Only *Vivi & Haseul*°

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El día era lindo; las aves cantaban, el sol estaba en lo más alto, pero no hacía mucho calor. Aún así, Kahei decidió prender el ventilador y dejar que este se moviera de lado a lado haciendo que su cuarto se pusiera fresco. Una de las mejores sensaciones.

Al sentir que ahora estaba en completa comodidad decidió seguir en lo suyo. Se sentó mejor en su cama y apretó en el botón que hacia que la serie que estaba viendo continuara, pero eso sí, con la leve diferencia de tener el volumen un poco más bajo.

No quería despertar a Haseul. Se veía que estaba teniendo un buen sueño, la forma en como estaba acostada boca arriba, sus ojos completamente cerrados, su boca un poco entreabierta y sus brazos hacia arriba, como si estuviese estirándose, le daban suficientes señales a Haseul de que tenía que tener cuidado hasta de la manera en la que ella misma se estaba recostando.

—Listo —susurró cuando su espalda tocó la cabecera de la cama y luego miró amorosamente a Haseul quien seguía en la misma posición.

Adorable, sería la palabra que Haseul usaría para ese momento o más bien para el ser que era Jo Haseul.

Podría quedarse una gran cantidad de minutos, hasta horas admirándola, pero se vería obsesivo y además, tenía curiosidad por lo que pasaba en su serie así que sacudió su cabeza para alejar las ganas de quedarse viendo.

Segundos bastaron para que sintiera una mano posarse en su pierna y escuchara las quejas de su no tan recién levantada novia. —¿Prefieres ver la televisión que a mi? —Haseul hablaba un tono mal alto de lo normal y Kahei supo que estaba por una parte bromeando y por la otra diciendo la verdad, pero lo segundo Haseul nunca lo admitiría.

Sería tonto estar celosa por una simple serie de televisión, después de todo.

—Sí —Kahei respondió.

Okay, tal vez no era tan tonto.

—Eso dolió, en cierta sentido —Haseul respondió formando un puchero con sus labios los cuales fueron momentos después besados por Kahei quien no se resistió a tanta ternura. —¿Sabés qué? Ahora ya no duele tanto, pero aún duele.

Kahei no entendió al inicio, pero luego de ver directamente a los ojos de Haseul y notar ma diversión en ellos supo lo que tenía que hacer.

La serie pasó a segundo plano. Ahora, lo que más importaba era besa a Haseul, sentir sus suaves y finos labios junto a los suyos, acariciar su bellos rostro y sentir su frágil cuerpo debajo del suyo.

—¿Te gusta lo que ves? —preguntó Haseul a Kahei al terminar con su agitada sesión de besos.

No era una pregunta que esperaba y eso Haseul lo sabía al estar expectante a su respuesta que esperaba fuera un par de palabras incoherentes y un lindo sonrojo.
Pero Kahei siempre estaba un paso más adelante que ella.

—Siempre me gusta y siempre me gustará. —susurró cerca de su oreja la cual después besó con suavidad.

Allí, con Kahei recostada en su abdomen, sonriéndole de manera triunfante, el viendo del ventilador que de vez en cuando hacía mover si cabello y la luz del solo que se reflejaba en su ventana, Haseul se dio cuenta que deseaba que todos sus días fueran así.

Y quién sabe, tal vez, en un futuro, eso se hizo realidad.

LOONA DRABBLES & ONESHOTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora