la había dejado bastante angustiada ya que solo le pedía venir pero no le daba mayores detalles.

- Creo .... no, estoy casi seguro de que su núcleo mágico está más dañado de lo que pensamos inicialmente - respondió el hombre tras soltar un profundo suspiro, entre más vueltas le había dado al asunto más convencido estaba de la situación

- Lo hablamos Severus, su magia podría estar inestable por las lesiones físicas que tiene, al tratar estas, también debería de mejorar, es demasiado pequeño para hablar de un daño significativo en su núcleo mágico por no mencionar las implicaciones que podría tener, tenemos que darle tiempo de regularizarse antes de realizar un examen más profundo, aunque es un hechizo relativamente simple, tampoco está exento de riesgos - reclamó la mujer, recibiendo una dura mirada por parte del Severus, el estaba consiente de todo ello, no había leído todos esos libros de psicomagia y medicina mágica infantil para nada.

- Tal vez quieras darle un vistazo a la ventana de su habitación o quizás te gustaría ver el recuerdo de esta mañana, una suerte que conozca los hechizos necesarios para reparar platos y tazas o habría necesitado otra vajilla.

- ¿A que te refieres?

- El estado emocional de Harry no ha estado precisamente estable, ayer se asustó por la tormenta y hoy al ir a su habitación encontré la ventana estrellada, hay signos de magia por todo el lugar y durante el desayuno ha terminado por romper y desacomodar algunas. Era como si su magia se expandiera al rededor de él e intentará actuar sobre lo primero que se interpusiera en su camino. Su magia no se está estabilizando, se está volviendo más difícil de controlar y no se está manifestando de una forma precisamente benigna.

Ante lo que acababa de escuchar la medimaga se tomó algunos minutos para pensar.

- Había estado pidiendo por haberme equivocado pero parece ser que no es así - continuó, moviendo su cabeza ligeramente en señal de negación, sin embargo eso no podía refutar las pruebas que se presentaban ante ella - la magia crece conforme se entrena, como lo haría cualquier músculo del cuerpo, entre más se use y ejercite mayor será, tendrá un mayor poder y capacidad, sin embargo, en los niños su cuerpo y núcleo mágico no están preparados para enfrentar un poder tan grande, y por eso se prefiere esperar hasta que tienen 11 para comenzar su educación, a esa edad son capaces de resistir y adaptarse a los cambios. En el caso de Harry podemos suponer que su magia se encargaba de ayudarlo a curar las heridas de su cuerpo, quise pensar que no sería tan grave, sin embargo me he equivocado. Todo - todo ese daño al que se ha visto expuesto generó que su magia fuera cada vez más fuerte, preparándose para mantenerlo ... - Poppy se tuvo que dar un momento para poder continuar hablando, el simple hecho de pensar en lo que el pequeño niño había pasado para llegar a ese punto le revolvía el estómago - para mantenerlo con vida, ahora que se encuentra sanando, su magia simplemente no sabe hacia donde ir, así que está buscando la forma de salir, esas alteraciones emocionales le dan una puerta de escape, creo que ... creo que es el propio Harry quien no permite que su magia salga ni siquiera como las típicas muestras de magia accidental. Lo que me preocupa, es que en algún punto, al no encontrar una salida, su propia magia pueda dañarlo.

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