Louis recuerda el día en que su padre llegó a casa con la noticia de que el rey y reina habían pedido la mano suya para ser prometido al príncipe.
Siendo sincero, él no sabía qué era aquello pero sabía que era importante, ya que su madre y padre estaban muy felices y planeaban cosas a diestra y siniestra.
Él estaba sentado en el suelo con Phoebe, su hermana, haciendo casas de ramas que se encontraban cuando ella le miró encantada y le dijo que sería príncipe, desde ese día Louis dejó de jugar a ser un soldado y comenzó a jugar a ser un príncipe.
Su juego favorito era cuando Phoebe se vestía con los vestidos de su madre y él con los trajes y medallas de su padre, actuando que daban órdenes como un rey y reina, aquellos tiempo eran felices.
Luego creció pero su sueño nunca cambió. Nunca le desagradó ser prometido del príncipe, sin incluir aquella vez de la adolescencia, él siempre estuvo de acuerdo y aún más cuando conoció a Harry.
El príncipe cumplía con cualquier estándar real, es hermoso y Louis estaba orgulloso, porque aquel hombre de sangre azul, sería suyo.
Algún día lo besaría, algún día lo abrazaría, algún día llevaría su apellido.
Y es que aquella era una mente inocente.
A los años de 1845, el sexo era un tema desconocido por las doncellas en general y en específico los caballeros reales, sólo los hombres sin titulo real o pueblerinos sabían de aquello.
También las mujeres ya casadas pero tampoco tenían permitido hablar de aquel tema sin ser consideradas "vulgares".
Los hombres de la realeza tampoco lo sabían, a excepción de Harry, quien conoció el sexo a través de Amabella, la cual es un alma liberal que sale de las fronteras conservadoras de aquella Inglaterra, pero para una persona tan devota y ubicada en su título nobiliario como Louis, era algo que él ni siquiera sabía que existía.
Él no sabía que las personas tenían sexo, no conocía tal acto o palabra, no sabía que era una vagina o vulva, conocía el pene porque él lo portaba pero tampoco sabía su función de reproducción, él sólo sabe que funciona para liberar la orina, eso era todo.
No conoce la excitación, ni tampoco la pasión.
Es prohibido hablar de sexo frente a un hombre de la realeza, por aquello ningún hombre alrededor de Louis nunca ha hecho comentarios sobre aquel tema y por eso, que él no lo conoce. Harry le lleva ventaja en aquello.
Y es prohibido tocar al prometido del príncipe y es de muerte ensuciarlo.
. . .
—¿Enamorado, Su Alteza?— Pregunta Louis ahora poniendo de frente cada formalidad posible.
Harry rasca su cabeza nervioso y asiente.
Louis no responde nada, ¿qué podría responder después de que su prometido le dice que está enamorado de alguien más?
Él no tiene nada que responder, así que quita su mirada de Harry y la mueve hacia un el jardín, tratando de no mirar al príncipe y de no sentirse tan estúpido como lo está haciendo en este momento.
Harry mueve su mano hacia de Louis sobre la mesa para llamar su atención —Duque, sé que debes estar molesto, soy irrespetuoso e irresponsable, no merezco tu perdón.
Louis aún no responde nada, sólo se siente incómodo al sentir el dedo pulgar de Harry frotándose contra sus nudillos.
Pero luego comienza a pensar y a necesitar respuestas a sus dudas.
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Sonata de invierno (l.s)
Romance-¡Deberías amarme!- grita el joven duque furioso y herido con lágrimas deslizándose por sus mejillas mientras sus ojos lucen rojos y tristes. La noche es fría y la luna se ve reflejada en el agua del lago. Todo da una verdadera sensación de melancol...
