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¡Mucha mierda, Jen!

Jen Jones
El día había sido relativamente tranquilo, luego de enviar mi calificación del examen a mi profesor encargado del MIT agendé una cita para una nueva entrevista, mientras lo hacía caminaba por el campamento tranquila.

Terminé la llamada y seguí vagando al rededor der parque. Por donde mis pasos se marcaban la oscuridad ocultaba las huellas, podía escuchar claramente cada charla dentro del campamento y al mismo tiempo los susurros del bosque.

—Hola, Sweet Pea ¿puedo pasar? —le dije adiós a mi relajación luego de escuchar esas palabras.

Me detuve un segundo antes de apresurar mi caminar hasta el pequeño tráiler de Sweet Pea. Jossie McCoy acababa de entrar al remolque de Sweet Pea. Estuve tentada a escuchar la conversación, pero ignoré el impulso y me alejé hasta que ví a Jossie salir. Di tres toques leves en el marco de su puerta y asomé la cabeza.

—Hola.

—¿Escuchaste?

—¿Debía hacerlo?

—Solo quería una cita para la boda de Keller —mencionó sin darle importancia.

—¿Cómo una cita? —en ese punto no podía darme el lujo de ser discreta.

—¿Celosa, Jones? —sonrió levemente.

—Un poco —admití.

—Sabes que si tengo que escoger entre tú y cualquier persona, te elegiría a ti sin pensarlo dos veces —se puso de pie y caminó hacia mí, para cuando se detuvo frente a mí  yo ya tenía el corazón  enloquecido —. Por esa razón no puedo aceptar ser tu segunda opción.

Y se fué.

No había madera de que me recuperara pronto de ese momento.

•••

Mientras arrastraba mi alma por los pasillos de Riverdale High me tomé la libertad de desconectarme de todos los problemas de mi alrededor. Decidí que al menos por ese día no pensaría en nada que me causara un lío mental. Aunque esa decisión duró muy poco pues al abrir la puerta del baño me encontré la escena más romántica y cursi que pude haber presenciado.

—Tú eres la persona más importante de mi vida, haré lo que sea para que estés bien —dijo Cheryl acariciando el rostro de TT con dulzura.

—Esa felicidad es de muy mal gusto para los que somos miserables —repliqué entrando al baño.

—¿Sweet Pea sigue haciéndose el difícil? —cuestionó Cheryl mientras me seguía con la mirada.

—Es más que sólo eso —entré a uno de los cubículos.

—Creo que yo puedo ayudar —pude deducir que se había acercado por el sonido de su voz tan cercano—. Después de todo gracias a tí, yo y mi querida TT seguimos en la pandilla.

—¿Y exhibirme como a Moose? —abrí la puerta para encontrarme con Cheryl justo a un lado—. No gracias.

—Vamos, necesito esto —pidió siguiéndome hasta el lavabo.

—No entraste a tu colegio maravilloso ¿verdad? —cuestioné mientras lavaba mis manos.

—No.

—Ya decía yo...

Storm Blue || RiverdaleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora