Secret love song 5

948 100 19
                                        

Regresé a Londres con un montón de sensaciones que hace mucho tiempo no me pasaba, lo mas gracioso de todo es que mi familia lo atribuía a mi encuentro con Jacob, obviamente yo no hacía comentarios al respecto porque no estaba interesada en debatir temas con ellos, Bella y yo hicimos videollamadas cada vez que podíamos contandonos sobre nuestro día, éramos casi una pareja lo que me parecía muy gracioso. Lali propuso hace un fin de semana en Balmoral con toda la familia, ella siempre estaba ocupada en unirnos con sus planes perfectos, mientras que yo más lejos de todos ellos mejor.

—¿A dónde vas? —me preguntó Peter cuando me vio salir del establo con uno de mis caballos.

—Voy a recorrer un poco, hace tiempo que no vengo por acá —dije con una sonrisa

—¿Llevas cosas para comer? Tengo una canasta con algunas cosas—siempre estaba preocupado por mí, lo miré con una sonrisa y le cerré un ojo— Ok, no vuelvas tan tarde, es peligroso este lugar de noche

—¿En serio? Te quiero nos vemos luego —dije.

—¡Eugenia! —me gritó Lali y corrió— ¿Te vas? Es un fin de semana familiar, vuelve pronto.

—Ok, diviértanse y no hagan un bebé antes del matrimonio porque está completamente prohibido —Peter soltó una carcajada y yo me alejé a toda velocidad.

Cabalgue bastante y cuando me sentí realmente lejos me ubiqué en uno de mis árboles de siempre, saqué una manzana, mi agua y mis cigarros mientras miraba el mar golpearse una y otra vez, recordaba mucho a mi mamá cuando venía a este lugar, porque lo hicimos juntas muchas veces.

(—¡Euge! —gritó con una sonrisa— No te acerques mucho a ese lugar es peligroso, —miré el mar con atención y regresé con ella— Ven acá —me lancé en sus brazos— Cada día eres más experta con caballos, tu papá me dijo que tienes un nivel impresionante ¿Es lo que realmente te gusta o lo haces porque te lo pide?

—Me gusta —respondí

—Perfecto, no es una obligación ¿ok? Todo lo que hagas tiene que ser porque tu lo eliges —asentí con una leve sonrisa.

—¿Por qué no puedo dormir en casa de mis amigas? —pregunté directamente.

—Porque... —suspiró— Debe ser la pregunta mas difícil que me hiciste —me acarició— Porque Mariana y tu son diferentes al resto, ustedes tienen un título que conlleva muchas cosas, responsabilidades y además peligros, es por eso que un seguridad siempre está fuera de tu colegio, ustedes representan bastante para este país y ahora es complicado de entender porque eres muy chiquita pero cuando seas grande, te aseguro que lo entenderás —solté una sonrisa y ella me acarició— Mi chinita hermosa, podría verte sonreír por siempre.

—¿Por qué todo el mundo te sigue de esa manera? —pregunté sin entender— ¿Por qué gritan que las cosas van a cambiar? ¿Tienes que irte de casa?

—No, tu papá y yo no seremos más una pareja —aclaró— Pero yo voy a seguir viviendo con ustedes, no tienes que preocuparte por las cosas que gritan. Escuchame, nosotras tres vamos a estar siempre juntas, eso te lo prometo ¿Dale? —asentí y me abrazó fuerte)

Mientras recordaba como mamá me había prometido que estaríamos siempre juntas lloraba por la falta que me hacía en este momento y no podía parar, porque recordaba ese abrazo cálido y fuerte que me dio antes de irse a París o en la llamada que nos hizo antes de salir ese día del hotel, Lali y yo pasamos de tener el hogar familiar mas lindo llena de risa a vivir en un palacio gigante, gris y triste. Mi celular comenzó a sonar en ese momento, se trataba de Bella entonces atendí. 

—Hola bon... ¿Pasa algo? —preguntó— ¿Estás llorando? —le mostré el lugar—

—Acá venía con mamá cada tanto —dije con una sonrisa— Simplemente la estaba recordando porque la extraño mucho y me dio un poco de pena

Cortos BeugeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora