Liam y yo salimos corriendo del campo de fútbol, escuchando los gritos del entrenador Morgan reclamándonos porque volviéramos en seguida. Las gradas comenzaron a formar barullo, al igual que lo hicieron nuestros compañeros preguntándose a dónde iríamos, pero en ese momento nos dio completamente igual.
Cuando nos reunimos con nuestros padres y Kenai, Kya y Tay nos explicaron que los cazadores habían empezado a atacar a algunos lobos que corrían por el bosque. Gracias a la ayuda de los chicos lobos más jóvenes ninguno acabó muerto, pero sí que habían algunos gravemente heridos. Aquello hizo que Tay comenzase a enfurecerse sin ni siquiera querer controlarlo, cosa que entendí perfectamente y ni hice el amago de tranquilizarle; yo empecé a sentirme igual. No sólo por el vínculo que me unía a él, sino porque estaba más que cansado de los cazadores y el constante odio que estos les tenían a los Tiwa.
Tanto mi padre como el de Liam fueron directamente a la comisaría mientras que el de Kenai y el señor Silver volvieron a la reserva para ayudar a sus "hermanos". Aquella orden la dio Tay, como el buen Alfa que era. El resto nos montamos en el coche de Liam para ir directamente hacia la guarida de los cazadores, ya que Kya acababa de recibir un mensaje de Josh diciéndole que estos habían vuelto de su "caza". Que Josh hubiera podido coger su móvil de nuevo nos hizo saber el caos que habría formado en su familia, ya que no estaban vigilando que Jane y él pudieran ponerse en contacto con nosotros.
Media hora después, gracias a la ubicación que nos envió el chico, llegamos al lugar: una especie de nave aparentemente abandonada en mitad del bosque a las afueras de Dark Hills. Nos bajamos del coche, extrañándonos porque nadie estuviera vigilando las puertas, y entramos al edificio. Mientras atravesábamos el largo y oscuro pasillo, escuchamos unas voces que provenían de una de las habitaciones del fondo, así que no dudamos más y corrimos hasta esta. Antes de entrar, tanto Kenai y Tay como yo nos transformamos en lobos y, una vez hecho, Liam abrió la puerta, dejándonos ver una sala con tan solo una gran mesa en medio rodeada de algunos sillones, y a una mujer, cinco hombres, uno de ellos el señor Chasser, Jane y Josh allí. Sin espera alguna, Tay se abalanzó contra uno de los hombres, no sin antes comunicarnos que nosotros hiciéramos lo mismo con los otros dos que iban vestidos igual. Decidió atacar primero a esos tres porque eran los únicos que llevaban armas.
Tay y Kenai se abalanzaron a ellos de una manera mucho más agresiva que yo, ya que mi consciencia humana aún seguía más ligada a mí que la de ellos. Tay mordió el brazo de uno mientras que Kenai lo hizo en el hombro del otro. Yo simplemente me encargué de hacerle un buen placaje para que chocase bruscamente contra la pared. En aquel momento di gracias porque su cabeza impactara contra esta y le dejara inconsciente para así no tener que morderle y herirle o algo aún peor.
—¡Basta! —gritó el señor Chasser al ver la brutalidad que los lobos estaban haciendo con sus compañeros.
Me acerqué a Kya, al igual que Kenai, ya que esta estaba aún en la puerta aguantando nuestras ropas para cuando volviéramos a nuestra forma humana. Una vez lo hicimos, nos vestimos rápidamente en lo que Tay se interponía entre ellos y nosotros, sin dejar de gruñir con fiereza.
—¿Qué creéis que estáis haciendo? —preguntó el otro hombre con un tono bastante soberbio a pesar de nuestro ataque.
—Jane, ven aquí —dijo la mujer, quien supuse que era la madre de mi amiga por el gran parecido físico que ambas tenían.
—No —negó la chica acercándose a Tay—. No pienso obedeceros nunca más —se colocó delante del lobo.
—¿Qué estás diciendo? —soltó una carcajada el que deduje que era su padre.
—Lo que oís... —intervino Josh, imitando a su prima para que Tay pudiera retroceder hasta nosotros y volver a su forma humana y vestirse.
—Apartaos de ahí si no queréis que... —intentó decir el señor Chasser, pero su hijo le interrumpió.
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LUNA LLENA
General FictionRegresar a Dark Hills no era el futuro que Aiden Gold deseaba. Vivir de nuevo con un padre ausente desde hacía años fue solo el comienzo de una vida que dio un giro desde la primera noche bajo una luna llena que parecía observarlo todo. Todo cambió...
