Narrador omnisciente
Era un bonito día lluvioso en la vida de Daniela Calle, la joven caminaba con tranquilidad por los pasillos del instituto en dirección a la salida, su tarde escolar fue aburrida, contenido nuevo que aprender y trabajos por realizar algo monótono en su dia a dia. La castaña apretó sus puños en las tiras de su bolso al oír la fuerte lluvia rebotando contra el techo de la vieja estructura, por instinto suspiró siendo completamente consciente de que llegaría empapada a su hogar, ¿Cómo fue tan estúpida de no mirar el clima antes de salir? Resignada estiró sus dos manos abriendo la puerta hacia el exterior, maldijo a sus adentros al ver la intensa lluvia inundado su panorama, parecía que el clima estaba molesto con la cuidad, las fuertes gotas colisionaban contra el asfalto provocando que, una pequeña neblina se mantuviera posada por sobre el piso, dándole aquel toque 'tenebroso'.
Daniela chilló a la vez que sus músculos se contraían al sentir una mano ajena tocando su brazo. Por instinto la joven giró su cuerpo lanzando el primer golpe en dirección del desconocido, Maria jose alcanzó a moverse esquivando el firme puño de la menor antes de que este diera con dureza contra su bello rostro, la castaña abrió sus párpados completamente estupefacta de ver el ceño fruncido plasmado en el bonito rostro de la morena, rápidamente elevó la mirada observando el tierno paraguas de color azul cubriendo su anatomía de las furiosas gotas.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Daniela pasando por alto todo indicio de dedisculpa por parte suya.
La morena se mantuvo firme con las cejas juntas ante la molestia que la envolvía, una parte de ella echaba de menos tener el control de la situación, extrañaba ver como la castaña tenía aquel peculiar brillo de atención que, constantemente notaba en su mirada. Siempre le gustó aquella joven vergonzosa de sí misma, y no podía evitar sentirse la responsable de no ver en su esencia aquella adorable personalidad, Maria jose posó sus ojos en el par oscuro notando la dominancia y narcisismo reflejados en la filosa mirada de la menor, rápidamente atrapó con sus dientes su labio inferior intentando no saltar sobre las caderas de Daniela.
- ¿EY bien? - insistió Daniela al ver como la morena la estaba observando - ¿Te has quedado muda? - se mofó sintiendo un fuerte golpe contra su hombro - ¡Auch! - exclamó llevándose su mano hacia la zona que la morena golpeó fingiendo sentir dolor.
- ¡Casi me golpeas! ¿Eso me gano por esperarte? - cuestionó Maria jose mientras que, con dificultad intentaba cruzarse de brazos.
La castaña alzó una de sus cejas sintiendo sus comisuras elevándose ante el bonito gesto de la mayor, Maria jose realmente intentaba ganarse su corazón. La joven sin decir más, estiró una de sus manos atrapando la muñeca de la contraria para luego simplemente deslizar su palma por su tersa piel hasta llegar a entrelazar sus dedos con los de ella ninguna de las dos dijo algo al respecto, Maria jose simplemente guardo silencio girando su rostro hacia la calle para que, la castaña no fuese testigo del bonito tono carmesí adueñándose de sus pálidas mejillas, en cambio Daniela mantenía sus ojos fijos en el sedoso cabello ajeno queriendo ver el rostro de la susodicha. Se dispusieron a caminar con sus frias manos unidas mientras que las gotas de la lluvia chocaban con fuerza contra el pequeño paraguas de la mayor, tanta era la agresividad del clima que, Daniela no le quedó de otra que apegarse al torso de la oji verde para que el viento de la tormenta no empapara su ropa, la joven sonrió al sentir el cuerpo de Maria jose tensarse a causa de su roce, provocando que con malicia diera un paso hacia atrás para colocarse detrás de la joven aprovechando para abrazar con su mano libre la cintura de la contraria.
Daniela escuchó el suave jadeo desprender de la garganta de la morena al mismo tiempo que sus piernas dejaban de funcionar. Daniela no iba a negar que era algo incómodo caminar detrás de la mayor pero aquello era rápidamente compensado con el hecho de saber que la oji verde se hallaba con los pelos de punta al sentir su caliente respiración chocando contra su nuca. La castaña intentando buscar una mayor comodidad para ambas; abrió un poco sus piernas logrando que sus pies no chocaran con la parte trasera de los zapatos de Maria jose, mientras tanto, la morena intentaba distraerse con el lluvioso panorama intentando no pensar en el hecho de que tenía el cuerpo de la castaña adherida a su espalda sintiendo todos sus atractivos atributos rozando contra la parte trasera de su anatomia. Ambas jóvenes caminaron por un par de minutos más, hasta que un bonito Mercedes-Benz de cuatro puertas seestacionó justo al lado de la vereda. Daniela apretó su posesivo agarre en las caderas ajenas intentando avanzar, pero para su sorpresa, Maria jose detuvo su andar provocando que el pecho de la castaña colisionara contra los omoplatos de la morena. Daniela intentó reprochar pero la morena fue más rápida tomando nuevamente su mano libre para tirar de ella hacia el sospechoso auto oscuro, con el corazón desbocado Daniela observó como la mayor golpeaba con sus nudillos la ventana polarizada del copiloto, rápidamente el vidrio comenzó a descender dejando a la vista una bonita castaña, acompañada por una atractiva conductora con un tono de cabello rubio que su acompañante poseia.
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SOLO AMIGAS
FanficDaniela amaba en completo silencio a María José ya que era consiente de que esta solo la veía como una amiga más. Adaptación cache Calle gip Original de: @Meltwinter
