TE PREMIARÉ

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Ya habían pasado tres meses y enserio creo que era hora de darle al menos un poco de diversión a mi secuestrada ¿no creen?

- A ver nena, te daré un pequeño regalo.

A pesar de estar atada y quizás odiandome por el hecho de tenerla ahí igual no podía evitar mirarme con hambre de placer ¿Y cómo no? Yo me encontraba con un bikini negro de infarto.

- ¿Te gusta?- le pregunté picafamente.
- ...- suspiraba.
- Eso es genial.

Me acerqué lentamente y me senté en sus piernas, lo cual nos dejaba a escasos centímetros. Descaradamente comenzó a mirarme más detalladamente el torso.

Sonreí, enserio estaba excitandose, bien dicen que las zorras siempre serán zorras. Alcé su mirada y la besé, ella me correspondió con hambre, enserio quería hacer algo productivo, creo que estar mucho tiempo encerrada le era de lo peor porque sé perfectamente que ella no  tenía un día libre de sexo.

Comencé a desatar su blusa y tocarla descaradamente, algo que ella adoraba.

- Te gusta que te toque ¿no?
- Sí.
- ¿Te gusta que te bese?
- Sí...

Me encontraba tocando sus celos y besando su cuello, lo cual la hacía prenderse mucho más.

- Quiero más...- pedía.
- Ya voy, quiero jugar un poco.- mordi el lóbulo de su oreja.- ¿Puedo jugar?
- Juega nena...

Seguí mi juego sin problemas, entre besos en los labios y en su cuello.

Me levanté del asiento sin despegar el beso. Mis manos descendieron y comencé a alzar su falda de manera lenta. Al tener una buena vista pude confirmar que ella estaba demasiado excitada esperando que la haga mía, estaba muy mojada.

La toqué descaradamente luego de dejar de besarla y comenzaba a gemir de manera intensa, era lo que estaba buscando.

- ¿Te gusta lo que hago?
- Penétrame Wheein...- pedía a gritos.
- ¿Cómo? ¿Así?

Comencé a jugar de más, fingía penetrarla sobre su ropa interior y ella si que quería que le quitara su prenda, enserio si que me lo gritaba en todo momento.

- Quítame eso!!!
- Quiero jugar.

Continué durante un par de minutos más y luego me alejé de inmediato.

- ¿Qué haces?- preguntó recuperando su respiración.
- Me voy a cenar.- respondí como si fuera de lo más normal.
- ¿Me vas a dejar así?
- Era la intención, no me apeteces Hyuna, no eres mi tipo. Besos.
- Me las vas a pagar Jung!!! Vuelve aquí!!!

Salí riéndome de la habitación, había hecho lo que quería, un regalo y un sufrimiento ¿qué más quiere? Ya la toqué y ahí queda, más bien tendrá de que presumir cuando muera.

Me lavé inmediatamente las manos y la boca, a veces hacer sufrir a las personas puede ser asqueroso en ese tipo de situaciones.

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