XVII: Lily

13 4 0
                                        

Una segunda sacudida violenta me regresó al suelo, ya fuera de mi celda. Algunos cables se habían soltado y los androides, única dotación visible de la nave, volaban por los aires o chocaban entre ellos.

— ¡Parece que nuestra amiguita la cyborg supo liberar su energía interior! —Exclamó Vipe, aún dentro de su celda desactivada.

El limitado espacio de esta le ayudaba a sostenerse, hasta que una tercera gran turbulencia lo lanzó fuera del espacio rectangular

Soltó una maldición intentando ponerse en pie.

— ¡Hora de partir!

Sorty continuaba ajena a la situación. Tan pronto la corriente abandonó la base voladora y se encontró libre, se abalanzó sobre uno de los androides. La piel de sus puños ya estaba desgarrada, pero no tenía intenciones de detenerse.

Vipe la separó de su víctima y, conteniendo a Sorty, me buscó con la mirada.

— ¡Eh, niña!, ¡me gustaría estar lejos de este escarabajo titánico antes de que una nueva turbulencia me arranque el brazo que me queda!

Las palabras de Vipe me llegaban como un eco. Miraba fijamente el lugar dónde había ocurrido el disparo. La muerte de Edward se repetía sin piedad en mi cabeza; el estallido y el desplome del cuerpo nunca se me olvidarían.

Aunque tratara de ponerme en pie, temblaba demasiado como para lograrlo.

En algún momento Vipe dejó que Sorty siguiera despedanzando al androide y me agarró por el brazo, elevándome del suelo. Su mano me apretó tanto que desperté de mis pensamientos, pero no dejaba de doler.

— ¡¿Me estás escuchando si quiera?! —Me gritó.

— ¡Vipe!, ¡lanzó el cuerpo del señor Edward fuera de la nave! ¿Lo viste? Como si fuera... como si fuera basura —Solté entre sollozos—. Lanzó al señor Edward fuera de la nave.

— Sí, lo vi... no hay nada que podamos hacer. Cero lloriqueos.

— El señor Edward ya no está, Vipe. Mató al señor Edward.

— Lily, tenemos que irnos.

Negué con la cabeza.

<<Mató al señor Edward y lo lanzó fuera de la nave como si fuera basura>>

Me preguntaba si Vipe entendía esas palabras y lo que significaba. ¿Cómo tenía que decirlas para que reaccionara?

— Vipe...

Cansado de mi actitud, interrumpió mis palabras y me zarandeó.

— ¡Escúchame!, ¡si te quedas aquí tumbada, en unos pocos minutos acabarás como él!

— No lo entiend...

La bofetada no me dejó terminar de hablar.

— ¡Estoy cansado de ti!, ¡por mí, quédate llorando sin sentido! Hemos estado cargando contigo desde que empezamos este plan de mierda; no haz hecho nada excepto mirar y estar en el medio. Date cuenta, Edward murió, ¿bien?, ¿lo asimilaste?, ¡ahora ponte en pie o sigue haciendo lo que haces siempre: Nada... un estorbo menos.

Sus palabras me entraron por un oído y salieron por el otro, el dolor que experimentaba era demasiado grande.

Vipe me soltó, volvió a separar a Sorty del androide y corrieron fuera de la habitación. En el último momento puso los ojos en blanco, se detuvo bruscamente y regresó a por mí, cargándome como un saco de papas. Hizo un esfuerzo tremendo para sostener mi peso estando malherido.

AntiSISTEMAs ✅Donde viven las historias. Descúbrelo ahora