Agresión

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Jamás pensó que extrañaría tanto a Shikamaru, el hombre era brillante. Su mundo sin se derrumbaría. Pero no imaginó lo mucho que todo desestabilizaría, de no ser por Sasuke, estaría hecho un mar de caos. Nadie descansaba en esos momentos, pero sin duda quien se estaba llevando la carga de trabajo más pesada era su asistente.

Incluso después de lo le dijo, y lo humilló. La calidad no cambió en lo absoluto.

Y se supone que debía de sentir culpa, pero no. Además, de esa manera lo mantendría ocupado, evitando pensamientos ociosos que lo llevasen a consumir drogas o alcohol. Venga, también le daría menos tiempo de andar ofreciendo el culo por ahí. Además, ahora que muchos sabía que Naruto era consciente del oficio del Uchiha, los comentarios y el acoso desaparecieron. Si al patrón no le importaba, a los obreros menos.

Ambos tenían ojeras, de eso no había duda. La carga de trabajo era igual para ambos. Escuchaba teclear a Sasuke todo el tiempo, tratando de recudir presupuestos y establecer planes de mercado acorde. Unas cuantas variaciones y todo cambiaba. Además, después del dinero que se había embolsado con ese producto,  podría explotarlo sin remordimiento de consciencia.

Hace mucho le comentaron la necesidad de un actuario, lo cierto es que con ese joven no era necesario. Sin duda era brillante, en algún momento alguien se quejó porque no era una persona atenta. La mayoría esperaba quizás una sonrisa hipócrita como Sai, pero siendo honesto, prefería la eficiencia de Sasuke antes de cualquier cosa. De no ser por esas drogas, el alcohol.

Como de costumbre. Había anochecido. Maldijo la hora, apenas habrían terminado el trabajo del casino y ahora estaban con las importaciones y los costos del café.  Estableciendo precios, y buscando empresas que pudiesen capacitar el personal, pero todo con desglose sobre cada centavo.

No se dio cuenta de la hora y recordó que tendría que ir con Homura Mitokado, otro maldito dinosaurio cercano a Danzo, ya eran cerca de las diez de la noche, no lo encontraría en la empresa.  Se supone que lo vería, peor nunca fue a la sala de juntas. ¿Por qué carajo Sasuke no le recordó que tendría eventos? Ese era su trabajo. Ahora tendría a ese maldito anciano jodiendolo todo el tiempo. Seguramente iría con se anciando, y se quejaría abiertamente con el consejo.

Sasuke se talló la cien. Maldita ansiedad. En esos momentos prefería el estrés por clientes que seguir buscando cursos de ética laboral.  Que el mismo tendría que probar para corroborar la calidad, por suerte. Varios eran gratuitos y ese es un dinero que podrían ahorrar.

Alzó la vista y Naruto estaba en frente,  guardando la computadora en una pequeña maleta.

-Sasuke.  Ocupo que me acompañes. Tengo que ir con Homura, y tendremos que hacer un desglose de las tasas de importación. —Sasuke examinó a Naruto, en esos momentos era otro. Estresado, era la misma persona que lo empujaba y tiraba los papeles. Esto acabaría mal, estaba fuera de su horario de trabajo.  Y el hombre olía a estrés puro.

-Ya tengo una presentación hecha. —comentó Sasuke. —la cargué en power point, de tal manera que será más fácil que simplemente llevar todo impreso.

—De acuerdo, dámela. Si necesito ayuda, te pediré.  —le indicó, y Sasuke lo siguió a fastidiado, le dolía la nuca, maldito estrés.

—Lo vio bajar del auto,  y azotar la puerta. No bajó con el, no quería ver  a ese hombre, le causaba malestar. Además de que no era necesario, solo iba para apoyar en caso de ser necesario, porque no quería escuchar a su jefe idiota quejarse. Decidió leer un poco. Lo que sea para tratar de quitarse el coraje que tenía con Naruto. Después de como lo trató, no podía creer que todavía sintiese culpa por quitarle el dinero. Pero bueno, llevaba todo ese tiempo sin venderse por las noches, aunque en parte no era por falta de dinero. Era para cubrir el tiempo que lo estaba explotando por las noches.

Alcohol, cocaína y otras adicciones (NaruSasu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora