Narrador Omnisciente
Daniela se lanzó en su cama enterrando su rostro contra una de las almohadas, en el instante que sus labios hicieron contacto con la suavidad de la tela ajena no pudo evitar soltar aquel ahogado jadeo desprendiendo de su tráquea, la muchacha se sentía irritada ante los acontecimientos que envolvieron la cena en la casa de los señores Garzón. Aquel maldito recuerdo de María José ingresando en el comedor siendo acompañada por su hermano le había hervido la sangre, no había que ser un genio, ni un conocedor de los sentimientos entre los hermanos Calle por la morena, para notar aquella jodida tensión que se había creado entre el castaño y ella, podía sentirse en el ambiente cuan enojada se hallaba la castaña y como su penetrante mirada habia llegado intimidar al menor. Y para colmo; el Sr. Garzón, se había encargado de "bromear" sobre una posible relación entre Julián y su hija en el trascurso de aquella incomoda cena, es que ni siquiera habia sido capaz de degustarse el plato que la Sra. Garzón le había ofrecido, simplemente trago sin saborear su contenido, para luego guardar silencio atrapando su lengua entre sus dientes sin importarle siquiera sentir el agonizante dolor, que aquella húmeda carne estaba padeciendo.
Daniela giró sobre la cama alejando su rostro de la almohada, continuó en un rotundo silencio observando el blanquecino techo del lugar, ¿Por qué se quedó callada?. Se cuestionó soltando rápidamente un gruñido ante aquella desagradable respuesta. De repente, recordó algo; con fuerza se incorporó tomando asiento sobre el colchón, lentamente posó sus ojos en cada objeto que adornaba su desordenada habitación teniendo el vivido recuerdo de la triste mirada de su madre. Aquello la desarmó, la hizo volverse tan vulnerable, es que lo sabía, Daniela era consciente que su madre le tenía lastima por las bromas de mal gusto por parte de Juan Carlos Garzón, y sinceramente, la joven no la culpaba, ella también se tenía lastima.
La Castaña suspiró a la vez que apretaba sus labios, ¿Qué se suponía que debía hacer ahora?. Realmente no queria perder a María José, no cuando ni siquiera habían comenzado a tener algo serio, Daniela era egoísta, y ella era consciente de aquello, pero es que se veia incapaz de ver a la oji verde con otra persona, no podría aguantar verla con alguien más que no fuese ella. Se mantuvo ahí, con los hombros encorvados y las manos entrelazada, entremedios de sus muslos, sus ojos se hallaban fijos en sus pies aunque ni siquiera estaba prestando atención a lo que veía, se encontraba sumergida en aquel doloroso mar de pensamientos, en busca de una respuesta que, jamás iba a aparecer -no por ahora-. La tristeza y la angustia lentamente comenzó a desvanecerse de sus pensamientos, para darle paso a la molestia e ira.
- ¡Idiota! - se insultó a si misma completamente frustrada de saber que había hecho mal en huir de la casa de los Garzón.
Daniela bufó llevando sus dos manos a la cabeza; velozmente recordó la mirada de María José, sabía de antemano que la joven no le había creído su estúpida mentira, es que ni ella misma fue capaz de tragar la falsedad en sus palabras. Su cuerpo se tensó al oír unos suaves golpes en la madera de su puerta, su tráquea se secó a la vez que podía sentir su corazón chocando en su caja torácica, Daniela no sabía quién podía ser, dudaba que fuese su madre o el castaño, se suponía que ellos seguían donde la familia Garzón. Rápidamente se levantó y caminó en dirección del sonido, pero antes de que tuviese siquiera la oportunidad de estirar su mano, la puerta ya se había abierto revelando la misteriosa identidad del desconocido.
- ¿Qué haces aquí, Garzón? - preguntó Daniela ocultando su sorpresa por molestia.
María José la observó por un par de segundos manteniendo una de sus manos alrededor de la madera, su verde mirada brillaba de una forma peculiar, logrando que la castaña, bajara por una milésima de segundos la guardia.
- Queria saber la razón de tu mentira - contestó María José mientras daba un par de pasos hacia el interior de la habitación - Porque eso de "Me duele el estómago", ni el diablo te cree - agregó cerrando la puerta detrás de ella.
ESTÁS LEYENDO
SOLO AMIGAS
FanfictionDaniela amaba en completo silencio a María José ya que era consiente de que esta solo la veía como una amiga más. Adaptación cache Calle gip Original de: @Meltwinter
