Hoy era uno de los días intensos en el trabajo, en cuanto entré vi que estaba lleno de gente por todos lados, me cambié rápidamente y entré directo al mesón para comenzar a atender. Después de casi una hora de atender sin parar me puse a ordenar y limpiar todo el desastre que había en algunas mesas.
—Bella, Bella —se acercó Peter rápidamente— ¿Cuando se va? —preguntó y me giré, estaba Eugenia de lentes, en la mesa de siempre leyendo un libro con toda la cara de concentración, ignoré la pregunta y volví a la caja donde Peter me siguió— Te hice una pregunta, como estas?
—triste —respondí limpiando el mesón principal
—Bella, mirame —hoy estaba en modo terrorista emocional— Hey, me puedes escuchar? —lo miré— no puedes hacer como si nada y luego esperar que se vaya para sufrir, es Euge... no es una conquista de hace cinco minutos, por lo menos busca la manera de que funcione o... Si Lali se estuviese yendo a Londres yo estaría vendiendo todo para poder tomar un vuelo con ella
—Suena lindo pero ¿me cuentas cómo pretendes vivir en Londres? —dije con una leve sonrisa y luego la miré nuevamente, me estaba mirando con atención y soltó una leve sonrisa, si la amaba más explotaba— las cosas no funcionan como en la películas Peter. Euge va a vivir en esa universidad por dos años y... es algo que ha soñado toda la vida, piensas que yo debería impedir que no lo haga? —negó y se quedó en silencio— supongo que tampoco le harías algo así a Lali
—Supongo que es el fin de los cuatro fantástico —dijo apoyado en el mesón
—¿Por qué viene a leer acá teniendo toda la ciudad para hacerlo? —suspiré agobiada, quería salir corriendo
—Porque este siempre ha sido su lugar —respondió Peter poniendo un brownie en un plato y luego preparó su café de vainilla— no te preocupes, yo la atiendo
—Gracias amigo —dije con una sonrisa.
Llevó las cosas hasta la mesa de Eugenia que me miró con una sonrisa nuevamente, la odiaba por hacerme esto, yo no quería seguir sufriendo por su partida, nos estuvimos mirando toda esa tarde hasta que ella salió del lugar, me parecía mentira que la próxima semana no estaría más sentada en la mesa de todos los días. Después del trabajo me fui al departamento de Peter, finalmente él decidió alquilarme una habitación además también le venía Perfecto un poco de ayuda económica, tenía que ordenar alguna de mis cosas que por suerte no eran demasiadas. Al día siguiente tomé la llave del departamento y fui a buscar mis últimas dos cajas, lo hice temprano porque sabía que euge estaba en clases.
Cuando abrí la puerta y vi todo vacío se me hizo algo en la panza, colgué las llaves porque ya no las usaría mas y de pronto vi a Euge sentada en la mitad del living, se giró y soltó una sonrisa
—Perdón, pensé que estabas en clases —dije con una leve sonrisa, ella dio dos golpes suaves en el piso para que me sentara con ella y lo hice— Ya tienes todo listo? —pregunté, soltó una sonrisa y me acarició con su mano derecha
—Hace días estoy imaginando en mi cabeza lo duro que será estar lejos de casa —dijo mirando hacía todos lados— lejos de mis padres, de mis amigos... de Lali y Peter —sonrió— lejos de ti, no estoy segura si vale la pena
—¿Estás arrepentida? —pregunté sorprendida
—Qué debería hacer mi amor? —preguntó
—Deberías ir bonita —dije con una sonrisa mientras sentía que se me llenaban los ojos de lágrimas— una vez tuviste la opción de ir a la mejor universidad de este país y no lo hiciste porque significaba que íbamos a estar a cientos de kilómetros, no creo que deberías dejar pasar esta oportunidad, tu eres la mejor, eres la persona más talentosa del planeta, vas a conseguir el trabajo de tus sueños, no puedes limitar tu futuro nuevamente porque estás oportunidades no son dos veces en la vida mi amor —sonreí mientras se me caían las lágrimas— tienes que ir. Acá siempre vas a tener una persona que te apoyara en cada paso —cerró los ojos mientras se le caían lágrimas también
