s e v e n

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Narrador omnisciente.

¿Como no sé sentiría increíblemente estúpida? Un Rose inconsolable se encontraba llorando en los brazos de ella, la chica por quién lo hacía desde el primer lugar.

Había pasado un rato y su llanto aún no lograba ser completamente cesado, las saladas y rebeldes lágrimas recorrían sus mejillas mientras abrasaba con fuerza recostandose en el pecho de la peli negra quién acariciaba con mucha suavidad su cabello mientras susurraba que todo estaría bien y podía confiar en ella pase lo que pasé a su oído.

Estaba tratando de ocultar algo que no podía, su enamoramiento, la cual la traía completamente devastada.

¿Cómo una chica podía hacerla sentir lo mejor y a la vez lo peor que podía existir en este mundo? Sus dedos fueron entrelazados con los de Lisa mientras dejaba un dulce y tierno besó en su mejilla.

Definitivamente sabía qué Lisa odiaba verla de esa manera ¿Pero como ocultaria lo destruida que estaba por culpa de su mejor amiga? No lo hacía, porque no podía.

- Te traeré un poco de agua, perdiste demasiada -con su pulgar secó las lágrimas que caían de los ojos de la menor ya estando un poco más tranquila.

Al menos no se sentía como antes, sólo Lisa podía hacer qué de olvidará de todo lo que la rodeaba.

Sorbió su naríz y asintió con su cabeza para nada luego segundos después Lisa se levantará dirigiéndose a la cocina dejándola sentada en el sofá abrazando sus propias piernas.

Recordaba las palabras qué Lisa le susurró al oído "Todo estará bien, estoy a tu lado y nunca me alejaré". De tan sólo repetirse a si misma esas palabras hacia que su estómago se llenará de mariposas y sus mejillas se sonrojaran bastante. Ya entendía como Jisoo podía amar a un ser tan perfecto como Lisa, era como un dios griego en versión femenina, un ángel caído de el cielo, todo lo qué podría desear. Aunque su personalidad fuera rebelde y ruda había un interior muy dulce dentro de ella que la hacía delirar.

Y había algo que había descubierto hacia poco tiempo, Lisa sólo era así con ella, con los demás era increíblemente grosera y descortés. Pero habían ciertas cosas que lograban estimular el carácter dulce de Lisa en otras ocasiones.

Pero aún no podía averiguar como podía hacer que Lisa cambiará, no querías que siguiera un mal caminó sólo por su carácter fuerte.

La peli negra volvió sosteniendo un vaso de agua fría en sus manos y se sentó al lado de Rose entregándole el vaso de vidrio con una cálida y confortante sonrisa, obviamente ella bebió el líquido y luego dejó el vaso vacío a un lado, y abrazó con fuerza a Lisa enrollando sus brazos en su cuello.

Sintió pequeños besos y dulces besos en su cuello y hombro mientras la más alta la abrazaba de la cintura jugando con algunos de los cabellos que caían sobre la espalda de la menor.

- No tienes que ser tan linda conmigo.

- Si debo, y lo haré -se separó de él abrazó y sus miradas conectaron mirándose fijamente a los ojos a la peli negra.

Rose pudo sentir su corazón latir más rápido cada vez.

Desvío la mirada bajándose de arriba de la chica a la cuál recién acababa de abrazar sintiéndose increíblemente avergonzada. Negó rápidamente con la cabeza mientras caminaba hasta la puerta de la cocina en dónde estaba toda la comida qué había servido regada en el suelo, los platos estaban rotos al igual que las tazas de té, el líquido estaba manchando todo el suelo mientras se expandía poco a poco por todas partes, estaba todo hecho un desastre sin duda..., Se agachó eh intentó recoger con sus finos dedos la porcelana qué se había cargado minutos antes, y en un mal movimiento se cortó con uno de los filosos pedazos al intentar recogerlo con sus dedos. Un quejido de dolor abandono sus labios y luego sintió unas suaves y cálidas manos tomar sus muñecas y alejarlos de los pedazos con los que se había cortado hacia unos pocos segundos. La cortada sangraba manchando un poco las mangas de su pijama, la cual aún llevaba puesta..... La chica peli negra la llevó hasta arriba tomándola de las muñecas hasta llegar a la habitación de Rose y la sentó en la cama mientras buscaba algunas cosas en el primer cajon dónde habían materiales para primeros auxilios. El algodón llenó de alcohol que Lisa tenía en sus dedos hacia qué la cortará ardiera cada vez más. Los quejidos de Rose sé hacían presentes mientras cerraba con fuerza sus ojos evitando mirar aquella sangre qué Lisa intentaba detener parando el sangrado.

EUPHORIA © #1 [✔️]  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora