—¡Oh, Chuuya-kun! te ves de buen humor hoy. —Fue la forma en cómo lo recibió Lippmann.
—Lippmann-san. —Hizo una pequeña reverencia como saludo—. Lo siento por no haber venido en tantos días.
El hombre observó al pelirrojo: lucía radiante. Su rostro estaba despejado gracias a un bonito pasador con piedras azules y portaba una chaqueta demasiado grande para él.
—No te preocupes por eso, querido. Si tienes esa expresión, deduzco que lograste terminar ese trabajo con éxito.
Bueno, esa no era la única razón. Pero de todas formas Chuuya asintió.
—¿Albatross no debe hacer la misma entrega que tú?
Preguntó casualmente mientras veía al pelirrojo deshacerse de la chaqueta y ajustarse el delantal.
—No. Albatross no tomó el curso de poesía. Pero de igual forma tiene muchos trabajos pendientes que no ha comenzado a preparar, le encanta dejar todo para última hora y las fechas de entrega se acercan. Así que tal vez a partir de la próxima semana, no lo tengamos tanto por aquí. Hoy llegará en un par de horas más.
Lippmann asintió ante la nueva información. Estaba acostumbrado a los horarios impredecibles de sus chicos y chicas. Por esa misma razón y para ayudar a cubrir mejor algunas horas de trabajo en donde hacía falta personal, recientemente había contratado a alguien más.
Las campanillas de la entrada sonaron y con ellas, el animoso saludo de Gin.
La chica se acercó inmediatamente a Chuuya haciéndole preguntas sobre sus estudios y alabando lo lindo que era el pasador azul que llevaba en su cabello.
Así fue como un día más comenzó en The Flags.
━━━━━━━━━※━━━━━━━━━
El sol comenzaba a esconderse cuando Dazai y Odasaku ingresaron al café esa tarde. Era el horario más ajetreado, y eso podía notarse en la cantidad de gente había.
Dazai en seguida notó que en ese momento Chuuya y Albatross eran los encargados de tomar las órdenes de los clientes, mientras que Gin y Tachihara trabajaban detrás de barra preparando los pedidos. De vez en cuando Lippmann aparecía para ayudar a los jóvenes a agilizar las cosas.
—Buenas tardes. ¿Qué van a ordenar? —preguntó Albatross cuando llegó a la mesa de Dazai y Oda. Actuando como si no conociera a los dos hombres.
Dazai apoyó el codo sobre la mesa y dejó descansar su rostro en su mano con una expresión aburrida.
—¿Ehhh? —rezongó audiblemente—. Hubiese preferido que nos tomara la orden el bonito pelirrojo de allá —mencionó dirigiendo su mirada a Chuuya, quien estaba atendiendo otra mesa.
—Señor... —habló entre dientes, formando una sonrisa torcida—. Nuestro pequeño compañero de trabajo está ocupado atendiendo otra mesa en este preciso instante.
De repente recordó lo insistente que podía llegar a ser Dazai.
El día anterior ya había lidiado lo suficiente con él cuando éste se propuso conseguir su dirección para ir a visitar a Chuuya.
ESTÁS LEYENDO
Red Connection • Soukoku • Finalizada
ФанфикшнDesde niño a Nakahara Chuuya se le habló sobre la importancia del brillante hilo rojo que estaba atado a su dedo meñique. "Ese hilo te ata a una persona muy especial. Y para encontrarla, no puedes cortarlo", "te amará tanto como nosotros a ti", le...
