7- El falso compromiso

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Cuando nos acercamos finalmente a la pareja de ancianos, Adam todavía me sostenía por la cintura, no era un roce leve, era un gancho, como diciendo que soy su propiedad.

-Señor Ishikawa- dijo con una sonrisa educada al hombre con aspecto amable que ahora estaba frente a nosotros, haciendo una leve reverencia con la cabeza, pero jamás apartándome de él.

-Señor Henderson- dijo igualmente el hombre que vestía en el pecho varias medallas de todo tipo- Me alegra que haya podido venir- dijo en una sonrisa pequeña, y entonces su mirada se posó en mí, me miró con gesto curioso, y no se me ocurrió otra cosa que hacer que la misma reverencia que hizo Adam- ¿Y quién es esta bella jovencita?- dijo encantado, también saludándome.

-Déjeme presentarle a mi prometida, Mara Alves- dijo Adam... demasiado feliz.

Si esto era un engaño, era el mejor que había visto, en otra vida debió de ser actor...

-¿Prometida?- exclamó el señor Ishikawa, evidentemente tan contento que largó una risa- ¡Ah! Ya sabía yo que usted no perdería tiempo encontrando a una hermosa mujer para acompañarlo, ¡Eh, Yasu! Ven aquí que hay buenas nuevas- dijo mirando hacia atrás y una mujer que era unos años más joven pero también entrada en edad, dejó su conversación con otra mujer y se acercó con una sonrisa.

-¿Qué sucede, Daichi?- dijo ella cuando se puso a su lado, tenía una copa de champaña en mano y estaba vestida como de la época victoriana, con largos guantes hasta los codos color blanco, perlas relucientes adornaban su cuello con su vestido de color crema, y en el cabello recogido en un elegante moño llevaba una tiara que gritaba "costoso" desde dos millas de distancia.

-¡El señor Henderson va contraer nupcias!- dijo como un niño en una dulcería, entonces no era broma que estos se tomaban muy a pecho lo de ser a la antigua.

-¡Oh!- dijo ella haciendo una rápida reverencia a ambos que también procuramos imitar- ¡Maravilloso, maravilloso!- dijo rebosante de alegría- Señor Henderson, mis más sinceras felicitaciones, para ambos- decía en tono afable y se dirigió a mí, y me ofreció sus manos; le lancé una rápida mirada de auxilio a Adam que también se alarmó un poco y me acerqué a ella, puse mis manos en las suyas y las llevó muy cerca de su rostro- ¡Pero qué belleza de anillo! Sin duda la boda está más que cerca, ¿Verdad, querida?- dijo antes de guiñarme un ojo y acomodarme el cabello tras la oreja, como lo haría una madre cariñosa.

-La planeamos para inicios del siguiente año- respondió Adam detrás de mí y para mi fortuna la señora Ishikawa me liberó- Mara quiere una boda sencilla y con la agenda apretada que tengo sólo quiero darle lo mejor de lo mejor, por lo que planeo dejar mis asuntos en paz este año y luego entregarme enteramente a mi futura esposa- dijo volviendo a ponerme a su lado antes de mirarme... con tanto afecto.

Si no fuera por todo lo que pasó hace pocos instantes antes de saludar a estos dos... seguramente hubiera caído redondita en este juego.

-Sin duda estoy contando los días- dije sonriente y entonces decidí hacer algo fuera, muy fuera de mis propios pensamientos: me puse de puntillas y besé su mejilla, ganándome varias exclamaciones de afecto por parte de la rara señora frente a nosotros.

Cuando volví a mirar a Adam, me estaba sonriendo como nunca antes, hasta había largado una risita feliz por lo bajo.

-¡Cómo debe ser!- apremió el señor Ishikawa, alzando la mano para llamar a un mesero que se encontraba cerca- Debo decirle, señor Henderson, que en verdad estoy feliz por usted, encontró a alguien que irradia su sincero cariño hacia usted, y por supuesto, fuera de lo común- ofreció una copa de champaña a cada uno y la alzó en el aire- ¡Por Adam y Mara! ¡Salud!- dijo como si estuviera haciendo un juramento a la bandera y chocamos nuestras copas con la suya.

Broken Sin / 18+Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora