Capítulo 1

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22 de marzo de 2023, New York, Estados Unidos de Norte América.

Narra poche

Hoy todo parecía normal, me dirigía al departamento del FBI para una reunión donde nombrarian al nuevo jefe.

Tenia esperanzas de ser yo, pues en los 3 años que tengo aquí he mostrado ser capaz y digna de ocupar el puesto.

Al llegar subí por el ascensor donde me encontré a Sebastián y a mi mejor amiga Lucía villa.

Lucía: ¿lista para ser la nueva jefa? -pregunto con una sonrisa.

Poche: no digas tonterías Lu, solo es una posibilidad - dije con una sonrisa.

Lucía: vamos poche todo mundo sabe que tu eres la indicada para ese puesto - dijo alegre.

Sebastián: hay otros con puestos más arriba qué merecen ese puesto - dijo serio.

Lucía: a ¿aquí estabas? - pregunto sería - perdón, como eres tan poco importante ni te había notado.

Poche: no empieces Lu - dije sería.

Llegamos al piso indicado y el primero en salir fue Sebastián.

Lucía: dios mio no lo soporto - dijo frustrada - no se como pudiste acostarte con el.

Poche: por idiota - dije sería - y por favor deja de recordarme eso.

Llegamos a la sala de juntas y todos los que habíamos sido llamados a la reunión ya estaban ahí.

Alex: bien señores hubo un cambio de planes - dijo serio.

Sebastián: no lo entiendo jefe - dijo confundido.

Alex: la NASA reporto qué un meteorito se acerca a la tierra y corre el riesgo de que algunos fragmentos caigan a la tierra - dijo serio - debemos evitar que la gente entre en pánico así que por favor lleven a todos los que puedan a los refugios fingiendo ser un simulacro.

De repente vi una bola de fuego en el cielo y me puse a temblar.

Poche: miren ahí - dije preocupada y señale hacia la bola de fuego en el cielo.

Varias más aparecieron y observamos como caían en diferentes puntos de la ciudad.

Una en particular llamo mi atención y entonces todo en mi se derrumbó.

Poche: esa cayo en dirección al centro - dije asustada - Antonia esta ahí en un viaje escolar.

Lucía: andando mueve tu trasero - dijo asustada.

Alex: muevanse todos rápido - dijo serio.

Lucía y yo fuimos rápidamente al ascensor y más compañeros subieron con nosotras.

Al llegar al primer piso rápidamente fuimos a mi auto y Lucía entro en el asiento del conductor ya qué yo estaba demasiado nerviosa.

Lucía condujo como alma qué lleva el diablo y yo solo pude rezar durante todo el camino para que mi hija estuviera bien.

Al llegar al lugar donde cayo el meteorito observe qué había restos de un camión escolar y algunas mochilas.

Poche: no - dije con lágrimas en los ojos - Antonia!! - grite con fuerza.

Lucía: no hay cuerpos - dijo nerviosa - tal vez estén en otro lugar, vamos a buscarla.

Estábamos por irnos pero al darnos la vuelta escuchamos como una puerta metálica caía al suelo.

Volteamos a ver la roca envuelta en llamas pero esta resultó no se una roca, si no más bien una especie de nave espacial.

Lucía: ¿qué mierda es eso? - pregunto sería y saco su arma.

Yo hice lo mismo y de pronto una gran bestia salto de la nave por encima de nosotras.

Lucía: dios mio, corre!! - grito asustada.

Corrimos un poco lejos para después darnos la vuelta y comenzar a disparar contra esa cosa.

Poche: pediré refuerzos - dije sería.

Tomé mi celular y llame al departamento y mi llamada rápidamente fue atendida.

Llamada

X: departamento del FBI, ¿Cual es su emergencia?.

Poche: soy la agente Garzón, necesito refuerzos en el centro, hay una bestia enorme - dije sería.

X: agente Garzón, no estamos para bromas en este momento.

Poche: no es una maldita broma - dije molesta y dispare hacia la cosa esa - esa cosa esta matando gente y nuestras balas no le hacen nada.

X: los refuerzos llegarán en 5 minutos, por favor tenga cuidado.

Fin de la llamada

Recargué mi arma y volví a disparar pero la maldita cosa no caía al suelo.

Lucía: las balas rebotan de su piel - dijo sería - debemos buscar la forma de ayudar a las personas.

Poche: tengo una idea - dije sería - cubreme.

Lucía disparo y yo corrí al auto.

Lo encendí y me aleje de ahí para después dar una vuelta en U.

Apreté el volante y pise el acelerador a fondo.

La bestia era del tamaño de mi auto más o menos así que supuse que serviria.

Me estampe contra ella y logre arrastrarlo lejos de las personas.

Salí del auto y ayude a una señora a levantarse.

Poche: vayan hacia el museo, al sótano rápido - dije sería.

Todos corrimos hacia el museo pero yo me detuve al escuchar como mi auto caía al suelo.

Mi auto estaba en el piso volteado de cabeza y la bestia estaba ilesa.

Poche: mierda, corran lo más rápido que puedan - grite y comencé a disparar.

La bestia corrió hacia mi pero en ese momento más disparos se escucharon así como el sonido de un helicoptero.

Mire al cielo y observe al equipo S.W.A.T. disparar las ametralladoras desde el helicoptero.

Más camionetas llegaron y más hombres bajaron y dispararon escopetas.

Al final logramos matarla y Lucía llego a mi.

Lucía: ¿Estas bien? - pregunto preocupada.

Poche: Si - conteste tranquila - debo buscar a Antonia.

Lucía: vamos, te acompaño - dijo preocupada.

Nos dimos la vuelta para irnos pero la voz de un miembro del equipo nos detuvo.

X: señor ahí niños en las llamas dentro del camión - grito preocupado.

Me di la vuelta y corrí hacia donde estaba y más hombres llegaron con extintores para apagar el fuego.

Mientras apagaban el fuego logre ver la mochila de Antonia y un cuerpo con el mismo suéter qué mi hija tenia en la mañana.

Poche: no!! - grite llorando - Antonia!! - grite y corrí hacia ella pero un oficial me detuvo.

Sentí mi mundo caer de golpe sobre mi mientras las lágrimas bajaban por mis mejillas.

Lucía llego a mi lado y me abrazo con fuerza mientras ella también lloraba.

Lucía: no es ella poche, no es ella - dijo llorando.

Ojalá hubiera tenido razón, pero no fue así.

Cuando las pruebas de ADN estuvieron listas descubrí qué efectivamente era mi hija.

Mi pequeña de tan solo 6 años que soñaba con ser doctora para ayudar a los demás ahora estaba muerta por culpa de esa maldita cosa.

Todos los meteoritos qué cayeron en la ciudad resultaron ser naves con bestias dentro de ellas.

Matamos a todas, pero sabiamos qué no había terminado.

Y no importa cuantas llegarán, voy a matarlas a todas.

Lo juro por mi hija que las mataré a todas.

CELESTIALES (Gip) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora