Capítulo 14🍁

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LENA.

Miércoles.

Ayudo a Hamilton a pintar unas cosas de escenografía mientras veo la perfecta actuación de Zara. Me sorprende la naturalidad con la que se desenvuelve en el escenario, interpreta al personaje de una manera increíble y cuando esta sobre el escenario ya no es ella, es Elizabeth.

La profesora llama la atención de los actores y les da unos minutos de descanso. Zara aprovecha para acercarse hasta nosotros.

—No puedo creer que es en dos semanas es la obra—habla emocionada.

—¿Estas nerviosa?—le pregunta Hamilton

—Más bien ansiosa.

Vemos a la profesora acercarse muy sonriente.

—Zara, creo que este fue tu mejor ensayo hasta el momento, arrasaras el día de la obra.

—Gracias, profesora.

Ella voltea a ver en lo que estamos trabajando con Hamilton y nos regala una sonrisa.

—Están haciendo un trabajo increíble, chicos.

El niño ingles parece encantado con la felicitación de la profesora, yo no tanto, realmente no hice mucho y me molesta no hacer nada, pero a la vez siento alivio porque no tengo manera de arruinarlo.

La profesora se retira felicitando a cada quien aparece en su camino, esa mujer tiene más felicidad y positividad que Brenda, y eso es mucho decir.

Zara se concentra en repasar sus líneas mientras nosotros volvemos al trabajo.

—Lena—escucho a Hamilton llamarme en voz baja, levanto mi mirada para verlo y enarco una ceja interrogativa para que prosiga—. ¿Te decepciona no estar sobre el escenario?

En definitiva me gustaría estar interpretando algún personaje, pero no creo que lo que siento sea decepción.

—No, algunas cosas pasan por algo y el elenco es perfecto para la obra—me encojo de hombros.

Él ríe.

—¿Qué es lo gracioso?

—Nada, solo... eres muy tierna.

El comienza a reír más fuerte llamando la atención de algunas personas y como venganza salpico algo de pintura en su cara con el pincel. Él se calla abruptamente sin entender lo que paso y yo rio por lo bajo viendo su rostro con las manchas azules. Cuando comprende la situación se venga manchando mi cara con pintura roja.

—¿Quieres comenzar una guerra, niño inglés?

Su mirada desafiante me da a entender su respuesta. Ambos tomamos pintura y nos preparamos para lanzarla cuando un grito nos interrumpe.

No, nadie nos está retando, ojala fuera eso. El grito provino de Zara que al parecer intentaba subir al escenario y se cayó.

No tardan en llevarla a la enfermería cuando avisa que su pie duele mucho. Todos nos quedamos preocupados. El ensayo finaliza en ese momento, pero Hamilton y yo decidimos limpiar nuestros rostros e ir a la enfermería para ver a Zara.

Cuando llegamos ella está en la camilla aguantando las lágrimas. La profesora y la enfermera intentan contenerla mientras le hablan. Solo en el momento en el que la enfermera se retira es cuando entramos finalmente.

—¿Cómo estás?—pregunta Hamilton siendo el primero en hablar.

—Bien, pero me tienen que llevar al hospital, la enfermera dice que podría ser una fractura—responde Zara entre triste y preocupada.

El Otoño PerfectoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora