Parque n° 10
Por una vez en mucho tiempo se sentía decepcionada aunque no espero ese sentimiento fuese causado por una de las guardianas que más quería, para ella Haruka era una persona muy valiosa quien podía llegar a considerar como una hermana mayor, tal como le sucedía con Mina. El ruido de los niños jugando a la pelota, parejas hablando a lo lejos, como el sonido de las aves en algún árbol eran su arrullo en esa mañana, dos días habían pasado desde el enfrentamiento con Haruka y Darién en el templo, dos días en los que prefirió quedarse con Rei con la excusa de estar estudiando para algunos exámenes, su amiga había aceptado gustosa en tenerla en su casa, aunque pensó que estar precisamente con su compañía apuntaría a muchos reproches no fue así, su amiga le había aconsejado y comprendido. Esa mañana regreso a casa y se encontró con la noticia que sus padres habían salido con Sammy a un partido de fútbol, en unas horas ella y sus amigas iban a reunirse en el parque para partir con destino a las montañas, espera que esa salida le permitiera sentirse en paz, tantas emociones le estaban causando estrés.
— ¿Princesa Serena? — Levantó la mirada instintivamente al oír aquel nombre. Se sorprendió de ver a Fighter frente a ella, usaba un vestido veraniego en color verde, atado en sus hombros con unos pequeños lazos blancos, en cabello atado como de costumbre, zapatillas deportivas blancas. La sailor entendió el porque le miraba tan fijamente, supuso que aún no se acostumbraba a verla de aquella forma y más siendo una persona diferente a Seiya. — ¿Me puedo sentar?
— Sí. — Bajo su equipaje de la banca dándole espacio. — Lo siento, es raro.
— Lo sé, no te preocupes. — Ambas permanecieron en silencio, Serena pensaba en sus amigas, mientras su compañera no dejaba de pensar en su familia. — Mi nombre real es Mitsuki por cierto, Sailor Fighter es mi nombre como guardiana.
— Es un nombre bonito, por favor dime Serena. — Asintió. — ¿Dónde está Seiya? — Su mirada recorría cada extremo del parque buscando al dueño de su corazón.
— No debe tardar, se quedó atrás comprando un helado para Iris, es una niña muy enérgica me recuerda a él cuándo era niño. — Serena sonrió, recordaba a su hermano a esa edad, era muy enérgico y siempre acababa en problemas por hacer alguna travesura. — Serena, si amas a mi hermano por favor no lo hagas sufrir.
— ¿Qué? — El semblante de Mitsuki se vivió serio, recordó el sufrimiento que sentía su gemelo la primera vez en la tierra, su melancolía estando en Kinmoku, el odio que sintió cuando se dió cuenta de su entrega, pues lo menos que deseaba era ver a Seiya morir de amor por un imposible.
— No soy tonta Serena, la mirada de ambos se ilumina con solo verse, además ustedes se han entregado de una forma que nadie se imagina. — La rubia acabo sonrojada al recordar las horas antes del viaje de su amigo, bajo la mirada avergonzada al saber que ella sabía todo.
— Aunque lo ame aún no puedo ser lo suficientemente sincera con él, no hasta que todo esto se calme. — Asintió, sabía que tenía razón pero algo le decía que pronto debía ser sincera, la princesa de la luna tenía un fuerte brillo y ese brillo posiblemente era lo que atraía a sus enemigos.
— ¿Crees que todo se calme?
— Lo hará, siempre viene calma después de la tormenta. — Las voces de Iris y Seiya les distrajo, la rubia miro con sorpresa como la niña venia sobre los hombros de Seiya, aquella escena le causó un dejavu. — Lo amo, es lo único que puedo decirte.
— ¡Bombón! — Sintió ganas de reír al escuchar que era Iris quien le llamaba así, pero su sonrisa se apagó al mirar las maletas de Seiya.
— Hola bombón. — La rubia no dejo de mirar el equipaje. — ¿Qué pasa?
— ¿Se van? — Mordió su labio reprimiendo las ganas de ponerse a llorar como una niña pequeña. Seiya miro a su hermana, quien se encogió de hombros dandole poca importancia.
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Cenizas
FanfictionEl Milenio de Plata siempre se vio como el inicio de todo, un reino fuerte protegido por la reina Serenity, pero más allá de su legado se escondían muchas cosas. Artemisa diosa de la luna, hija de Selene y Apolo, fue la encargada de proteger los sec...
