Capítulo 3🍁

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HAMILTON.

Un mes antes.

Este e-mail es una de las mejores noticias que podría recibir en este momento. Desde que mande mi solicitud a la agencia de intercambios estoy esperando una respuesta, eso fue a inicios de este año. No había obtenido noticias de ellos desde ese entonces y lo único que decían cuando llamaba era que ellos me avisarían cuando tuvieran un intercambio disponible, sinceramente no entendía a que se referían e incluso llegue a cuestionarme que tan legitima era esa agencia. Sin embargo, mientras más leo, más se disipan mis dudas.

"Información sobre la familia de intercambio:

*Padres: Meredith y Michael Vibes.

*Hijos: Maddison y Maxwell Vibes.

*Residencia: Cantwell, EE.UU."

Bien, según Wikipedia, Cantwell es un pueblo no muy conocido de Estados Unidos. No era precisamente el lugar donde pensaba ir, pero en este momento no me importaría viajar a la Antártida si ese fuera el caso.

Maddison, la hija mayor de la familia, es quien vendrá a Londres. En el e-mail tengo su información de contacto, ¿Debería llamarla?

Mis pensamientos se interrumpen cuando observo que tengo otro e-mail.

"De: maddievibes@gmail.com

Para: hamiltonlewis@gmail.com

Asunto: Intercambio.

Estimado Hamilton Lewis:

Supondré que ya te informaron sobre el intercambio, espero estés tan emocionado como yo. La razón especifica de este e-mail es para hacerte saber que cualquier duda sobre mi familia o el pueblo estaré más que encantada de responderla y espero que podamos comunicarnos pronto para interactuar antes de la fecha acordada para el intercambio. Tienes mi contacto en caso de que quieras comunicarte. Espero pronto saber de ti.

Saludos."

Bueno, eso resuelve mi pregunta. Inmediatamente escribo una respuesta y la envió.

"De: hamiltonlewis@gmail.com

Para: maddievibes@gmail.com

Asunto: Intercambio.

Estimada Maddison Vibes:

Me agrado recibir tu e-mail, al igual que tu estoy emocionado por este intercambio. Por mi parte espero también poder resolver tus dudas acerca de mi familia o la ciudad. Estaría más que encantado de interactuar contigo, cuando gustes podemos hablar de una manera menos formal.

Saludos."

Una respuesta corta, pero clara y directa.

Mi celular suena sobresaltándome. Es Bonnie. Por un instante dudo en si contestar, pero finalmente lo hago.

—Hola, Bonnie—hablo recostando mi espalda en el respaldo de mi cama.

—Estúpido—es lo primero que dice mi querida amiga—. No respondes ni mis llamadas ni mis mensajes.

Presiento que viene un largo sermón.

—Estaba muy preocupada—continua—. No puedes desaparecer así como así.

El Otoño PerfectoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora