Aitana Ocaña
Pude ver la sinceridad en su mirada y mi corazón latía como loco.
Él me tomó de la barbilla y me obligó a mirarlo, se acercó y con sus dedos quitó las lágrimas que se refugiaban en mis pestañas y lo besé, dándole todo el amor que me sobresalia de los poros. Lo besé como él me besaba a mi, demandante, posesivamente y como él era con respecto a mi, egoísta.
Mientras sus manos recorrían mi espalda, apretandome contra él y disfrutaba que él me necesitara tanto.
Estaba besándolo muy tiernamente cuando él giro violentamente, dejándome bajo su cuerpo y volvió a besarme, su lengua danzaba sobre la mía.
Sebastián: Te quiero, Aitana. Nunca lo dudes. -dijo contras labios-
🟣
Los días pasaban y Sebastián y yo éramos inseparables.
Fiestas, prácticas con la banda, boliches, películas, comida, playa, parque de diversiones.
Que me costo mucho convencerlo por cierto.
Todo venía incluido con besos, abrazos y caricias.
Cada día lo conocía más y cada día dejaba que me conociera más. Él sabía mis preocupaciones, mis inseguridades, mis miedos, mis sueños, todo acerca de mi.
Entonces es cuando me doy cuenta. Estaba atrapada en un hoyo, donde no podía salir. Como si gritara y nadie me escuchara.
Sin mi padre, sin mi hermano, sin mi madre, sin mis amigos.
Solo yo, Aitana Ocaña. Deprimida y sola. Queriendo tan sólo a alguien a quien importarle, alguien que esté siempre ahí para mí.
Y luego aparece Sebastián. La razón por la cuál me mantengo fuerte y sonrió. Sebastián, el que me hace sonreír sin ni siquiera intentarlo.
Tengo miedo de alguna vez perderlo, pero disfrutaré cada momento a su lado y daré lo mejor de mi.
Porque estaba claro que nuestra manera de quedarnos, eso no se podía conseguir, eso se tenía o no se tenía, y nosotros lo teníamos.
🟣
Hero tenía una casa en la playa que podía usar el fin de semana. A Lola se le ocurrió la gran idea de invitarnos a Sebastián y a mi.
Sería perfecto para nosotras, muy relajante. Además, con nuestros chicos.
Esas fueron las palabras de mi mejor amiga, y a ser sincera, no me molestaba la idea.
Tenía ya todo listo para irme, le di un vistazo a mi cabello por última vez y bajé a tomar un poco de agua mientras esperaba a Hero y a Lola.
Kirill: ¿Puedo hablar contigo?
Kirill se sentó en la mesa conmigo y asentí con la cabeza.
Ya Kirill y yo no nos veíamos mucho, sólo cuando estoy en casa, que es casi nunca.
Kirill: ¿Qué le pasa a mi hermana? Nunca estás en casa.
Aitana: Me pasa algo llamado vida social, Kirill. Déjalo así, ¿sí?
Kirill: ¿Estás con alguien? -casi me ahogo con el agua-
Aitana: N... no... -dije evitando su mirada-
Kirill: Sí. Lo estás. -maldita sea, esto era estresante-
Aitana: ¡QUE NO LO ESTOY, MALDITA SEA! ¿PODRÍAS POR FAVOR DEJAR DE METERTE EN MI VIDA?
Kirill: ¿Por qué estás así, Aitana? -se paro y me tomó de la barbilla para que lo mirara- ¿Es que acaso ocultas algo, eh, hermanita?
Aitana: No estoy ocultando nada. -me intente soltar-
Kirill: Sí, lo haces. Ahora mismo estás tan jodidamente nerviosa.
Aitana: ¡ALÉJATE! -lo empuje-
Kirill: Aiti, Aiti, Aiti... -se acercó nuevamente- ¿Con quién estás saliendo? Dime.
Aitana: ¡Me enfermas, Kirill! ¿Podrías por favor dejar de preocuparte de lo que hago, o dejo de hacer? ¡Maldita sea! ¿Quién te crees? ¿Mi padre?
Kirill: Soy lo único que tienes. -dijo calmado y sentándose de nuevo-
Aitana: No estoy saliendo con nadie, ¿sí?
Me acerqué a él y lo abracé. Lo que sea para que mantenga la calma.
La relación entre mi hermano y yo era tan extraña. Me gustaba saber que era importante para él, pero, joder... No soy su hija.
Hero y Lola habían llegado, tomé mis cosas y las guardé en el auto. Me despedí de mi hermano y me subí al auto.
Me sentía completamente mal. Le había mentido a mi hermano, pero no tuve la valentía de decirle la verdad.
Escuchaba a Hero y a Lola hablar, pero yo no decía nada ni una sola palabra. Estaba tan perdida en mis pensamientos.
Llegamos a la casa de Sebastián y no me molesté en bajarme del auto. Sólo me quedé ahí. Vi como Hero bajó a ayudarlo y guardar algo a Sebastián en la cajuela.
Sebastián: Hey, pequeña. -me besó en los labios-
Aitana: Hey. -baje mi mirada-
Hero: No sé qué le pasa a esta chica, pero ha estado así todo el camino.
Gracias Hero, ahora empezaría el interrogatorio.
•
Sebastián: Pequeña... -tomó mi mano y yo la solté-
Aitana:Ahora no.
Apoye mi cabeza sobre la ventanilla.
Sería un largo camino.
Les gusta?
Sigo?
Déjenme sus opiniones por favor, es muy importante para mi.
Muchas gracias por sus votos así por sus lecturas, cada día escalamos más en los # y eso me hace muy feliz...
❤❤❤❤❤❤❤
No sé olviden de leer también:
📖 Un Nuevo Amor.
📖 Un Nuevo Amor Temporada 2.
📖 Un Infierno En Las Nubes.
📖 I Will Not Forget You.
📖 Poseída.
📖 Poseída Temporada 2.
📖 Poseída Temporada 3.
📖 Poseída Temporada 4.
📖 Poseída Temporada 5.
📖 Poseída Temporada 6.
📖 Escaping From Him.
📖 Untouchable.
ESTÁS LEYENDO
Sei Mia, Piccola
RomansaAitana Ocaña, Sebastián Yatra. No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura. Nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes. Él era dueño de sí mismo, ella una niña ins...
