Jen Jones
Okey, la había cagado en grande, lo admito. Cuando Hiram me llamó tratando de extorsionarme pensé que sería fácil engañarlo, pero resultó al revés. Hiram no solo me había engañado, me hizo creer que yo iba un paso delante para luego atraparme. Nunca había sentido tanta humillación y rabia.
Al principio sentí que era un juego, pensé que lo tenía en mi mano, solo tenía que hacerlo hablar mientras se me ocurría algo. Pero con el primer golpe todo cambió, me llené de miedo, sentí el metal de la pistola encajandose en mi rostro, y cuando le apuntó a Tony, en ese momento sentí la impotencia apoderarse de mí. Había perdido y no tenía que hacer.
No puede ver qué pasaba, pero escuché algo similar a un auto acercarse antes del gran estruendo que me hizo lanzarme junto a la silla a la que estaba atada. Un auto se había estrellado contra la cortina de acero de la bodega, luego se desató una balacera. Con el golpe contra el suelo la silla se rompió de un brazo, aproveché el escándalo para ir con Tony, era difícil avanzar con una sola mano y el peso de la silla.
—¡Tony, Tony! —por un momento creí que le habían disparado hasta que levantó la vista.
—¡No te muevas! —me detuve y el avanzó hacia mí arrastrándose hasta estás frente a mí—. ¿Estás bien? —me tomó del rostro con cuidado, yo asentí y fue como si le diera un permiso para empezar a desatarme.
—¿Es una navaja?
—Se la robé al tipo que me amarró.
Apenas estuve libre quise levantarme y correr, pero entonces vi el arma de Hiram, estaba tirada a unos cuantos metros de nosotros. Si corría hacia ella mientras Tony desataba a Sweet Pea no solo tendría ventaja, tendría venganza. Corrí hasta la pistola y la guardé en mi pantalón, estaba lista para escapar junto a Tony y Sweet Pea.
Di la vuelta y ahí estaba, Hiram. Me tomó del brazo clavando los dedos con furia contenida y puso un arma en mi cabeza.
—Cállate y camina.
No pude hacer nada más que obedecer, Tony y Sweet Pea no estaban a la vista. Solo alcancé a ver la camioneta vacía que se había estrellado contra la bodega. Conocía la camioneta, pero no tenía idea de quién era. Hiram me sacó de ahí antes de poder ver más, parecía tener mucha prisa, lo que no me sorprende. Nos adentramos al bosque hasta que se perdió la bodega de nuestra vista, en ese momento Hiram me lanzó al suelo sin dejar de apuntarme.
—No creas que escaparas de mí.
—¿Eso cree? —saqué el arma de mi pantalón y le apunté.
No le gustó nada, su mirada se oscureció y entonces disparó. No fue como en las películas. No hubo cámara lenta ni discurso final digno del Oscar. Fue un golpe seco, como si el mundo me hubiera dado un puñetazo con un guante de hierro ardiente directo al pecho. Un thump sordo.
El aire se me fue. Quise inhalar y fue como intentar respirar vidrio. El pecho ardía, un ardor profundo, que se expandía como si alguien hubiera encendido una bengala dentro de mí.
El sonido alrededor se volvió raro, lejano. Sentía el corazón golpeando sin ritmo, exagerado, traicionero.
—Hasta nunca, Jen Jones —Hiram se persignó antes de darse la vuelta.
El terror se apoderó de mí, no quería morir, cómo podía estar lista para eso, apenas era una adolescente. Mi conciencia comenzaba a abandonarme. Quise regresar el disparo, una rabia se apoderó de mí en esos últimos segundos, no iba a caer sola. Todo me pesaba el brazo, la respiración, incluso el pensamiento.
El pulso me traicionaba. No tenía precisión, pero sí urgencia. Escuché el disparo, pude oler la pólvora quemada. Luego una calma extraña me invadió incluso sin saber si había acertado el disparo. La rabia se diluyó rápido. Cerré los ojos para descansar un poco y...
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Storm Blue || Riverdale
Fiksi PenggemarPara Jen la vida no ha sido fácil, después de la muerte de su padre tuvo que vagar sola, hasta que en su camino se topó con Riverdale, un pueblo que aunque parece inocente está lleno de misterio y peligro. Su vida dió un giro, uno peligroso y quizás...
