Narrador omnisciente
Habían transcurrido tres días; sesenta y dos horas desde la última vez que María José, tuvo algún tipo de contacto con la castaña, para su mala suerte, su padre la había castigado arrebatándole su teléfono móvil, con muchísima suerte se las pudo ingeniar para contactar con Laura y las demás chicas, la joven necesitaba hablar con alguien, necesitaba desahogarse con todo lo que había sucedido entre ella y la castaña. La morena anhelaba un par de brazos reconfortantes, necesitaba un poco de cariño, de seguridad, anhelaba tener a Daniela a su lado.
María José escuchó el timbre indicando la salida, con lentitud se levantó de su asiento recogiendo sus pertenencias, los días se habían vuelto aburridos, completamente agotadores ahora que no podía ver la bonita figura de la oji marrón. La morena abandonó el aula manteniendo su mirada fija en el suelo, los pensamientos comenzaron a jugarle una mala pasada y aunque no lo quisiese aceptar, aquello comenzaba abrumarla, ¿Cómo era posible que todo se hubiese ido por el desagüe?, ¿En qué pensaba en el momento que enfrentó a su padre?. A veces, cómo estos días, la joven se maldecía por ser tan impulsiva, por no pensar en las consecuencias que sus decisiones fueron capaces de causarle. Escuchó un par de risas a lo lejos, por instinto la muchacha vio aquel par castaño topándose con la oscura mirada de su ex novio; el joven Sebastian la observaba con fijeza mientras que, sus gruesas manos se mantenían aferradas en las caderas de una chica de cabello rojizo, el muchacho le sonrió con arrogancia a la vez que notaba aquel sutil guiño bromista, como si realmente le estuviese diciendo con tan solo verla "Que ella se lo había perdido", María José no pudo evitar el reír, provocando que la mirada del joven rápidamente se posaran en la desconocida que mantenía entre sus brazos, a la oji verde le divertida aquella situación; si tan solo el pelinegro supiera que ella jamás fue capaz de amarlo, aquel pequeño ego masculino que él poseía ahora mismo ni siquiera estaría existiendo.
María José siguió de largo pasando por completo de la mirada de odio que su ex le estaba proporcionando, siguió su camino sin importarle siquiera el saber que el pelinegro ahora mismo se encontraba insultando su vida, su existencia más que nada. La peli negra abandonó el pasillo chocando con una que otra persona eufórica por huir de aquellas cuatro paredes que llamaban instituto, la morena llevó una de sus manos a la frente haciendo de visera para poder ver el panorama sin sentir que sus ojos quemaban por la intensidad del sol. Rápidamente la joven se topó con una melena castaña seguida de un par rubio y otra pelinegra, a veces se sorprendía como aquellas cuatro chicas pasaban su tiempo juntas, como si verdaderamente no tuvieran vida social. A la primera que pudo identificar fue a Laura; la pelinegra llevaba un bonito top negro junto con un short color mezclilla, su compañera, Valeria llevaba el cabello amarrado como un tomate y un llamativo crop top verdes con rayas blancas siendo acompañado por un short del mismo color. Alba y aida estaban vestidas casi de la misma forma, con la única diferencia que la castaña llevaba pantalones oscuros y Alba una atractiva falda a cuadros de color rosa pastel.
Maria josé emprendió caminó hacia las cuatros jóvenes, sintiendo como su mirada velozmente se desviaba en una mata de pelo castaña, por instinto la joven giró su rostro observando con determinación como Julián, conversaba con tranquilidad con un par de muchachos de su misma edad. La morena apretó sus puños sintiendo la ira a flor de piel; él se encontraba ahí de pie, completamente sano, mientras que su amada, debía estar pasándola jodidamente mal en su hogar, todo por su maldita culpa. La oji verde no pudo evitarlo, sus tobillos se giraron en dirección del menor tomando sus piernas rápidamente posesión de sus acciones.
- ¡Julián! - la voz de la joven salió completamente colérica llamando por completo la atención del susodicho como también, el de la mitad de los estudiantes que se hallaban por el estacionamiento.
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SOLO AMIGAS
FanfictionDaniela amaba en completo silencio a María José ya que era consiente de que esta solo la veía como una amiga más. Adaptación cache Calle gip Original de: @Meltwinter
