Capítulo 23

1.4K 103 5
                                        

Capítulo 23

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Capítulo 23

Johana


Como mi almuerzo –una insípida ensalada– bajo la atenta mirada de Karol.

No sé qué demonios espera para empezar a regañarme, desde que llegó a mi camerino con la cuestionable ensalada en su mano, que sospecho es su culpa que sepa tan mal, he estado a la espera de su regaño.

—¿Es entretenido verme comer? —pincho, tentando mi suerte.

Karol sonríe y saca su teléfono de su bolso.

—No, pero si es entretenido ponerte de los nervios.

Podrán creer que es una santa que me soporta, pero esta mujer se las trae. Sabe exactamente como cobrarse mis travesuras.

—¿Por qué no empiezas con el sermón de una vez? No podemos perder es tiempo.

Levanta la vista del teléfono con una ceja alzada.

—Quieres salir de ese asunto rápido, ¿verdad? —Su sonrisita burlona se extiende.

Mastico poco a poco el bocado de lechuga que acabo de llevarme a la boca, evaluando mi respuesta.

¿Quiero salir del asunto rápido? Por supuesto.

¿Quiero aguantarme a Karol mientras almuerzo? Ni un poco.

Pero, como diría mi madre: al mal paso, darle prisa.

—Mientras más rápido salgamos de esto, mejor.

Ella pone el teléfono de vuelta en su bolso, se apoya del respaldo de la silla y entrelaza sus dedos.

Es su postura de negocios.

—No hiciste mal al decirle al mundo lo que pasó con Ryan —inicia en un tono condescendiente—, lo que sí estuvo mal fue no decirme. Tenías que prevenirme para que, cuando el mundo explotara, yo estuviese prepara para enfrentarlo. —Hace un gesto con la mano—. Estaba a punto de volverme loca con la cantidad de revistas, reporteros y programas de televisión empezaron a llamarme para concertar una entrevista contigo, no solo para hablar de Ryan, también para hablar con la "persona" que te "ayudó" esa noche. —Suelta un suspiro—. ¡Me estaba volviendo loca!

Mi querida representante y mejor amiga sabe exactamente qué decir para hacerme sentir culpable. Es un misterio para mí si es premeditado o no, pero me sigue tocando la fibra sensible.

Apartando mi ensalada a medio terminar, la miro con culpa reflejada en mi expresión.

—Oye, perdón por no decirte, pensé que estaba haciendo bien.

El gesto de Karol se suaviza y me sonríe.

—Jo, sé que no lo hiciste con mala intención, y me alegra que por fin hayas hablado. —Se inclina hacia adelante, apoyando los codos en los brazos de la silla—. Pero, por favor, a la próxima, me informas.

Escúchame © | The Scene I.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora