Ya lo había dicho... tiene complejo de perro chihuahua.
Jen Jones
Correr... como odio correr, nunca he sido ni seré una persona atlética, al contrario, reconozco que soy más bien floja, pero puedo asegurarte que esa noche, mientras Malachai y sus Diablos me seguían en su auto rojo, yo corrí como el mismísimo Usain Bolt.
El auto de Malachai me pisaba los talones, apenas lo había perdido momentáneamente en una esquina cuando las luces de sus faros me iluminaron de nuevo. No podía controlar tanta adrenalina, sentía que mis piernas podían fallar en cualquier momento. Subí a la banqueta y salté la primera valla que estuvo a mi alcance, esperando que eso me diera el tiempo suficiente para huir.
Ahora, te preguntaras ¡¿Qué carajo?!, pues bueno, déjame darte un poco ese famosísimo contexto.
Luego de toparme con ese tal alguacil Mineta, llegué a la conclusión de que Hiram Logde era el culpable de toda desgracia que ocurriese en Riverdale. Era bastante claro para mí. Así que fuí a al Five Season, no sabía exactamente qué pensaba hacer, tampoco era como si pudiera hacer algo.
Al llegar al Five Season me topé con Hiram saliendo en un auto negro, así que trate de seguirlo lo más discretamente posible en mi motocicleta. Hiram iba directo al lado sur, no fue sorpresa verlo reunirse con Malachai, pero ver a Peabody con ellos sí que me sorprendió.
Y, para resumir, le rompí las ventanas al auto de los diablos con un tubo que encontré mientras espiaba a los Diablos y a Peabody. Sé que esperabas una mejor historia ¿pero qué puedo decir? Tenía sólo diecisiete años, era joven y tonta. Y vaya que era tonta pues luego de gritar "Manos les van a faltar" corrí en dirección contraria de donde había dejado mi motocicleta escondida.
Volviendo a mi huida. Estaba lejos del alcancé del auto, pero podía escuchar el rechinar de las llantas entre las calles. Mis latidos resonaban como tambores en mis oídos. Seguí corriendo hasta que llegué a Pop's, nunca había estado tan feliz de escuchar la campanilla de la entrada.
Observé mi alrededor para asegurar que estuviera a salvo, mi pecho subía y bajaba ritmicamente. Archie y Kevin eran los únicos en todo el lugar.
—¿Jen, estás bien? —Archie me miró con preocupación, pero yo apenas y podía respirar.
—Yo... me... —no pude terminar ni media palabra cuando las piernas empezaron a temblarme y no pude seguir sosteniéndome.
—¡Cielos, Jen! —Kevin se apresuró a tomarme de los brazos para sostenerme.
—Los Diablos me siguen —dije finalmente sintiendo como cada palabra raspaba en mi garganta seca.
Pop me llevó un vaso de agua, que me acabé de un solo y largo trago. Sí que lo necesitaba, volví a tomar una bocanada de aire mientras entregaba a Pop el vaso.
—¿Por qué te persiguen los Diablos? ¿Qué fue lo que pasó? —cuestionó Archie.
—Es una larga historia —respondí rápidamente para evitar el tema.
—Y ya no hay tiempo —Kevin miraba hacia afuera.
Todos seguimos su mirada y pudimos ver como el auto rojo se acercaba rugiendo como una bestia furiosa. Me puse de pie de inmediato y corrí a la cocina.
—Pop, ¿dónde tienes el tubo de metal que quitaste de la fuga? —cuestioné gritando mientras corría.
—Lo tiré hace semanas —respondió también en un grito.
—Ay no, Pop —me detuve dando la vuelta para volver—. Tiene que haber algo peligroso por aquí.
Pop me miró con el miedo de quien no tiene más que un palo de escoba para defenderse, y para empeorar la situación el carro de Malachai ya estaba estacionado afuera.
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Storm Blue || Riverdale
FanfictionPara Jen la vida no ha sido fácil, después de la muerte de su padre tuvo que vagar sola, hasta que en su camino se topó con Riverdale, un pueblo que aunque parece inocente está lleno de misterio y peligro. Su vida dió un giro, uno peligroso y quizás...
