"Decepción"

901 105 9
                                        

Angel abrió los ojos lentamente comenzando a pestañear de a poco. El suave arrullo de las aves lo despertó de su ensoñación.  Agudizó mejor la vista ante la tenue luz del día, sintiendo sus manos vacías. De inmediato se sobresalto mirando su estomago.

-¡Fat nuggets!- se agito al no sentirlo encima. Pero entonces, volvió a respirar al verlo a unos metros de el, jugando en el césped con unas avecillas. Gimió sorprendido, al notar que se encontraba en medio de un parque sentado en una banca. Su corazón comenzó a retumbar en su pecho, empezando a inquietarse. Lentamente volteo la cabeza, encontrándose a su lado, aquel demonio rojo sentado plácidamente con los ojos cerrados, disfrutando del buen tiempo. Admiro su semblante relajada y sonrió. No había sido un sueño, era real y estaba allí con el. Su última esperanza, su caballero de brillante armadura.

-Gracias. Eres todo un caballero—se revolvió en su asiento. Era todo héroe a sus ojos. No lo había abandonado ni hecho ningún daño, ya eso para el, era bastante.

-No me llames así, por favor. No se de que estas hablando, querido. Pero yo no soy ningún caballero ni héroe—hablo sin cambiar la expresión en su rostro.

-Oh, bueno. Tienes razón—sonrió escondiendo la pena que sentía ante aquellas palabras—Escuche, que los seres como yo, encuentran una persona destinada. Suena loco ¿No? Quizás, te confundí—susurro despacio. Pero para el demonio radio nada pasaba desapercibido. Había escuchado aquellas palabras.

-Lindo cuento de hadas, pero creo que te has confundido. Aquí en el infierno es diferente. No existe algo tan efímero y etéreo como el amor—hablo mientras una sonrisa cruel se formaba en su rostro—¿Lo escuchaste en el cielo, a caso?—desde que tuvo contacto con el, supo que es lo que era este demonio albino. Tenía la misma esencia que su criada Mimzy. El mismo olor dulzón, la misma aura angelical. Pero en el, era incluso más fuerte. Sus sentidos se perdían, sus alertas se apagaban y aquello era peligroso. Ya había caído una vez en su encanto, no podía permitir otro momento de debilidad. Debía ser fuerte y mantenerse sereno.

-Tu—sus ojos cayeron hacía abajo, denotando la tristeza que lo embargaba—tu me salvaste—intento debatirle débilmente.

-Escucha, eres muy encantador y se lo que eres. Se lo que puedes hacer, de hecho, me has cegado por un instante. Pero no me puedo quedar aquí más tiempo. Tengo una misión importante que realizar—suspiro con pesar. Aún le quedaba el problema de Valentino—pero estarás bien. Manipula a un bobo y tendrás casa y comida—sonrió divertido.

-No me dejes aquí solo, no se a donde ir.. El vendrá por mi—cerro sus ojos temblando por el miedo. Su cuerpo aún recordaba, vívidamente, la paliza que le propinó el proxeneta. No quería volver a vivir aquello. No quería que nadie más lo manipular y utilizará de esa forma. Ya no sabía que hacer, no conocía a nadie, estaba solo y la única mano amiga que había conocido, le había traicionado—por favor—rogo.

-Querido, me la pones difícil—sus astas habían empezado a crecer ante la proximidad del cuerpo contrario. Aún cuando estaba acostumbrado a ese aroma, le era difícil mantenerse cuerdo. El poder de la araña era aún más fuerte que el de Mimzy y sabía que no iba a aguantar más tiempo—en primer lugar ¿Dónde estabas que te trataron tan mal? Veo que tiemblan de terror. Debió haber sido un lugar horrible, nefasto, peor que esté averno de crueles demonios – El albino, solo bajo la mirada con una expresión lejana. ¿Podría confiar en aquel extraño? Se encogió de hombros. La verdad poco importaba, no tenía otra opción si quería que le ayudase.

-Valentino me tenía encerrado...—Al escuchar aquel horrible nombre, un sonido de estática agudo y desgarrador se escuchó por todo el lugar. No pensó que el albino tuviera algo que ver con su objetivo. Puso mucha más atención en lo que tenía que decir el demonio en frente de él. Quizás fuera clave en el enfrentamiento con el proxeneta—Yo pensé que me amaba—rodo los ojos. Era cursi, empalagoso y tonto. Pero debía sacarle mas información ¿Por qué lo mantenía encerrado? ¿Para que fin podía utilizarlo?

"Divina Obsesión"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora