Capítulo 8

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Capítulo 8

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Capítulo 8

Liam


Luego de salir del estudio Johana esa tarde, una idea un poco infantil se me vino a la mente. Johana esa noche iba a cenar con su "amigo", y lo pongo entre comillas porque no estoy convencido de que sean nada más que amigos, y eso, por alguna extraña razón, me puso de mal humor. Aunque, bien pensado, mi mal humor había hecho acto de presencia desde el momento en el que llegamos al estudio de Johana y ella estaba abrazada con su "amigo" y haciéndose ojitos.

Yo, tonto de mí, que había hecho hasta lo imposible por llegar a tiempo solo por verla, me quedé de piedra al ver al "querido amigo" con las manos en la cintura de Johana. Había tratado de cambiar mi pésima costumbre por ella y miren cómo me salió todo.

Soy un tonto, lo sé. No se cómo llegué a pensar que una chica como Johana, tan hermosa y despampanante, estaría sola por tanto tiempo. Deben lloverle los pretendientes. Aunque, al parecer, ya eligió a uno.

Por tales motivos, y por la decepción de saber que Johana ya está en miras de otra relación, le escribí a alguien con la que siempre salía cuando quería que se hablara de mí en la prensa.

Antonella Fazzi, una conocida modelo italoamericana. Sus padres son de Italia y ella nació en el estado de Nueva York, en la ciudad de Nueva York. La conocí hace tiempo en unos Victoria Secret Fashion Show en los que los chicos y yo fuimos invitados a cantar y ella era una de las modelos. La chica se hizo mi amiga luego del show, fuimos a tomarnos unas copas y congeniamos. Y no, no me acosté con ella esa noche, ni ninguna otra, si vamos al caso. Cuando digo que es mi amiga lo digo en todo el sentido de la palabra, no somos nada más que amigos.

Antonella y yo quedamos de vernos para comer sushi en el centro de LA a las 8 pm. Cuando salimos del estudio de Johana a las 07:22 pm, me despido de los chicos y le digo a Happy que me lleve.

Cabe recordar que estoy sin auto porque Leo me trajo al estudio. Pero, gracias a Dios, Happy siempre anda en un auto propio, siguiéndonos.

Mientras me alejo de los chicos para ir con Happy, JJ me llama. Me doy la vuelta y lo miro.

—¿A dónde vas? —cuestiona.

—Me voy a ver Antonella. —Es toda la respuesta que le doy y me doy la vuelta.

Lo escucho resoplar, pero lo ignoro. JJ nunca ha pasado a Antonella, vaya a saber por qué. Desde esa noche en la que la conocimos, él simplemente me ha dejado claro que ella no le gusta y que no sabe la razón, solo no le cae bien. Eso sí, nunca le ha hecho un desplante. Cada vez que se encuentra con ella, la trata con respeto, distante pero respetuoso.

Happy se detiene frente al restaurante japonés en el que quedé con mi amiga mientras me pongo una gorra de béisbol y lentes de aviador.

—Te envío un mensaje cuando esté listo. —Palmeo el hombro de Happy y salgo de la camioneta sin esperar respuesta.

Escúchame © | The Scene I.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora