Después del fashion week regresé renovada a nueva york pero con una tristeza grande por lo que pasó con Bella, decidí enfocarme simplemente en mi trabajo aunque nadie de mi círculo estaba de acuerdo con la situación de regresar a ser esta Eugenia necesitaba un poco reencontrarme con un lugar que yo construí y que me lo estaban sacando con estupidez.
—Euge, lo bien que se están vendiendo estas botas —dijo una de las ayudantes de mis diseñadoras que siempre me traía informes.— Ayer me contaron que las chicas del k-pop las están usando bastante y viste lo que es esa publicidad, no? —asentí con una sonrisa.— Bueno acá está la lista que me pediste, el desfile fué demasiado exitoso. ¿Pudiste cubrir los costos?
—Alguna vez hemos hablado de dinero tu y yo? —respondí mirando los números de las prendas.— Hermoso, para mi tenemos que aprovechar que estas botas que la están rompiendo hay que moverlas en este momento. —asintió con un poco de susto.
—Euge, perdón por lo que dije ha sido completamente fuera de lugar y...
—Tengo un par de cosas que hacer —la interrumpí con una sonrisa.— Muchas gracias. —eso fué para que se retirara de mi oficina porque no tenía ganas de seguir viéndola. En cuanto cerró la puerta llamé a Caro en altavoz como siempre hacía.— Caro, puedes pedirle a Francis de finanzas que venga a mi oficina estoy llamándolo pero no me contesta y tengo que entrar a una reunión en veinte minutos, tengo que verlo ahora.
—Ahora mismo lo busco. —dijo y colgó.
—Srita. Suarez, Caro me dijo que me busca —agregó con su computadora en la mano.— ¿Pasa algo?
—¿Todo bien Francis? —dije con una sonrisa mientras terminaba de redactar un correo.— Cierra la puerta por favor, Gracias. Francis, sabes que necesito? Un informe financiero completo de los últimos tres meses, necesito saber cuales fué el dinero que se movió como salida, tengo una duda grande sobre algunos presupuestos que están aprobados y no los veo reflejados en ningún lugar. Además quiero que hagas un análisis de todas las prendas de este fashion week, quiero los detalles sobre ventas, países en específico ciudades. —anotaba todo lo que le decía muy concentrado.— Solo me lo puedes pasar a mi, no quiero que hables de esto con nadie.
—Perfecto, pero estamos en buenos números de todas maneras. —agregó relajado.
—¿En algún momento dije que ese era el problema? —pregunté con una sonrisa y negó un poco tímido.— Perdón, no quiero sonar mala onda pero estoy en alarma porque veo las cosas extrañas, por eso necesito un informe completo con todos los detalles existentes, antes del viernes por favor.
—A la orden capitana —agregó con su buen humor siempre.— Permiso
En cuanto salió me quedé revisando todo lo que estaba a mi alcance, después de eso tuve una nueva reunión con una revista que iba a poner la nueva colección en algunas páginas y teníamos que definir cuáles serían los outfits que utilizarían, después me di cuenta que Mercedes estaba en la oficina pero llevaba demasiado tiempo encerrada lo que me parecía muy extraño. Bajé del edificio por una ensala y aproveché de fumar un cigarro mientras escuchaba algunos fotógrafos tomarme fotos ahí, no sé porque les parecía tan divertido hacer esto todo el día.
—Permiso. —entró Caro con una sonrisa.— Llamaron de la florería, van sin tarjeta nuevamente? —asentí riendo sin mirarla.— ¿Está segura?
—¿Vas a preguntarme cada vez que las envíes? —reí.
—Es porque me interesa resolver este problema. —agregó con una sonrisa.
—Caro, no hay nada que tengas que resolver. —me quité los lentes y dejé el lapiz en mi escritorio, me puse de pie para sentarme en el borde un poco mas relajada, ojalá hubiese tenido un Whisky acá para tomar.— Quiero que le manden flores todos los lunes para que comience la semana de la mejor manera, sé que le gustan esos detalles y sé que no necesita saber que las envío yo porque eso no le va a generar felicidad, todo lo contrario. —se mostró triste, era la única persona que le podía decir estas cosas.— No pasa nada de verdad, es lo mejor sobre todo para Bella.
