LENA.
Martes.
El festival es el sábado y la presión se siente entre nosotros. Aún quedan algunas cosas por hacer, pero lo más importante de momento es encontrar voluntarios que nos ayuden el día del festival a acomodar todo y con algunas actividades. Dejamos hojas en los tableros de toda la escuela para que se anoten, pero solo tres personas lo hicieron de momento. Por esa razón estoy con Piper recorriendo la escuela en búsqueda de personas que estén dispuestas a darnos una mano.
—¿Por qué no lo hacen Diana, Brenda o Dash?, ellos tienen más carisma y habilidades sociales que nosotras—comento recorriendo la mirada entre los alumnos que veo por el pasillo.
—¡Oye!, yo tengo carisma—replica Piper.
La miro divertida.
—Claro que sí, cuñadita—rio.
Ella rueda los ojos, pero termina por reír también.
—Debes admitir que ellos harían un mejor trabajo—le digo volviendo a mi vista hacia los alumnos.
—Claro, pero ellos tienen que hacer el resto de cosas pendiente, en las cuales tampoco somos de mucha ayuda—argumenta.
Es cierto, Brenda tiene que terminar la distribución oficial para el festival y llevarla al ayuntamiento, Diana se encarga de todo el decorado que nos falta, Dash esta con Astrid haciendo no sé qué, lo más probable es que se trate de otra artimaña de la cupido Brenda, y Hamilton está haciendo algunos carteles.
—Podríamos ayudar con los carteles.
—Lo intente una vez y Brenda se frustro al ver las letras chuecas—ríe.
—Yo se lo sugerí y me pidió que me mantenga alejada un par de metros de los carteles—acompaño su risa.
Detengo mis risas cuando veo un grupo de alumnos que considero perfectos para abordar. Son de esos que ves en cada partido con el espíritu escolar por los cielos. Son fáciles de reconocer porque en cualquier lugar tiene por lo menos un símbolo escolar.
Tomo a Piper de brazo y la obligo a caminar junto a mí. Al llegar ante ellos pongo mi mejor sonrisa de "positividad estilo Brenda" y le doy un codazo a mi compañera para que haga lo mismo.
—¡Chicos!—llamo su atención—. ¿Estarían interesados en ayudarnos con la decoración y organización del festival del sábado?
Parecemos unas vendedoras de puerta en puerta, pero, mientras logremos reclutar gente, me importa un carajo.
Ellos nos miran algo inseguros.
—¿Por qué deberíamos ayudar?—pregunta una chica del grupo.
—Porque el festival es uno de los eventos más importantes del pueblo y necesitamos toda la ayuda posible—dice Piper con su mejor sonrisa de niña de comercial.
—Además, como lo organiza la escuela podría dejarnos en buena posición ante el instituto Carlen—digo captando su atención.
El instituto Carlen queda a las afueras del pueblo, es una escuela privada y todos los niños ricos de la zona van a ese lugar. Hasta Brenda fue a ese instituto, pero extrañamente se cambió a nuestra escuela.
Entre las escuelas hay una rivalidad muy grande y cualquiera con un mínimo de espíritu escolar quiere ganarles en todo. Hace unos años reclamaron hacerse cargo del festival y las cosas fueron un desastre a pesar de que supuestamente gastaron grandes cantidades de dinero para hacerlo.
Ellos sonríen dándonos a entender su respuesta.
—Pásenos la hoja—dice un chico del grupo.
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El Otoño Perfecto
Novela JuvenilDesde que Lena tiene memoria sus otoños han sido invadidos por la mala suerte. Razón por la cual, con el pasar de los años se volvió una persona poco sociable que rara vez participa de los eventos escolares en otoño por el miedo a lo que podría pasa...
