Capítulo 29

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Capítulo 29

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Capítulo 29

Johana


La pequeña habitación de hospital se encuentra repleta de gente. Y la mayoría famosa, además.

Alicia salió corriendo para acá cuando llamó a mi teléfono y Lianna le contó lo que había pasado. Le pareció raro que no llegué a la hora acordada a nuestra cita y se preocupó, muy pocas veces no he estado a tiempo cuando nos reunimos y que no llegara encendió una alarma en ella.

Quisiera poder quedarme sola con ella para poder hablar y que me cuente lo que le sucedió, pero es imposible que los demás capten una indirecta.

Lo bueno de todo es que me darán de alta esta misma noche. Pese a que fueron dos golpes fuertes, mi duro cráneo no permitió que tuviera una contusión, y agradezco al cielo por ser tan cabeza dura.

Mientras los chicos bromean, JJ coquetea con Karol y ella lo ignora, Oso abre la puerta e informa que dos oficiales de policía quieren hablar conmigo. Le digo que los haga pasar y la sala queda en silencio.

—Que venga una oficial bonita, que venga una oficial —empieza a rezar JJ, Karol bufa.

Un oficial alto, de piel oscura y verdaderamente guapo es el primero en entrar, seguido de otro que lo iguala en altura y belleza, pero con la piel de un tono totalmente opuesto al primero y con el cabello rubio. Le doy un buen repaso a ambos –tengo novio, pero no soy ciega– y luego miro a Alicia; ella también está mirando a los policías y luego me mira. Articula un "Oh, mi Dios" y vuelve a mirar a los dos hombres.

—No seas tan obvia —gruñe Liam entre dientes, sonrío.

—Buenas noches —saluda el moreno—. Soy el oficial McKenzie y él es mi compañero, el oficial Andrews.

—Buenas noches, oficiales —saludo de vuelta—. Supongo que vienen a tomar mi declaración de los sucesos de hace unas horas.

—En efecto, Srta. Lewis. —Le hace una seña al rubio y él saca una pequeña libreta de notas junto con un lapicero del bolsillo superior de su uniforme—. ¿Qué recuerda del ataque?

—Estaba frente a las puertas del set esperando a que Brian, mi guardaespaldas, volviera con el auto...

—¿Dónde estaba el otro guardaespaldas? —Interrumpe el oficial.

—Dentro, con el equipo de seguridad del set.

Asiente.

—Continúe.

—Yo estaba enviando un mensaje a Alicia —la señalo—, diciéndole que estaba por salir hacia el lugar donde nos íbamos a ver y, de repente, alguien me golpeó con fuerza en la sien. Caí al suelo y cuando estaba por subir la cabeza e identificar a mi atacante, llegó un segundo golpe que me dejó inconsciente.

Escúchame © | The Scene I.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora