Serena sonrió al mirar a sus amigas jugar con Iris en el lago, la pequeña estaba en los hombros de Lita riendo al verse perseguida por Rei, por su lado Amy disfrutaba de las caricias del viento sobre su rostro, sus ojos azules observaban el cielo disfrutando de sus vacaciones. Michiru trataba de enseñarle a Mitsuki a jugar ajedrez, la morena llevaba su quinta ronda y aún no lograba hacerle jaque mate a la guardias de los mares. Pero algo que le hacía sentir extraña era ver a Hotaru y Mina alejadas de los demás, trato de restarle importancia pero no sabía cómo preguntarlo, aunque quizás se equivocaba o eso deseaba pensar. Miro a Seiya arreglar las tiendas para acampar, ese día se quedarían en el bosque y la siguiente mañana irían a las cabañas, aquel viaje era para ella un respiro de todo lo que había sucedido los últimos días.
- ¡Serena! - Se levantó al escuchar el grito de Rei, entonces pudo sentirlo, un remolino oscuro comenzó a formarse en el cielo, su cuerpo se estremecio al mirar como un ser encorvado de color gris aparecía, su cola partida a mitad, su cabeza llena de verrugas que expulsaban un líquido amarillo, sus ojos negros buscaban algo en específico. Iris se dejó caer al agua ocultandose detrás de Lita. Mitsuki y Seiya intercambiaron una mirada al notar el miedo en la menor.
— ¡Chicas! — Serena miro a sus amigas, todas asintieron. En el caso de Amy, ella fue por la pequeña Iris sacándola del agua, no podían permitir que la menor descubriera su identidad. Iris miro por encima del hombro de la peliazul como se transformaban en las guardianas de la luna.
— debemos ocultarnos. — El toque en su mejilla le provocó una especie de escalofríos, a su mente llegaron diferentes escenas del pasado, sus pasos se detuvieron de golpe. Observo a Iris directamente a los ojos. — ¿Tú?
— Mercury, por favor. — La peliazul la dejo en el suelo, miro hacia atrás al oír la explosión.
— No deberías estar aquí. — La princesa tomo sus manos. — Iris, es peligroso y vas alterar el futuro.
— No puede cambiar más de lo que ya cambio. — La soltó al sentir el poder de Sailor Moon. — me ocultare y prometo decirte la verdad del porque estoy aquí, pero no ahora por favor no me delates, oculta que recuerdas quién soy.
La sailor suspiro derrotada, recordaba aquella niña, ella había sido quien cuido y le enseño mucha cosas en el pasado, aunque seguía sin entender el porque su existencia fue borrada de la memoria de todas, aún en el pasado sentía que un gran misterio rodeaba a su reina y aquella niña solitaria, a pesar de ser la hija menor de la reina Serenity para el mundo en si permanecía oculta, era esa la razón por la que él título de segunda en línea de reinado no le pertenecía, solo una princesa heredaría el reino lunar y esa era Serenity. Acaricio el cabello de la menor antes de ir ayudar a sus amigas, Iris se oculto entre los arbustos observando como luchaban con aquella criatura proveniente de su tiempo, se abrazo a si misma sintiendo verdadero terror.
— Quiero a la princesa de Delfos. — abrió los ojos de golpe al escuchar la voz proveniente de aquel ser, conocía a la dueña de la voz. Se oculto más entre las sombras, nuevamente la escuchaba hablar mencionando ese nombre en particular.
— No sabemos de qué estás hablando. — Una bola de rayos impactó contra Sailor Moon, Seiya corrió a su lado desenvaino una espada mientras protegía a la guardiana.
— ¡Maremoto de Neptuno! ¡Ataque de hojas de robles de Jupiter! ¡Fuego de Marte, enciendete! — Los tres ataque combinados envolvieron a la criatura, pero está pareciera no afectarse por ellos. Fighter dió un paso al frente encarando a su enemigo.
— Eres lo mismo que atacó en nuestro planeta...¡Láser de estrella fugaz! — Un grito ensordecedor irrumpió en el bosque, la criatura cayó al piso, su cuerpo se quemaba debido a la energía del ataque, Hotaru clavo en ella su guadaña desintegrando por completo su cuerpo, el cielo nuevamente volvió a la normalidad. Iris se dejó caer al piso, el brazalete en sus manos brillo, una de las perlas se volvió azul, sabía que no le quedaba tiempo cuando todas las perlas se volvieran de aquel color regresaría al pasado y el curso seguiría, su hermana estaría con el príncipe en cualquier línea de tiempo y al final la muerte caería en la vida de la familia real hasta extinguir al último descendiente selenita y el cristal de plata sería parte del reino de la tierra.
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Cenizas
FanfictionEl Milenio de Plata siempre se vio como el inicio de todo, un reino fuerte protegido por la reina Serenity, pero más allá de su legado se escondían muchas cosas. Artemisa diosa de la luna, hija de Selene y Apolo, fue la encargada de proteger los sec...
