Recuerdos dolorosos
Subo al bus no sintiéndome bien, y con cara de pocos amigos, como si odiara al mundo entero, en realidad como si odiara a todas las personas, como si todos me hubieran lastimado.
Acomodó mis cosas al lado mío, y me siento del lado de la ventanilla, mientras espero que todos suban... siento un fuerte dolor de cabeza, y no solo en la cabeza sino también en el pecho
¡Lo que más deseo es volver a mi casa y nunca más salir!
Nunca debí de venir a este campamento, tal vez hubiese sido buena idea hacerme la enferma o provocarme una enfermedad.
Al ver que cierta persona sube al bus, acompañado de su novia, la persona que más ama, desvió rápidamente la mirada hacia la ventana.
—¡Ahí! —exclama Natalia— ¡Sentémonos detrás de Ivana! —¿Esto es una maldita broma? ¿No?
—No, mejor aquí... —escucho lo que dice su novio. Me irrita tan solo oír su voz.
—Amor, ese ya está ocupado —responde ella— Vamos sentémonos ahí, de lo contrario ya no habrá lugares y no podremos viajar juntos —miro de reojo y observo que le pone ojos de perrito mientras pone sus manos alrededor de su nuca, de una forma un poco coqueta. Esta pareja me irrita el estómago, siento algo que se está quemando dentro mio, lo empalagosos que son me producen náuseas.
Finalmente se sientan, ¿y adivinan dónde se sientan? Detrás mío.
Yo no pienso quedarme aquí, ni un segundo más, ni muerta soportare esto.
Guardo mis cosas en el bolso y me pongo de pie, dispuesta a cambiarme de lugar, incluso estoy dispuesta a viajar en el baño...
—¿Está ocupado ese sitio? —escucho que dice alguien, levantó la vista y observó que Aiden se acerca hacia mi. Mis ojos se abren más mientras intentó comprender esto, me quedo callada, boquiabierta, sin saber qué decir, ¿qué hace aquí?— ¿Niñata? ¿Está ocupado? —vuelve a preguntar.
—Eh... —Trato de reaccionar— No-no, es todo tuyo, yo me cambio de sitio.
—Lo siento pero no hay —al oír eso me detengo.
—¿Qué? —pregunto sin comprender.
—Que tendrás que sentarte conmigo —me dice con una sonrisa divertida.
Eso no va a pasar...
—¡Todos tomen sus asientos, y pónganse el cinturón de seguridad que el bus está por salir! —exclama la profesora.
Con la mirada busco un asiento vacío….
¡Mierda!
—¿De qué lado quieres sentarte?
Suelto un suspiro de resignación— de la ventanilla —respondo, y me vuelvo a sentar a donde estaba. ¡Vaya mi mala suerte!
—Aiden, ¿así que te sentaras de... —escucho que dice Natalia de forma coqueta, pero antes de terminar su pregunta me coloco los auriculares para no escucharla ni a ella ni a su voz.
Cierro los ojos, y apoyó mi cabeza sobre la ventana, dispuesta a tomar una siesta, una larga siesta, una que duré todo el viaje.
Abro mis ojos al sentir que alguien me quita el auricular izquierdo.
—¿Así que Chopin? —me pregunta Aiden, y asiento esperando a que me devuelva el auricular— No sabia que te gustaba la música clásica
—Pues debes en cuando escucho una que otra canción clásica —extiendo mi mano para que me devuelva el auricular— Hay muchas cosas que no sabes de mi —añado.
ESTÁS LEYENDO
El Playboy Y ¿la Impopular? [EN PROCESO]
Novela JuvenilTodos tenemos algo o alguien que no podemos olvidar, fue parte de nuestro pasado pero nunca dejemos que eso arruine nuestro presente. No es nada fácil superar las cosas del pasado, pero no pensemos en eso, ya no se puede cambiar mejor pensemos en el...
![El Playboy Y ¿la Impopular? [EN PROCESO]](https://img.wattpad.com/cover/269598086-64-k152534.jpg)