Pov. Serena
Estaba preocupada, los minutos pasaban y no lograba encontrar a Iris, las chicas decidieron que debíamos adentrarnos más en el bosque, pero la luz comenzaba a ser escasa y el viento era cada vez más fuerte, eso solo nos indicaba que la lluvia pronto comenzaría y no podíamos darnos el lujo de estar lejos del campamento que habíamos levantando.
El pensar que ella estuviese asustada en alguna parte me provocaba una sensación de temor y preocupación indescriptible, Seiya me aseguraba que todo estaría bien y pronto la encontraría pero sentía que cada segundo del reloj era un tortura.
— ¡Iris! — Me recosté de un árbol tratando de recuperar un poco de aire había caminando hasta sentir mis piernas doler. La mano de Seiya en mi hombro me sorprendió, no me había dado cuenta de cuando llegó a mi lado.
— Seguro las chicas tuvieron mejor suerte. — Negué, le mostré mi comunicador de pulsera. — Es pequeña no pudo ir lejos.
— ¿Y sí alguien la encontró y le hizo daño? — Seiya me abrazo tan fuerte que me sentí protegida. — Es muy pequeña y puede estarle pasando cualquier cosa, tengo miedo.
— Estará bien, lo prometo. — Un ruido entre los árboles nos alertó, pensamos que podía ser ella, pero no. Solo era Sailor Mars, mi amiga se dejó caer al suelo.
— Lo siento, fue inútil. — Luna llegó corriendo a su lado, estaba agitada por tanto correr, había olvidado a mi pequeña consejera. — ¿Tuviste suerte?
— Artemis está con ella, la encontramos. — Sentí verdadero alivio al oír eso, la tomé en brazos dando las gracias, luna nos informó que estaba oculta dentro de un tronco hueco de un árbol viejo. Cuando estuvimos cerca pudimos oír la voz de Artemis arrullandola con una canción de cuna, eso nos sorprendió a todos, nunca antes habíamos odio a nuestro amigo cantar ni muchos menos arrullar a nadie, quizás pudo hacerlo con Mina, aunque no estaba segura.
Me acerque con cautela, deje a luna en el suelo antes de poder llegar con Iris, verla dormida con esa expresión triste me causo un sentimiento de nostalgia, Artemis retrocedio al verme, con cuidado la saqué de aquel lugar frío acunandola en mis brazos, esa niña me daba una sensación familiar que no lograba reconocer, me sorprendí al sentirla acurrucarse en mis brazos y su expresión triste cambiaba por una más relajada.
— Mamá...— No pude evitar jadear al escucharla llamarme de esa forma, supuse que recordaba a sus padres, solo esperaba que eso no le causará dolor. Seiya corrió a mi lado ayudándome, quería llevarla él y por un momento deseaba negarme, pero él la conocía por lo que deje la tomará en sus brazos.
— ¿Quién es ella en verdad? — Él no supo que decirme, solo la miro dormir en sus brazos.
— No lo sé bombón, pero se que debo protegerla. — Me dió una sonrisa. — Como se que nunca dejare de protegerte, en esta o en cualquier vida, es una promesa.
Su promesa me dejó sin palabras, antes de poder pensar en responder una energía que conocía bien llamo mi atención. Lleve mis manos hasta mi broche.
— Huye con ella. — Me dió una mirada confundida. — Cuídala, es Uranus y Darien.
— Te esperaré en el campamento bombón. — Asentí. Mis amigas asintieron antes de situarse a mi lado, Michiru observaba de un lado al otro buscando de dónde atacaría Haruka, me preocupaba como le afectaría enfrentarla, no quería pecar de inocente y confiar en que no serían capaces de lastimarnos, pero la sensación de sentir a Endimion cerca me causaba escalofríos, además que el poder oscuro en mi antigua compañera no era normal.
— ¡Sailor Moon! — El grito de Júpiter me hizo estremecer, me gire al sentir una presencia a mis espaldas, Darien me sonreía de una forma que solo podía darme escalofríos. Quería retroceder pero me fue imposible, sus brazos me apresaron.
— Tu vendrás conmigo. Uranus encárgate. — Mire a Haruka, pero sus ojos parecían ser profundos pozos de oscuridad. Aquella imagen me rompió el corazón, mi mejor amiga ya no existía.
Fin pov.
Michiru esquivo el ataque de su antigua compañera de equipó, sabía que Haruka buscaría tenerlas entretenidas para que no fueran detrás de Darien. Busco una forma en la que sus aliadas pudiese ir detrás de ellos, pero cada vez que Mars o Jupiter trataban de ir por Serena, Uranus las detenía con un solo golpe. Mercury permanecía de pie buscando un punto débil en Uranus, pero aquel poder oscuro había sido capaz de exterminar cualquier punto débil en la sailor.
— Solo Serena puede detenerla. — Susurro sintiendo temor de lo que pudiese pasar.
— ¡Cadena de amor y belleza de Venus! — Haruka trato de soltarse de la cadena, pero le era imposible, Venus trataba por todos los medios de ser lo más fuerte posible. — Haruka, vuelve en ti. ¡Serena te necesita!
— ...ko-neko...— Sus piernas fallaron, acabo cayendo de rodillas, pero aún así trataba de soltarse.
— Hay que dejarla inconsciente. — Todas asistieron a la sugerencia de Mercury. — Solo Serena puede purificarla, además debemos ir por ella.
— Yo iré. — Fighter paso al lado de la peliazul, Hotaru se aparto del resto, ella le acompañaría.
— Lo siento Haruka. — Michiru cerro sus ojos sintiendo verdadero dolor por lo que haría. — ¡Maremoto de Neptuno!
— ¡Ataque de hojas de roble de Jupiter! ¡Saeta llameante de Marte! ¡Rapsodia acuática de Mercurio! — El grito de dolor de la guardiana de los vientos fue acompañado con el sonido de un trueno. Su cuerpo cayó sin fuerza al suelo, había quedado inconsciente después de recibir todos los ataques, Venus la libero de sus ataduras, Neptuno corrió a su lado revisado que estuviese bien, se sintió aliviada al sentir su pulso.
— Estará bien. — Mars dejo en su frente uno de sus talismanes sorprendiendo a Neptuno. — ¿Crees que eso sirva?
— Posiblemente, pero ahora debemos ir detrás de Darien y recuperar a Serena. — Observo a Sailor Venus. — Eres nuestra líder, así que deja de vernos con culpa y vamos por nuestra princesa.
— Sí, Amy usa tu computadora y rastrea a Darien, Michiru y Jupiter lleven a Haruka al campamento, Seiya las ayudará con ella si despierta. — Ambas asintieron. — Sailor Mars te necesito, nuestra prioridad es Serena.
— Siempre lo ha sido. — Ambas chocaron las manos antes de ir detrás de su amiga, solo esperaban que Darien no estuviera lejos o sería complicado dar con ella.
Lejos de allí Serena perdía fuerzas mientras más batallaba con quién una vez amo con locura. Darien la dejo caer al suelo, subió encima de su cuerpo sin importarle que ella le golpeara tratando de alejarlo.
— ¿Acaso crees que vas arruinar nuestros planes? — Miro hacia los arbustos al oír un fuerte crujido. La misma mujer que habían visto el día que Seiya volvió estaba allí.
— Aquí no es el lugar Endimion. — Se aparto de la rubia. — Fue más fácil de lo que pensamos, tendrás a la princesa en tu cama y el reino será nuestro, pero antes de eso necesitamos el cristal de plata.
— ¡Darien reacciona! — Serena perdió su transformación en el instante que las manos de él tocaron su broche, Serena le sostenía las manos tratando de impedir que lo tomara. — ¡Basta Darien, detente!
— No lo has entendido aún Serena, pero siempre fuí así, está vez nada me controla.
— Si solo Orión hubiera regresado a la vida todo sería diferente, pero tú madre se encargo de impedirlo y nada ni nadie cambiará ese hecho. — No supo que decir pues su declaración logro sorprenderla, el nombre de Orión le causó un fuerte dolor de cabeza, pero acabo por ignorarlo al sentir las manos de Endimion acariciar su cuello dejando a su paso una fina línea negra que era absorbida por su piel hasta quedas dormida.
✨✨✨✨💫✨✨✨✨
Muchas gracias por leer, me está costando actualizar, tengo muchas ideas en mi cabeza para este fic 😅
Nos leemos en unos días ✌🏻
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Cenizas
Hayran KurguEl Milenio de Plata siempre se vio como el inicio de todo, un reino fuerte protegido por la reina Serenity, pero más allá de su legado se escondían muchas cosas. Artemisa diosa de la luna, hija de Selene y Apolo, fue la encargada de proteger los sec...
