Sebastián Yatra
Jesús estaba en la puerta, mirándome con furia.
Jesús: ¿Me podrías explicar qué acabo de ver? -él estaba furioso y claro, como no-
Sebastián: No es tu puto problema, Jesús. No te metas en esto. -dije seco-
Jesús: ¿Sabes en qué problema te metiste? Kirill no tiene idea de esto, ¿verdad?
Sebastián: No, Jesús. Y te repito, este no es tu puto problema.
Jesús: No, no lo es. Pero Kirill enloquecerá cuando se entere. Te metiste con su hermanita.
Sebastián: No es una maldita aventura si es lo que piensas, Jesús. Yo la quiero. -Aitana apretó mi mano-
Jesús: No seas ridículo. Te atraen las chicas que saben que serán difíciles de conseguir, pero sabes que las conseguirás, porque tienes el ego demasiado alto. Y sí, las consigues y una vez que obtienes lo que quieres, las dejas. Eso es lo que has hecho siempre. Y Kirill no estará muy feliz de que lo hagas con su hermana. -se acercó a mi-
La furia se apoderó de mi. ¿El qué sabe? ¿Él acaso tiene alguna idea de lo que yo siento por ella? ¿Él acaso cree que sólo quiero pasar una noche con ella para después dejarla?
Lo empujé haciendo que se golpeara contra la pared.
Sebastián: Tú no tienes ni puta idea de nada.
Aitana: No, no, no. ¡Sebastián, no! -ella me apartó de Jesús-
Jesús: No puedo creer que traicionaste a Kirill así. Te arrepentirás.
Aitana: Tú no sabes nada, Jesús. -me sorprendí-
No quería que ella se metiera en esto, pero, ella sabía que nada de lo que decía Jesús era cierto.
Ella sabe que todo es diferente.
Jesús: Tú también te arrepentirás mucho, Aitana. Sebastián no es la clase de chico quien crees que es. ¿Por qué no sales con un chico de tu edad? No sé, uno que no te vaya a traer muchos problemas. Deberías buscar un chico en quien puedas confiar.
Aitana: Yo confío mucho en Sebastián y es el único chico con quién quiero estar.
Aitana lo dijo bastante segura y no pude evitar sonreír.
Hugo y Kirill entraron a la cocina y me tensé. Espero que Jesús no vaya a abrir la boca.
Kirill: ¿Qué hacen aquí?
Ninguno de los tres respondimos.
Jesús me miraba fijamente. Maldita sea, las ganas que tengo de patearlo y que se arrepienta de todo lo que dijo.
Aitana: Yo ya me iba.
Ella salió de la cocina y subió a su habitación.
Más personas se enteraban y podía sentir los problemas acercarse.
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Desde que Aitana está a mi lado, cambie muchas cosas, para bien.
Gracias a ella, me siento mucho más unido a mi madre. Aunque no voy a mentir, me molestó cuando dijo que por qué no viví con ella y le hago compañía, ya que vive sola.
Supongo que odio que me digan la verdad o que me pregunten acerca de mis decisiones.
Para esa niñata de cabello castaño hizo que cambiara de opinión acerca de muchas cosas. Y ella tenía razón. Debía aprovechar todo el tiempo posible con mi madre y para ser sincero, se siente bien estar a su lado.
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Sei Mia, Piccola
RomanceAitana Ocaña, Sebastián Yatra. No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura. Nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes. Él era dueño de sí mismo, ella una niña ins...
