Volver a su ciudad natal luego de un largo tiempo hacía que el sentimiento de nostalgia floreciera en Sooyoung.
—Ya estoy en casa —fue lo primero que dijo al cruzar por la puerta principal.
Sooyoung nunca pensó en ver a sus padres llorar ante su llegada y tampoco pensó en soltar una que otra lágrima.
—Tus amigas están arriba —habló su madre cuando se separaron.
—Mis amigas...
Sooyoung dudaba ante esa palabra, ya que luego de dejar la ciudad para perseguir su sueño de ser actriz perdió toda comunicación con las personas que juraba nunca olvidar.
Y en efecto, nunca las olvidó, pero se sentía raro volver a decir esa palabra, entrar a su antigua habitación y ser embestida por tres cuerpos que se sentían tan diferentes.
—¡Bienvenida, Sooyoung! —tres diferentes voces chocaron en sus oidos.
Sí, esas voces no habían cambiado para nada.
Al alejarse Sooyoung les dio una gran sonrisa a ellas, sus amigas.
Jiwoo: seguía asiendo el rayito de sol que recordaba.
Hyunjin: había crecido más y su sonrisa seguia siendo igual de burlona
Yerim: ya no eran la tan tímida niña que le daba pena hacer contacto físico.
Todas y cada una de ellas habían sido extrañadas por Sooyoung.
##
— Cuéntanos, ¿cómo es por allá?
Un tiempo después de que cada una se puso al tanto era el turno de Sooyoung de contar sobre lo que vivió en el extranjero.
—Se vive bien, pero no tanto como aquí —sabía a lo que se refería. Su vida pasada era más pacífica en este lugar que en el ruidoso ambiente al cual se mudó.
—¿Y ya viste a Haseul? —Yerim preguntó.
Jiwoo la miró con preocupación.
A pesar de que esta ciudad era tan pacífica de un momento a otro Sooyoung no la vio asi.
Solo con el llamado de ese nombre.
—Uhm... no, aún no —intentó responder de forma tranquila.
—Ella tiene un negocio aquí a la vuelta ¿vamos?
¿Cómo podía negar eso? Yerim se veía tan emocionada.
—Está muy cansada por su viaje, Yerim. Tal vez más tarde —Jiwoo intervino de manera sutil.
—Está bien...
Hyunjin y Yerim dejaron la casa de los Ha, dejando solo a Jiwoo quien ahora se encontraba sentada con los brazos cruzados en la esquina de la cama.
—Sabías que esto iba a suceder —empezó. Sooyoung sabía que esa mirada iba a dar por consiguiente un gran sermón.
—Sí
—Pero de todos modos viniste.
—Lo hice por mis padres y por ustedes.
—¿En serio?
Esa voz incrédula que estaba dentro de su cabeza la obligaba a contar más. Sí, por un lado es así, pero por el otro estaba el recuerdo de Haseul.
—Quiero verla —confesó con las manos en su rostro. —Quiero volver a verla, solo una vez más.
Después de eso todo pasó rapido.
Jiwoo la llevó donde Haseul.
Era una florería.
La empujó hacia la entrada.
Al principios dudó en entrar.
Pero luego dejó eso de lado.
Porque las ganas que tenía eran más grandes que antes.
Y al sonar la campana y escuchar la melodiosa voz de quien tanto había extrañado sentía que iba a desmayarse.
El ver a Jo Haseul toda cambiada, más madura, pero aún con la misma mirada y sonrisa encantadora, Sooyoung no hizo nada más que quedarse quieta.
—Hola.
Quería responder, pero su lengua no cooperaba.
Esto hizo que la sonrisa de Haseul se hiciera más grande.
De un momento a otro la chica de ahora cabello corto salió del mostrador y extendió su brazo hacia la aún paralizada Sooyoung.
—Bienvenida a casa.
¿Cómo reaccionar ante esas palabras?
Esas palabras dichas por tu primer amor.
Esas palabras dichas por quien se supone es tu ex.
Esas palabras dichas por alguien que supuestamente debías haber borrado sentimientos románticos.
Correr
Sooyoung salió de ahí ignorando los gritos de Jiwoo al igual que los latidos acelerados de su corazón.
Sin duda, esto era algo malo.
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LOONA DRABBLES & ONESHOTS
Hayran Kurgu• Inspirados en canciones, la mayoría de veces. • Las parejas comunes y las que no lo son tanto. [playlist de canciones en el link de mi perfil]
