"Escucha lo que siento
¿Lo sientes también?
Si no lo haces, lo que hago no tiene sentido
Dime, ¿lo sientes también?".
Johana Lewis tiene una vida exitosa. Una carrera artística impresionante, lujos, belleza y un prometido que es la envidia de todas...
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Capítulo 44
Liam
—Quiero una canción de despecho, Liam, una canción que me rompa el corazón al escucharla.
Me giro hacia Dan con una ceja alzada.
—¿Tienes algo en contra de mis letras, Daniel?
—No, solo que nos estás dando todas canciones de amor, y no del real, un amor dulce y empalagoso.
—No seas exagerado —se ríe JJ—. Esa que acaba de tocarnos relata los defectos de su novia.
—Sí, defectos que ama —replica Dan.
—Defectos son defectos —me defiendo.
Dan pone los ojos en blanco y se gira hacia su guitarra, la toma y empieza a tocar una melodía que no conozco.
—Leo —llama y el nombrado lo mira—, ¿te romperías el corazón, por favor, y escribirías una canción luego?
Leo bufa.
—¿Por qué no te lo rompes tú, Dan, ya que estás tan deseoso de una canción trágica?
—Porque es mejor que les pase a ustedes.
—Todo un buen amigo, estás hecho —masculla JJ.
—¿Verdad que sí? —Dan sonríe orgulloso, ignorando el tono irónico de JJ—. Soy el mejor amigo que ustedes pueden tener.
Leo, haciendo a un lado las quejas de Dan sobre la canción que acabo de escribir, empieza a hacer cambios con la intensión de mejorarla, tanto en la letra como en la melodía. Llevamos todo el día en el estudio de grabación, escribiendo y grabando propuestas para el siguiente disco. Hannah estás con nuestro publicista, programando nuestras siguientes apariciones en público y discutiendo sobre una campaña de ropa interior masculina a la que nos invitaron a participar como modelos. Nuestro publicista asegura que será bueno para nuestra imagen y Hannah no quiere que nos andemos mostrando por ahí en ropa interior.
Es como una madre sobre protectora.
La canción está casi lista cuando Hannah entra una hora después, está totalmente pálida y con la respiración acelerada.
—Han-Han, ¿pasó algo? —le pregunta Leo.
Hannah traga con fuerza antes de dirigir sus ojos hacia mí.
—Es Johana...
Antes de que acabe de hablar, me levanto y cierro el espacio hasta ella en dos zancadas.
—¿Qué la pasó a Jo?
Hannah respira profundo y cierra los ojos por unos segundos.
—Karol llamó —dice, volviendo a abrir los ojos—, la estaban esperando para empezar a filmar el siguiente sencillo, pero ella no llegó.